La vuelta del "tren Celta", la "eurorregión" y la "raia", la reivindicación permanente que va más allá de un tren y es un modo de vida...

Este fin de semana, este domingo, volvió el llamado "tren Celta", el internacional que une Porto y Vigo de la mano de la CP. Dicen que es compartido con la Renfe; será para vender los billetes, porque aparte de eso, llevo años sin ver a la Renfe por lado alguno en este tren internacional, salvo un revisor y un maquinista actuando poco más de media hora entre Vigo y Valença; el resto, el propio tren, maquinista y revisor es português, es todo CP. Nunca entenderé por qué la Renfe no participa más, aportando un buen tren -de los que dispone-, como antaño aportó aquel TER que en aquellos sus años era una maravilla de material ferroviario.

Pero no, a la Renfe le es igual que haya, que no haya, el tren internacional Porto-Vigo. A la Renfe, al ministro que la tutela, al estampillero del Ministerio, les da igual lo que pase con este tren "internacional"... Pero a nosotros no nos da igual, como gallegos no nos da igual, porque es un servicio que necesitamos, un servicio que vertebra a una eurorregión, a un territorio que para nosotros es muy importante... Porque somos muchos, muchísimos gallegos del Sur que tenemos mucha, muchísima más relación con el Norte de Portugal que con la propia zona Norte de Galicia. Así de claro hay que decirlo, a ver si de una puñetera vez se enteran los no pocos oídos sordos instalados en Madrid, pero también de Santiago de Compostela para el Norte.

La proximidad, la inmediatez de los territorios crea todo lo demás. Más en una Europa sin fronteras, por mucho que la Covid nos encarcele, como lo hizo meses atrás. Es un fenómeno imparable, como bien ha sabido explicar, con ese lenguaje directo y llano, el alcalde (Presidente da Câmara) de Valença do Minho, o el de Caminha que tampoco es manco a la hora de explicarse sobre el asunto que nos ocupa de la Eurorregión. 

Nos haría falta en la orilla galaica del Miño, alcaldes con más capacidad o facilidad de palabra de la que que tienen, para reivindicar el hecho económico-social de la raia, para estar a la altura real de lo que demandan y sienten sus ciudadanos de poblaciones como A Guarda, Tomiño, Tui, Salvaterra, As Neves... ciudadanos que van más allá -en su día a día- que sus representantes, un tanto parcos en ocasiones, a la hora de reivindicar con fuerza y de modo irreductible la cuestión raiana.

Pero volvamos al "tren Celta", que es por donde habíamos empezado. Ayer volvió, con mal fario... el que venía de Porto, al llegar a Tui hizo crack, se averió. Y como eran pocos los pasajeros, siete u ocho, los metieron en un par de taxis y los llevaron a Vigo. Los viejos "camellos", a veces, dan estos problemas... Y gracias que la CP destina este material al servicio, que sino me temo que no tendríamos "tren internacional" porque la Renfe, ¡ay, la Renfe!, parece que está más ocupada en presentarse a concursos de servicios regionales en Francia -así lo explicaban en redes sociales hace poco-, que en coadyuvar a que haya realmente un buen servicio ferroviario entre Vigo y Porto.

Ha vuelto el "tren Celta", con un servicio pensado no para quien haya de ir y venir en el mismo día... Antes ibas de mañana a Porto, resolvías a mediodía un problema, una reunión y... estabas de vuelta en Vigo a las diez y pico de la noche. Y en sentido contrario igual... /// Ahora, vas a Porto de mañana, te quedas allí a dormir y vuelves a Vigo al día siguiente de mañana; o te buscas la Vida y regresas en autobús a sabe Dios qué hora... O vuelves en tren Porto-Valença y que se acerque hasta allí tu hijo para recogerte con su coche y llevarte a Vigo... ¡Una empanada!.

El regreso del "tren Celta" no es un buen regreso. Pero es mejor menos que nada. Se comprende solo en parte, porque dar servicio a 7 viajeros, a 12, a 15... no es gran cosa. Pero dando un servicio cojo, tampoco iremos muy lejos...

Yo hubiese puesto dos servicios, como antes, ida y vuelta en el día. Y habría hecho en redes sociales una gran propaganda. Desinfectado, sano y seguro... Viaja con garantías en tren, en el tren más seguro : el camello Vigo-Porto.  Y ahora me explico : como en estos tiempos de la Covid la demanda es inferior evidentemente, aplicaría este sistema que sigue... Pongamos que el camello automotor completo lleva casi 200 asientos; pues solamente vendería 65, menos de la tercera parte... dejaría como mínimo siempre dos libres por cada uno ocupado. Y lo llevaría al anuncio : 1 asiento ocupado+ como mínimo 2 asientos libres+1 asiento ocupado+ como mínimo 2 asientos libres... Ello iba a atraer más pasajeros, a estimular el uso turístico de este tren, porque sería el tren con más y mejores garantías... La propaganda aún podía incluir : un tren único, exclusivo, con solo tres paradas (Valença-Viana-Nine) entre origen y destino y un solo asiento ocupado de cada tres  = más distancia social, menos riesgos, menos sube y baja...

Lo expuesto en el párrafo anterior -no deja de ser lamentable dar ideas como esas- no son utopías, son cosas perfectamente realizables... En los tiempos de la Covid que vivimos, los Gobiernos deben de asumir que servicios públicos tan ecológicos como el tren deben de ser ayudados a enjugar sus indudables pérdidas. Tratemos de que estas sean las menos. Si metemos 65, 66, 67... viajeros en todos y cada uno de los viajes del "tren Celta" en estos tiempos de tanta desconfianza y temor, aunque se pierda en el servicio, estaremos logrando : 1 ) un gran éxito; 2) sembrando -y mucho- para cosechar y mucho en un futuro próximo en cuanto la Covid pase a un segundo plano menos amenazante...

Hagan ahora click sobre la imagen para conocer a mayor tamaño todas las características del "camello" que presta el servicio entre Vigo-Porto-Vigo



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