"SusoPorVigo", "Pinocho", el alcalde, el "arboricidio" y la Universidad de Granada

"Cortos y Largos de Juan de la Oliva" ). 

Ya les hemos hablado, en alguna ocasión, del carismático edil del PP, en Vigo, autodenominado "SusoPorVigo", denominación que, en su canal de Twitter, @SusoPorVigo, precisamente utiliza. Este concejal, con un cierto aire de compromiso similar al de los desaparecidos Leri y Arca, es de los que se patean la ciudad, oyen a los vecinos, fotografían desatinos, denuncian lo que entienden no procede... Y vigila, vigila al alcalde-regidor mañana, tarde y noche.

Suso ("SusoPorVigo") no se cansa en estas tareas. Lleva ya bastante tiempo en ello y promete seguir así hasta el final de su mandato. Hasta resulta un verdadero ejemplo para la propias filas de los populares, que si por algo se han caracterizado en los sucesivos desempeños como Oposición, en Vigo, ha sido por estar tranquilitos durante tres años en cada mandato y solamente espabilar en la proximidad de las siguientes elecciones, con lo que muchos ciudadanos creen que así es imposible optar a gobernar de nuevo en Vigo. Pero este no parece ser, cuando menos individualmente, el caso de Suso, que se ha convertido en personaje incómodo para el todopoderoso Alcalde de Vigo, al que -desde la Oposición municipal- hace un marcaje implacable y no le pasa ni una.

Suso tiene coleccionadas un montón de promesas (algunas ciertamente llamativas) incumplidas por el polémico Abel Caballero. Y desde sus cuentas en redes sociales, "SusoPorVigo" le recuerda cada dos por tres al regidor lo que le pasó a Pinocho, el del cuento. Es más, tal es su insistencia cada vez que pilla al alcalde en un renuncio, que -posiblemente- este "SusoPorVigo" gustaría de conocer qué efectos siente en su cuerpo el regidor, cuando -aparentemente- sin el menor rubor dice donde dije digo, digo diego... 

Y es que la BBC británica se hizo eco hace unos años de que "la historia de Pinocho, el muñeco al que le crece la nariz cuando miente, puede no ser sólo una historia de ficción. La nariz sí nos delata". Y explicaba la BBC News que "Dos científicos de la Universidad de Granada, en España, revelaron lo que denominaron "el efecto Pinocho": cuando una persona no dice la verdad, la temperatura de la punta de su nariz aumenta o disminuye. Para llegar a esa conclusión, los dos expertos aplicaron la termografía -una técnica para detectar la temperatura de los cuerpos- al ámbito de la psicología. "Si realizamos un gran esfuerzo mental, desciende la temperatura en nuestra nariz, y ante un ataque de ansiedad, se produce una subida general de la temperatura facial", explican en el informe los científicos", recoge aquí la BBC, que pasa también a explicar que Emilio Gómez Milán y Elvira Salazar López, los dos investigadores españoles del departamento de psicología experimental de la Universidad de Granada, también encontraron que al mentir aumenta la temperatura corporal en la zona del músculo orbital, situado en la esquina interna del ojo... Los hallazgos "nos permiten conocer un poco mejor cómo somos y cómo son las emociones complejas", le dijo a BBC Mundo Elvira Salazar. Y agrega: "imagínese que ante la situación que atraviesa España pudiéramos saber si es cierto cuando un político dice 'yo creo en España, yo creo que vamos a salir de la crisis'".

Este informe recogido por la BBC -que seguramente apasionará a Suso, el gran perseguidor de mentiras-, refiere cómo la Universidad de Granada explica que la termografía se utiliza normalmente en áreas como la construcción, la medicina y las investigaciones militares. En este último caso ha sido utilizada para detectar enemigos a través de lo que se conoce como visión nocturna.
Pero Gómez y Salazar decidieron utilizar esta técnica en asuntos relacionados con la psicología y concluyeron en su informe que "ante situaciones en las que un sujeto realiza un esfuerzo mental (enfrentarse a tareas difíciles, al ser evaluado o al mentir sobre hechos), se producen cambios térmicos faciales". Así, explican, "cuando mentimos sobre nuestros sentimientos, estos cambios térmicos se producen en la nariz". Pero Salazar cuenta que, además del cambio de temperatura, también hay un efecto cerebral.
"La ínsula, que es un área cerebral vinculada a nuestro 'yo' más auténtico, se activa cuando estamos hablando de manera cierta sobre nuestros sentimientos". Sin embargo, cuando no hay sentimientos reales, ésta no se activa. "A más actividad de la ínsula (a mayor sentimiento visceral), menor cambio térmico se produce, y viceversa", dice el estudio.
En diálogo con BBC Mundo, Salazar ilustra los posibles usos de la técnica con un ejemplo cotidiano.
"La unión de ese correlato cerebral y la bajada de la temperatura de la punta de la nariz realmente nos permitiría saber si cuando nos dicen 'sí, yo creo que España va a salir de esta crisis' nos están diciendo la verdad", concluye la científica.

Volviendo al caso concreto de "SusoPorVigo", este no ha necesitado aplicar las técnicas de los dos científicos de la Universidad de Granada al caso del regidor Caballero. Suso guarda fotocopias, videos, sonidos de todo... y al poco tiempo, en cuanto constata el donde dije digo, digo diego... ¡zas!, va y lo casca. Y resultan cosas tan impactantes como lo que ha elaborado esta mañana sobre el arboricidio de la Ronda de Don Bosco. Vean el video que sigue... donde Suso vuelve implacable con su marcaje sobre el señor Alcalde, quien por cierto dice que en Vigo, los que mienten, son los del PP...





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Nota Bene ) A propósito de lo de la rúa Ronda de Don Bosco, también pueden leer :  https://www.riasbaixastribuna.com/2020/12/tras-otro-arboricidio-vigo-continua.html 

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