¡Viva la AP-9!. ¡Vivan los dueños de la AP-9!. ¡Viva don José Blanco!. ¡Viva doña Ana Pastor!.

Ya viene enero. En un par de estornudos, allá estamos. Y con ello, un año más, la alegría de saber que los peajes de la AP-9, la columna vertebral de Galicia, suben. 

Un año sin subida de los peajes de la autopista que tanto nos lleva sangrado a los gallegos, no sería un año... será lo nunca visto si me apuras.

Por eso hemos de recibir con alegría el nuevo sablazo. No hemos de descomponernos, nos harán más pobres, pero siempre alegres, siempre dientes-dientes para la Prensa, como decía aquel político marbellí que salía con la Pantoja. Nos meten la mano en el bolsillo, con la alegría y el descaro de siempre, pero nosotros felices, dientes-dientes, que esto, ya se sabe, es un año sí y el otro también.

La ampliación del Puente de Rande fue una tontería, un absurdo, un engordarle la vaca a los explotadores de la AP-9, la pomposamente llamada "Autopistas del Atlántico". Jamás debió ampliarse el puente... Hoy no se nota, porque la crisis mueve muchos menos coches, pero si vuelven un día las vacas gordas acabaremos, ni con los carriles aumentados, con el puente saturado y los tapones de nuevo...

Nunca se debió de haber ampliado el puente de Rande. Dejarlo como estaba, esperar a que la concesión acabase, o acabar por recuperarla a poco coste en lo que quedaba... pero no el volver a empezar, el engordar la vaca que un día de iluminación parió Pepe(Pepiño)Blanco y que bendijo tan a gusto su sucesora la señora Pastor.

Nunca se debió de haber ampliado el puente de Rande. En su lugar lo que había de construirse era una autovía libre de peaje -por la zona este de la ría de Vigo- entre Pontevedra y los límites de los concellos de Vigo y Mos, con dos salidas, una hacia el aeropuerto y la zona donde la AP-9 actúa como circunvalación viguesa (otra chapuza por la que Vigo tragó en su día) y la otra rama de salida para empalmar cerca de O Porriño (o incluso un poco más arriba) con la autovía que va hacia Ponteareas y Ourense. Esta ansiada autovía Pontevedra-Vigo, que siempre defendimos en artículos y debates públicos, era solución también apoyada por el señor alcalde de Pontevedra, Miguel Ánxo Fernández Lores. Pero ni a el, ni mucho menos a mi, nos hicieron puñetero caso...

Por eso ahora vamos a enero, en dos estornudos, y con la mano de los de la AP-9 entrando otro año más en nuestros bolsillos, porque... para ellos no existe crisis, ni pandemia; para ellos existe cobrar a tocateja, subir los importes, y donde no los suban, que el Estado les meta el dinero en el saco por la puerta de atrás en forma de compensaciones al caso.

¡Viva la AP-9!. ¡Vivan los dueños de la AP-9!. ¡Viva don José Blanco!. ¡Viva doña Ana Pastor!.

Solo la AP-9 y otras dos autopistas en España subirán el peaje a partir del día 1. El Gobierno opta por una rebaja generalizada de los precios el 0,11 %, pero en el caso de la vía gallega se incrementará un 0,92 % por las compensaciones pactadas con Audasa.



 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.