Cuando poner a salvo la Economía española es hacer algo más que pasar la boina a Europa...

Aborto, Eutanasia, renovar el Poder Judicial... por muy urgentes que asuntos como estos últimos fueren, nunca lo serán tanto como los más que necesarios y urgentísimos remedios a la catástrofe económica que se nos viene encima en España. Pero sus señorías están muy espabiladas y ocupadas en diversos asuntos que, al lado de las cosas de comer, en plena pandemia y sus efectos, resultan inevitablemente menores.

Viene ello a cuento porque cada día que pasa, con la gravedad enorme de la pandemia amenazante, el panorama económico español y los pronósticos que sobre el se hacen desde organismos diversos, no pueden ser más sombríos.

Decía un periodista de El Correo Gallego hace pocas horas : "La irresponsabilidad en medio de una pandemia puede matar. Así de claro. Además de poner en peligro vidas, tensionar un sistema de salud cuyos profesionales vuelven a temer la saturación y se sienten desolados por los comportamientos de muchos ciudadanos y amenazar a colectivos de riesgo como nuestros mayores, estas conductas restan riqueza y empleo. Podrían alejar el camino de la recuperación “incluso más allá de 2023”...

La pandemia tiene a España, a Galicia también, en jaque. Porque no solamente la Salud está seriamente en juego, está inmediatamente, ya mismo, la Economía... Así se resaltaba hace unas horas, en la presentación del "Informe de Coyuntura del Foro Económico de Galicia", "el relativo al segundo trimestre del año, "el del hundimiento absoluto por el confinamiento". Su director, Santiago Lago, especificaba que “si no somos responsables y mejoramos las cifras epidemiológicas, lo pagaremos muy caro económicamente”. Citó entre las cosas que “hay que dejar de hacer” las cosas que nos ponen los pelos de punta estos días al aparecer : fiestas en pisos, bodas, comuniones, cumpleaños, guateques encubiertos en locales, francachelas de erasmus y estudiantes universitarios, multitudinarios encuentros familiares... Depende de la “responsabilidad colectiva” evitar que se atrase ya tanto la vuelta a la normalidad, cuando no luchamos contra una “maldición” contra la que nada podemos hacer...

Por su parte, el economista y expresidente de la Xunta y coordinador del informe, Fernando González Laxe, explicó que si la economía gallega cayó un 3,6 % en el primer trimestre, en el segundo se hundió un 17,9 %. Fue “un mejor comportamiento con España, pero se perdió competitividad con la UE”. La recuperación...¡ay, la recuperación!. Que nadie sueñe en Galicia con rapidez... la recuperación, como es ya habitual, será aquí más lenta: “Galicia tardó en volver a los niveles pre-crisis de 2008 cuarenta trimestres, España demoró 35”...

La inversión privada, está desaparecida debido a la incertidumbre; y el consumo paralizado –comercio, transporte y hostelería se hundieron por encima del veinte por ciento–; lo que antes era gasto se redirigió al ahorro en los que pudieron; otros, ni ahorro, ni gasto... han ido perdiendo empleos incluso y... lo que por ahí venga.

El Foro Económico de Galicia descarta ahora mismo “un confinamiento similar al de la pasada primavera”, según Santiago Lago, pero advierte claramente que  los rebrotes y las restricciones pasan su factura a la recuperación económica, cuestan mucho dinero.... Cuantos más rebrotes haya, cuantas más medidas restrictivas se apliquen por la autoridad sanitaria, peor será la evolución del PIB.

En el caso de Galicia, el Foro Económico cree que “vamos a acabar el año mejor que España y entre las cuatro comunidades que mejor van a evolucionar”, pero todo dependerá de la evolución da pandemia. “Si nos portásemos mejor colectivamente, estaríamos más cerca del escenario más favorable dentro de la desgracia”, apuntó Lago. Sin embargo, estamos cada vez más próximos al escenario menos favorable, y eso implica ceder 2.700 millones de euros extra, saltar de 5.500 a 8.200.

El Gobierno central, en sus previsiones macroeconómicas, empeoró el impacto en el PIB español al -11,2 %, Funcas lo hunde un 13 %, mientras el FMI, que vaticinó hace unas horas una mejora generalizada para todas las economías desarrolladas –1,9 puntos en la eurozona– dejó a España descolgada al empeorárselas al -12,8 %.

Sobre el empleo, el informe del Foro Económico de Galicia asegura que la caída se dejó notar más entre los asalariados temporales (-19 %), los trabajadores contratados a tiempo parcial (-12,3 %) y los más jóvenes, entre 16 y 24 años, un -21,2 %. La población ocupada en Galicia ascendía en el segundo trimestre de este año a 1.050.400 personas en la comunidad, dato un 4,4 % inferior al del año anterior. De esa cifra total, 120.500 empleados se encontraban en ERTE, un 11,5 % de la ocupación total. Si tomamos como referencia el número de horas trabajadas en Galicia se registró una reducción del 25,9 % en las efectivas –casi nueve menos a la semana, de las 34,3 del segundo trimestre de 2020 a 24,4 el pasado– con la hostelería como el sector más afectado, con una reducción del 70,3 %, seguida del comercio (-41,5 %) y de la industria textil (-37 %).

En fin... mal panorama y del que no iniciamos el camino de salida, porque con rebrotes y semáforos naranja y rojos por zonas, Galicia no escapa al grave, gravísimo problema que España tiene y que preocupa solo de boquilla a la gobernanza centralista y a las señorías de caliente asiento en la Carrera de San Jerónimo. Ellos están muy ocupados con una nueva Ley del Aborto, otra de la Eutanasia, otra para mover los asientos en el Poder Judicial... pero de las cosas de comer, amigo mío, poco se sabe. Eso sí, creen que con el dinero que llueva de Europa todo se solucionará. Y ahí está el error, el craso error... Poner a salvo la economía española es hacer algo más que pasar la boina a Europa para que echen en ella unas monedas...





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