Irresponsables, botellones, hogueras, San Juan, San Antonio, rebrotes, don Lores, don Abel y el porquero

Ahora que en lo del desconfinamiento parece haber de todo... mayoría de gentes que cumplen con las normas, que se esfuerzan en sostener distancia, portar mascarilla, no reunirse más allá de un número sensato de gente y sosteniendo siempre precauciones... Ahora que la mayoría sigue siendo responsable, pero sigue existiendo también una peligrosa minoría de irresponsables que, cuanto más avanzan las fases de desconfinamiento, se echan a la bartola, organizan fiestas particulares y botellones, etc. etc... Ahora que todo esto se constata que sucede, quedan dos opciones : una rezar, la otra seguir alzando la voz, aunque este tipo de irresponsables suelen padecer sordera. Y habrá que seguir en el empeño de decir ¡basta!, de señalar a dedo si menester fuere a todo aquel que incumple con sus deberes cívicos...

No ayudan ciertas decisiones. Informábamos ayer que el Concello de Pontevedra contempla la posibilidad de autorizar hogueras de San Juan para llevarlas a cabo por particulares...
El que algunos llaman "todolosabe", que rige los destinos de la ciudad de Vigo, ya ha dicho que "haremos hogueras de San Juan modelo Vigo", con lo que confirmó que habrá hogueras en la ciudad porque "es una fiesta muy importante y diseminada en el territorio", así que "seguirá habiendo hogueras de San Juan en la ciudad", explicó.

En el caso de Pontevedra... se supone que a la finca de un autorizado van a acudir para la hoguera y la mamandurria propia del caso, además del matrimonio dueño de la finca -y de la hoguera- la prima, el primo, la cuñada, la suegra, la vecina de enfrente, el amigo de toda la vida... ¿Quien controla eso?, ¿quien controla que entre taza y taza de tinto, sardina y sardina... las distancias pueden irse al carajo y las precauciones son un cuento, en una noche tan especial?.

Da la impresión de que esta sinfonía tan variada del ir corriendo, en la que empezamos a estar inmersos... nos puede pasar factura. Ayudará que, al parecer, la irresponsabilidad de algunos se palia -solo en parte- con que el coronavirus parece empezar a flojear algo -según algunos científicos-. Pero aún así, el bicho sigue estando ahí.
Y sino que se lo pregunten a los vascos, con los rebrotes habidos estas dos semanas atrás; o a los del área de Lisboa, donde hay rebrotes que emp iezan a preocupar seriamente... ¡Y qué casualidad, en esa populosa área de Lisboa e inmediaciones, un estudio señala que la mayoría de los nuevos casos habidos en los últimos quince días son en jóvenes de edades entre los 20 y los 30 años...!.
Demasiado botellón, demasiada francachela, demasiada temeridad.
Luego, pagarán justos por pecadores si hay que tomar medidas de vuelta atrás.

Por de pronto, las autoridades de la zona de Lisboa, además de especial despliegue policial, han decretado medidas en todo este fin de semana para que a las 7 de la tarde cierren todos los bares, en las gasolineras no se vendan comestibles ni bebibles (no facilitar el botellón en modo alguno), la gente se vaya a casa al atardecer y la celebración pública del San Antonio está expresamente prohibida... No les queda otra si quieren controlar el serio rebrote que allí tienen y no jugar con fuego.
Por eso también, cuando llegue el San Juan y el San Pedro, las fiestas estarán prohibidas en Porto, en Braga, en donde sea...

Es un año en el que todos, en Galicia, en España, en Portugal, deberíamos de ser plenamente conscientes de lo que nos estamos jugando : reducir de una vez y por todas el coronavirus de seria amenaza a algo bien controlado y disminuido. 
El verano ha llegado. Y es un peligro, por duro que sea decirlo. O somos cautos y ciudadanos responsables o nos vamos a meter en un agujero del que será muy difícil salir. 
No hay necesidad de jugar con fuego, valga la expresión.
Y en San Juan, tampoco hay necesidad alguna -por no hacer las hogueras este año no se hundiría el Mundo-, aunque lo contrario sea lo que digan don Abel, don Lores, o lo que diga sus porqueros.









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