Pepe Domingo Castaño, la peste, la Pascua y Santiaguiño do Monte

Pepe Domingo Castaño fue en semanas pasado otra víctima de la peste esta que nos amenaza a todos. El, afortunadamente, lo puede contar. Pero ha pasado los peores días de su vida.
El maestro de la comunicación sonora, el gran radiofonista -de lo mejor que España ha tenido y tiene-, está en fase de vuelta a la normalidad, recuperándose, incluso en su voz atacada también por el dichoso virus.

A unos les ataca acá, a otros allá, a otros en formas y tiempos que ni los médicos aún con certeza saben. La peste esta -como le llamamos-, nos hace acordarnos de los amigos, de las gentes allegadas, de los familiares, de aquellos con los que hemos trabajado durante años -como es este caso-. Para nosotros, en nuestro humilde desempeño en la Radio, siempre será un honor haber podido compartir muchas veces micrófono con Pepe Domingo Castaño, un gallego de pro, por el que este sábado alzamos nuestra copa, brindando por esa recuperación plena que día a día en el se está instalando.
Atacado por fiebres y malestares múltiples allá por Semana Santa, escrito estaba que Pepe Domingo iba a salir adelante. Con la Pascua por delante -en su villa natal siempre tan celebrada- escrito estaba que atrás quedarían días infaustos; escrito estaba que seguimos y seguiremos contando con Castaño entre nosotros; no en vano, por si la importancia de la Pascua no llegase, ahí estaba para echar un capote el santo patrono de Padrón, el Apóstol Santiago, encarnado en "Santiaguiño do Monte".

Por eso, querido Pepiño, seguros estamos, de que -este año no, porque la peste aún andará rondando- en cuanto se anuncie una nueva edición de la tradicional romería de "Santiaguiño do Monte"(*), pones los pies allí, das una vuelta completa a la capilla del Apóstol, visitas su interior -otra vez más en tu vida- y acabas luego afuera, subiéndote al improvisado púlpito que son las famosas peñas y peñascos donde dice la tradición cristiana que predicó Santiago Apóstol en su tiempo. Y allí, subido a aquellas piedras milenarias, al lado de la cruz y estatua del santo allí  insertada, ¡quien mejor que tu para dar gracias a Dios en tu nombre -y en el de todos los que han superado la enfermedad- por haber podido dejar atrás lo que bien sabes!.

En medio de esta peste, nos duelen profundamente todas las muertes; especialmente las de las gentes que de un modo u otro conocíamos. Pero, también, nos alegra infinito saber de todos los que han superado estos días de enfermedad y aflicción. Tal es el caso de nuestro siempre admirado amigo, Pepe Domingo Castaño.
EUGÉNIO EIROA

(*) Este emblemático lugar es conocido como Santiaguiño do Monte, emplazamiento de gran valor sentimental y honda espiritualidad para muchos gallegos que asimilaron en su infancia las raíces afectivas y la querencia por este recinto como espacio de culto y de romería ligado a la tradición del Apóstol Santiago, por quien los lugareños de Padrón -como Pepe Domingo Castaño- sienten una gran devoción heredada de sus mayores.

Como muy bien refería hace tiempo Alberto Solana, en su muy interesante blog de viajes y peregrinaciones : " ... Imaginar a Santiago predicando en Hispania y situarlo entre las peñas del Santiaguiño do Monte, en las tierras de Padrón–Iria, puede parecer una querencia sustentada solo en la ilusión y la fe impulsada por intereses eclesiásticos. La Tradición Jacobea, sin duda amparada en buena medida en esa Fe, no es una ilusión inventada por la Iglesia, sino una tradición de origen popular, que nace del pueblo y que la Iglesia como institución fue la primera en criticar y rechazar, antes de asumirla y racionalizarla..."

En el siglo XIV, la reina Isabel de Portugal, en su peregrinación a Compostela, se detenía a orar sobre las piedras de este simbólico monumento jacobeo. Y el barón Leo von Rozmithal, cuñado del rey de Bohemia, viajó por España y Portugal entre los años 1465 y 1467 y relataba su experiencia en su visita al Santiaguiño conociendo y describiendo la tradición del lugar: “Quien con ánimo de voto entra en esta cueva [las piedras del monte Santiaguiño], alcanza el perdón de muchos pecados”.

Las peñas de Santiaguiño do Monte, la cruz, la representación del Apóstol predicando en el lugar...

Pepe Domingo Castaño