Robinson, Canal + y Radio Popular... en la "Galicia Única" de Xerardo Rodríguez

Es sábado. www.galiciaunica.es sigue ahí, abierta en Internet de par en par, cada día, cada hora, cada madrugada... puedes no entrar en ella nunca, puedes hacerlo de vez en cuando, puedes asomarte los sábados (cuando acaba de publicar su editor una nueva edición, como hoy sucede)... puedes rebuscar en sus archivos, puedes convencerte de que gracias a Xerardo Rodríguez recordarás mil sitios de la Galicia que conoces y descubrirás otros mil en los que, probablemente, aún no has puesto los pies. Si - en lo de visitar www.galiciaunica.es  - me haces caso o no, eso ya es cosa tuya.  Pero recomiendo esta revista digital todas las semanas, cuando el sábado llega. Porque es cercana, entrañable, humana -sí, muy humana-, altruista, muy digna... En fin, yo siempre me paso por allí, no me pierdo las postales diarias que luego semanalmente publica Xerardo. Esta semana he elegido estos apuntes que siguen... Pero hay muchos más si en www.galiciaunica.es  aterrizas...
Esta mañana, tan poco primaveral, se abrió un trozo de cielo para permitir el paso de una raioliña entre las nubes. Se coló por la ventana de la estancia para despertarme y así fue que volví a aquel Madrid de los noventa, cuando la Gran Vía era un delicioso hervidero de gente y en el ascensor del Hotel Capitol siempre me saludaban con una reverencia los asiáticos, huéspedes de una ciudad aún soportable en la que, además de trabajar, yo pretendía ejercer de complaciente provinciano que se toma un café y entabla conversación con media barra; como en las películas. 
Aquella tarde casi noche entré en la cafetería de al lado y allí estaban los tres: José Ramón de la Morena, Carlos Martínez y Michael Robinson. Al primero le seguía en su “Larguero” con sintonía del gran cantautor Benito Moreno. De los otros dos colegas me interesaba su manera de contar el fútbol en televisión, ese que mi amigo Víctor Santamaría había revolucionado completamente en Canal +. 
—- Hola. Me llamo Xerardo Rodríguez, soy gallego y colega vuestro. Ahora trabajo en Radio Nacional de España. 
—- ¡Ah, encantado!
—- ¿Cómo estás?
—- ¿De la competencia, no?
—- Os sigo a los tres. Sois muy buenos. 
—- Gracias…
Pero… me dieron la espalda, siguieron hablando entre ellos y yo me quedé justo al lado dándole vueltas al café con la cucharilla. Puestos, me dije que iba a aguantar hasta que se fueran a ver si me decían adiós. 
Y sí, Michael Robinson dijo…
—- Adiós, hasta otra oportunidad.
A lo que yo le respondí…
—- No habrá otra oportunidad. Pero… ¿Me podrías contestar a una pregunta muy sencilla? ¿Cuándo vas a aprender a hablar en español?
—- ¡When you can speak fluently with me in English! (Cuando tú puedas hablar fluidamente conmigo en inglés).
Al domingo siguiente lo escuché en un Celta-Barcelona y me dije…
—- Este es más listo que el hambre. Habla bastante mejor in person que por la tele. Pone ese acento y pronuncia todo de manera impronunciable porque a los españoles nos encanta el idioma guiri. 
Aquel día me pregunté a mí mismo que dirían los espectadores de la BBC si un comentarista suyo, español, pronunciaba el inglés como Michael Robinson el español. Pero enseguida me dije…
—- ¡Nunca verás a un español ejerciendo de comentarista en la televisión británica!

Esta noche murió Michel Robinson. No fue el puto coronavirus quien se lo llevó al Espacio, fue un puto melanoma. Esta España generosa le llora como lo harán los aficionados que le cantaron en Andfield el “Nunca caminarás solo”, cuando celebraron aquella primera Copa de Europa del Liverpool. En Pamplona está orvallando y también llora el césped de un Sadar vacío. La SER escupía lágrimas esta mañana por el transistor. En la tele pondrán un Informe de sus informes esta noche. Y yo lo siento mucho, porque…
—- ¡A ver a quien voy a criticar yo ahora por comentar el futbol en idioma guiri!
Cuando yo me vaya… a ver si me lo encuentro y tenemos esa otra segunda oportunidad de convivir, aunque solo sea un rato, tomándose él su escocés y yo mi café.
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Volveremos a los años setenta, le dije a mi amigo.
—- ¿Y cómo eran? 
Me preguntó Balbino por teléfono cuando le di la noticia… 
Triunfaba la música anglosajona, los cantautores, unos pocos poperos y emergía la música gallega folk. A Nosa Literatura aún nos llegaba de Buenos Aires salvo raras excepciones editadas por Galaxia y O Castro. Los pintores y los poetas eran la vanguardia de la revolución pendiente. No existían ni la Radio Galega ni la TVG. Radio Popular era la emisora de moda y La Voz de Galicia y el Faro de Vigo aún competían por el liderazgo periodístico. Comenzó a hablarse de autonomía con insistencia cuando murió Franco, en el 75. En el 77 Adolfo Suárez convocó las primeras elecciones democráticas. En Vigo los partidos de izquierdas salieron de los montes y había tantos como setas, pero UPG y PCG se disputaban el espacio político de la izquierda que ocuparía finalmente el PSOE, tras haber alcanzado Manolo Soto la alcaldía. 
—- ¡Tés boa memoria!
Pero a Galicia no venían las suecas. Yo solo conocí a Denís, francesa, que era la novia de mi compañero Cochón. Eso sí, ya se veían biquinis por la playa pero el turismo era familiar. Mis padres y nosotros con ellos, empezaron por Cangas, siguieron por Sanxenxo y terminaron en Playa América. 
Ahora, después de todo esto que nos está pasando, volveremos a aquella etapa. O eso es lo que pronostican los expertos en turismo… La pandemia mundial de coronavirus asestará un duro golpe al sector y volverán aquellas vacaciones en coche y de proximidad. Algunos expertos afirman que…
—- Sería positivo que esta experiencia sirviera para un cambio de mentalidad en la forma de movernos por el mundo, aprovechando el rebufo de las corrientes contra la masificación y a favor del turismo responsable.
Eso piensa y pronostica Joan Miquel Gomis, director del programa de Turismo de la Universitat Oberta de Catalunya.
En ese programa se indica que la crisis sanitaria tendrá un impacto psicosocial en el turismo y las personas cambiarán sus prioridades. Serán mucho más prudentes a la hora de viajar y se reducirán las vacaciones en el extranjero.
—- El turismo ha sido uno de los principales transmisores del virus. La pandemia nos conducirá a un  modelo más responsable y respetuoso. 
A la acentuada crisis del sector que se pronostica por el coronavirus la respuesta serán aquellos viajes de proximidad. El informe de la UOC augura una vuelta al turismo de los 70, familiar, un veraneo vacacional más largo en una residencia de alquiler. 
Michael Robinson (d.e.p.), al que recuerda Xerardo Rodríguez en una de sus postales diarias que luego
publica semanalmente en "Galicia Única"