La muy triste historia del copiloto (q.e.p.d.) del avión apaga-incendios estrellado en Lobios

Después de jugarse la vida cada dos por tres apagando incendios, como sucedió en las montañas del Xurês gallego, donde el avión que copilotaba acabó acostado en la ladera montañosa... este piloto español, salmantino de origen, ha ido a morir a la casa de sus padres. Allí se trasladó tras unos primeros días de internado en el hospital de BRAGA y otro de salamanca. Allí, en Babilafuente (Salamanca), repentinamente murió, apareció un día muerto, inesperadamente, en una habitación de la casa paterna...


El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico(MITECO) ha lamentado el fallecimiento del copiloto que había resultado herido en las tareas de extinción del incendio forestal de Lobios (Ourense) el pasado 8 de agosto, Maximiliano Plaza Bretón, natural de la provincia de Salamanca.

Según han señalado fuentes del MITECO, como parte integrante de los dispositivos de prevención y extinción de incendios forestales en nuestro país, quieren trasladar su afecto y admiración por el trabajo de este profesional fallecido.

El pasado 8 de agosto, durante las operaciones de extinción de un incendio forestal en el Ayuntamiento de Lobios (Ourense), en una zona fronteriza entre España y Portugal, tuvo lugar el trágico accidente de un avión anfibio modelo CL-215 perteneciente al dispositivo de extinción de incendios del gobierno de Portugal.

En este siniestro ya fallecía el comandante de la aeronave, Jorge Manuel Santana Jardim, de nacionalidad portuguesa, mientras que el copiloto, Plaza Bretón, resultaba herido de gravedad y finalmente ha fallecido este lunes.

Entre los días 8 y 9 de agosto, varios medios del MITECO participaron en las tareas de extinción del incendio forestal de Lobios y fue, precisamente uno de estos medios, la Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) de Laza con base en la provincia de Ourense, uno de los primeros medios en socorrer a los pilotos accidentados.

El MITECO ha trasladado su "más sincero pésame" a las familias y compañeros de ambos pilotos, su afecto y admiración por su trabajo, y ha agradecido "a todo el personal que trabaja en este sector la importante labor que realizan poniendo en peligro sus vidas para protegernos y preservar la biodiversidad de nuestro territorio".

Según señala la Gaceta de Salamanca, en información recogida por Europa Press, el piloto salmantino se encontraba en la localidad salmantina de Babilafuente desde el pasado 15 de agosto, cuando abandonó el hospital salmantino en el que fue tratado finalmente de las heridas sufridas, tras varios días internado en Braga . Finalmente, el cuerpo de este especialista en extinción de incendios ha sido hallado sin vida en el domicilio paterno. 


"El joven, muy conocido en la localidad salmantina ya que su familia regenta un estanco, una panadería y un bar, llegó el pasado 15 de agosto a Babilafuente para seguir recuperándose de sus heridas tras permanecer varios días ingresado, primero en un hospital portugués, y posteriormente en el Virgen de la Vega de Salamanca donde fue intervenido quirúrgicamente. Según ha podido saber LA GACETA de Salamanca, el cuerpo sin vida de Maxi ha aparecido en el domicilio paterno y ahora se le tendrá que practicar la correspondiente autopsia para conocer la causa de su muerte..."


El 15 de agosto en "La Gaceta", de Salamanca, podía leerse : 

"...Maxi pudo por fin volver a Babilafuente donde seguirá su proceso de recuperación rodeado de los suyos. El siniestro costó la vida a su compañero, un piloto portugués por el que nada pudieron hacer los servicios de emergencia a pesar de los esfuerzos. En la puerta del domicilio de Maxi, sus vecinos colocaron ayer mensajes de ánimo y dibujos para darle la bienvenida aunque el copiloto fue directamente a casa de sus padres, donde permanecía este viernes por la tarde. “Ha llegado prácticamente a mediodía, ha comido y está en la cama descansando. Es un proceso de mucha calma lo que le espera para recuperarse pero estamos muy felices de tenerle de nuevo con nosotros. Ha sido un milagro”, comentó este viernes su madre ... Desde el pasado domingo han sido cientos las llamadas y mensajes que la familia ha recibido interesándose por Maxi, un vecino muy apreciado y querido en Babilafuente. Su familia, que regenta la panadería, el estanco y un bar en la travesía del municipio, se ha sentido muy querida y arropada en estos complicados momentos vividos estos días con el ingreso de Maxi en el hospital de Braga y su posterior traslado al Hospital Virgen de la Vega de Salamanca. Este viernes el alta hospitalaria fue la mejor de las novedades que llegaron rápidamente al pueblo y que el Ayuntamiento confirmó, también, a través de las redes sociales municipales. “Deseamos todo lo mejor a Maxi en su recuperación y la vuelta a casa ha sido tan rápida que desde el Ayuntamiento no nos ha dado tiempo a preparar nada pero merece todo nuestro reconocimiento y gratitud como mínimo”, explicó ayer el teniente de alcalde, Fran González. Los vecinos del edificio en el que vive el piloto coincidieron en que fue “un auténtico milagro sobrevivir a un accidente aéreo en esas circunstancias” y aseguraron haber vivido horas de angustia y preocupación hasta que se supo que estaba fuera de peligro. Estos días en los que Babilafuente estaría celebrando los días grandes en honor de su patrón, San Roque, la vuelta de Maxi ha sido, sin duda, un motivo para la alegría general de sus habitantes. Muchos de ellos están deseando, además, poder verle aunque habrá que prescindir de besos y abrazos debido a la situación actual. Maxi es ya para todos ellos “el héroe del aire” al igual que otros muchos que arriesgan su vida a diario para combatir el fuego. “San Roque ha puesto la mano para salvar a su paisano”, comentaban..."


Infelizmente, esta historia ha terminado, sorprendentemente mal. La Vida es un hilo, y ni siquiera cuando te dicen que estás fuera de peligro, realmente lo estás... Maxi acabó muerto, cuando en teoría le esperaba una feliz recuperación, en el domicilio de sus padres, ¿dónde mejor?. ¿Dónde mejor para morir?, se preguntará alguno. La respuesta es evidente : 38 años no es edad para morirse. Descanse en paz quien encontró la muerte, al fin y al cabo ahí estuvo su origen, apagando fuegos en los montes de la raia fronteriza de dos países hermanos, España y Portugal. Descanse en paz. 2 muertos, los pilotos del avión "Canadair". Y un asesino anónimo, el que prendió fuego al monte aquella maldita madrugada de agosto... Maldito sea quien con su acción se llevó por delante dos vidas humanas y un sin fin de vidas animales y vegetales de aquel desgraciado lugar...