Manuel Gil Fandiño) El enorme mérito de la Semana Santa de Cangas y la sugerencia de un hermanamiento con Braga

Manuel Gil Fandiño, pilar fundamental de la Semana Santa de Cangas. - 

Un día que en Cangas había mercadillo, a este Manolo Gil, protagonista de esta historia, le dio por ponerse sombrero. Pero no es su estilo. El suyo es ir trajeado, en la procesión y portando sobre su pecho la medalla que le acredita como hermano mayor, presidente, o lo que quieras llamarle (factotum, alma máter en todo caso) de la Venerable Hermandad de la Santísima Virgen de los Dolores y la Soledad de Cangas do Morrazo, entidad que no es ninguna broma pues oficialmente data nada menos que de 1748...

Manuel Gil Fandiño, de nombre completo, vive probablemente su segundo año más amargo. Porque lo de este hombre, que en sus años más jóvenes recorrió más de medio mundo como gran marino mercante que fue, es organizar, promover, hacer posible que Cangas do Morrazo sostenga y mejore cada año, pese a la vorágine los tiempos, una "Semana Santa" que ya es de interés turístico reconocido en toda España, pero que -además- es referencia obligada en Galicia, donde es una de las tres más importantes, sin duda alguna.

Porque una "Semana Santa" como es debido -y hablamos en términos de devoción, de manifestaciones religioso-populares, de procesiones...- no se mide por el tamaño de la población donde se desarrolla, ni tampoco por la mayor o menor calidad artística de los pasos que desfilan... Una Semana Santa es tanto más grande cuanto mayor es el nivel de compromiso de quienes están detrás, organizando, promoviendo, impulsando, participando... Y ese es el enorme mérito de Cangas, que cada vez que tuvo una ligera etapa de decaimiento, resurgía con notable fuerza en años siguientes... volvía a crecer. La "Semana Santa" de Cangas es ejemplar, de un entusiasmo contagiante en hermanos y cofrades, de una especial conexión entre los que hacen posible todo lo que ella supone y el resto de la ciudadanía. Por eso es incombustible en el tiempo, por eso quienes la promueven y dirigen son inasequibles al desaliento.

Traemos a este escaparate de "Las Personas", en RÍAS BAIXAS TRIBUNA, a Manuel Gil Fandiño porque tras jubilarse en sus andanzas marineras, consagró su esta otra vida a hacer posible que la Semana Santa de Cangas, lejos de decaer, creciese, se hiciese sentir en toda España. Hoy, Cofradías y Hermandades del resto de España conocen y reconocen la importancia de la Coordinadora de Hermandades y Cofradías de la Semana Santa de Cangas, con la que tienen relaciones a través de los diferentes congresos nacionales que se celebran (uno de ellos llevado a cabo en Cangas precisamente, no mucho tiempo tiempo antes de la maldita pandemia). Hoy, Cangas tiene un peso específico y es citada como verdadero ejemplo, dentro de su humildad, entre las Semanas Santas que en España se celebran.

Cuando esto de la pandemia finalice, cuando haya que recuperar el tiempo perdido, seguro que Manolo Gil y todos sus colaboradores inventarán lo que sea menester para reactivar todo, regenerar las ilusiones y diseñar caminos de futuro que han de servir para que la Semana Santa de Cangas siga navegando y logrando felices singladuras durante años y años, décadas y décadas, como desde hace siglos lo viene haciendo. 

Que esta tormenta tan difícil de la Covid acabe de una vez... que Gil Fandiño y sus lugartenientes (hombres y mujeres) están deseando volver con fuerza, al lado de sus pasos procesionales, sus actos culturales, sus conciertos, sus conferencias... llevando otra vez la Semana Santa a las calles, una vez que ahora solo puede manifestarse en el interior de las casas de todos los cangueses de pro.

¿Cabe ponerle deberes a Manolo Gil?. Seguro que el, que es hombre sabio y curtido en mil batallas, los aceptará de buen grado. De Cangas a Braga hay apenas una  hora de viaje... ¡nada realmente!. Cangas es santo y seña, la capital de la Semana Santa en el Sur de Galicia. Y Braga es la ciudad por excelencia de la Semana Santa en Portugal. Cangas y Braga programan cada año múltiples actividades -no solo las procesiones- durante muchos días, con ocasión de la Semana Santa. Lograr cada año, integrar en el programa de cada población, un algo significante de la Semana Santa de la otra... incluso en alguna de las procesiones participar una representación... hermanar las Semanas Santas de Cangas y de Braga no es una tarea imposible, sino deseable y hasta necesaria, que solamente beneficios puede traer para ambas partes, siempre que el hermanamiento no decaiga y que cada año se renueve con hechos, acciones concretas que enriquecerán ambas organizaciones. Quede ahí la sugerencia, si a Manolo Gil le parece, junto a brindarnos para intermediar desinteresadamente al respecto, llegado el momento y si menester fuere. 

Así es, si así os parece...

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