Última hora sobre el piloto español internado en Braga y la propietaria del hidroavión accidentado en Lobios

 El español de 39 años, copiloto del hidroavión accidentado este sábado en la zona de Lobios (Ourense), se encuentra fuera de peligro y salvará su vida. Fue, finalmente, evacuado al nuevo hospital de Braga, donde se encuentra ingresado con varios traumatismos y fracturas. De hecho, habría sido objeto de una primera intervención en la unidad de cirugía ortopédica. El presidente de Portugal, Rebelo de Sousa, conversó por la tarde con la familia del copiloto herido.

En cuanto al avión, se confirmaría que es una unidad fabricada hace décadas, posiblemente con más mili que Cascorro, que diría un castizo. Su propietaria sería ahora mismo una empresa con capital extranjero, aunque con base para estos aviones en Matacán, aeródromo de Salamanca. 
Si es un Canadair CL-215, como confirmaron fuentes del operativo português, estamos ante el primer modelo de una serie de aviones contraincendios construidos por la compañía Canadair (posteriormente adquirida por Bombardier). Comenzaron a fabricar este modelo en 1969 y dejaron de hacerlo en 1990. En el mejor de los casos, este avión tendría 30 años (probablemente algunos más. Sería bueno que se supiese la antigüedad del aparato, sin que esto quiera decir absolutamente nada, pero sería interesante saber el año de fabricación, para una más completa información). 

El avión siniestrado pertenecía a la empresa Babcock, prestataria del servicio contratado de apaga fuegos con el Gobierno portugués. En concreto, se trata de una aeronave CL-2015 de la empresa civil Babcock, con sede habitual en el aeropuerto de Matacán, Salamanca, empresa a la que el gobierno de Portugal tiene alquilados tres aviones --dos operativos y uno en reserva-- operados al servicio de Protección Civil portuguesa con base este verano en el aeródromo de Castelo Branco.

La operadora de aeronaves Babcock viene siendo también, responsable de luchar en buen medida contra los incendios forestales en buena parte de España. 
Además de los numerosos acuerdos que mantiene con diversos ejecutivos autonómicos, la firma con sede también en el aeródromo alicantino de Mutxamel se adjudicaba a primeros de este 2020, dos de los contratos que ha puesto en marcha el Gobierno central -en su día, a través del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, aunque ahora las competencias han pasado al Ministerio de Transición Ecológica- para las campañas de los próximos años. Unas adjudicaciones que suman un importe de 9,5 millones de euros, según los datos de la Plataforma de Contratación del Sector Público.

En concreto, la empresa mercantil que nos ocupa, cuyo origen es la antigua Inaer que creó el empresario Luis Miñano, aunque ahora forma parte de la multinacional Babcock, es la responsable de operar para el Ejecutivo central con dos aviones anfibios de capacidad media para realizar descargas con las que apagar el fuego en España, un servicio por el que se embolsará 2,2 millones de euros. La de Babcock fue la única oferta que se presentó al concurso, que contempla los ejercicios de 2020 y 2021, detallaba el diario "Información" en febrero pasado.

Por otra parte, la compañía también se había adjudicado uno de los cinco lotes en que el Ministerio ha dividido la prestación del servicio de helicópteros y medios de transporte para las brigadas que se encargan de intervenir en los incendios forestales, unos aparatos que, igualmente, también realizan descargas. Babcock es la responsable de operar desde las bases de Tineo, en Asturias, y Lubia, en Soria. En este caso, la duración del contrato es por tres años y el importe roza los 7,3 millones de euros.

De esta forma, la compañía siguió sumando nuevos contratos y se mantiene como uno de los principales operadores del sector del transporte aéreo de emergencias en España, un negocio que en los últimos años se ha visto salpicado por investigaciones relacionadas con el proceso de concursos. 

Según las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, Babcock MCS España registró una facturación de 133,9 millones de euros en 2018, lo que supuso un descenso de aproximadamente el 20%; aunque esta caída se compensó por el aumento de actividad de otra de las firmas del grupo, como Babcock MCS Fleet Management, cuyos ingresos pasaron de 21 a 89,5 millones.

Pero como destacaba "Información" a comienzos de este año :  "en realidad, estos movimientos se debieron al traspaso de activos que el grupo británico realizó entre sus filiales para prepararse ante los posibles efectos del Brexit, ya que la normativa obliga a que al menos un 51% del capital de los operadores aéreos esté en manos de accionistas de la UE. De esta forma, la compañía decidió concentrar en la segunda la propiedad de las aeronaves y los servicios de mantenimiento de las mismas, mientras que la primera -que es la que tiene los permisos de navegación- se quedará exclusivamente como gestora para optar a los concursos públicos. De esta forma, en caso de necesidad podría dar entrada a un socio local. No obstante, la firma confía en evitar este último paso ya que otra medida que ha tomado es domiciliar la matriz del grupo en Malta", explicaba el diario alicantino con todo detalle.

1) Veamos un fragmento de la memoria de 2017 de esta compañía Babcock MCS España :

2) Veamos finalmente, video propagandístico de Babcock, en Youtube :

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