EL ABSURDO CAMBIO DE HORA

Hoy es el día del año en el que los gobiernos europeos cambian el horario oficial para que, cada tarde, nos lleguen antes las sombras de la noche. Porque si bien es cierto que amanecerá mas temprano, también lo es que el sol se pondrá mucho antes. Lo digo todos los años, pero esta medida es tan absurda como inútiles mis lamentos… aunque a los ancianos del país nos mate porque despierta en nuestros cuerpos los males propios del invierno, a cuya llegada nos anticipamos.

Por eso dice Balbino…

— Non hai Goberno que pense en nós. Queren que nos marchemos canto antes para pagar menos en pensións.

No creo que ese sea el motivo, pero la medida es un absurdo político más.

Pero no te queda otro remedio que seguir la norma. Si quieres seguir integrado en esta sociedad, esta noche cuando te vayas a la cama retrasa una hora los relojes de casa, no esperes a las tres porque es otra solemne tontería. Si te vas a cama a las 0’00 retrasa tus relojes hasta las 23’00. Algunos dormirán una hora más. Los caza-amaneceres dormiremos lo mismo. No hace falta que toques ni los móviles ni los ordenadores, porque son muy inteligentes y lo harán ellos mismos.     

CAMINO DEL INVIERNO

El último amanecer otoñal fue increíble por su plasticidad, aunque demasiado frío por la temperatura. Faltaban tres minutos para las nueve cuando mi dios Sol iluminó todo el valle, mientras yo caminaba para reencontrarme con el Riamonte, a ver si la lluvia de ayer había aumentado su caudal, pero ni con esas. Habrá que esperar a la semana que viene, que trae mas lluvias, porque lo de mañana domingo es solo orballo. Las temperaturas mínimas se acercarán a las máximas, que no llegarán a los veinte.

Hoy sábado, tras los cielos limpios de la mañana, no lloverá, pero el sol compartirá el cielo con las nubes viajeras y la temperatura no subirá de los 15 grados. Así que abrígate.   

PEDRO SÁNCHEZ, RÉCORD DE AUDIENCIA

Si hablamos de protagonismos hay que fijarse en Pedro Sánchez, que tiene como uniforme de trabajo el traje y la corbata, pero, según mis chicas, lo que mejor le sientan son esos vaqueros ajustados y esa camisa informal que llevaba en La Revuelta. Es un guapo elocuente que ama la política, tiene discurso, está vivo y listo para gobernar otros cuatros años, digan lo que digan los demás. Es que le cae muy bien a la gente salvo a dos o tres silbones que se escuchaban al fondo, apagados por los aplausos unánimes de un público variopinto, elegido por la lista de espera del programa.

Se puso la chapa del “perro” y habló con sentimiento de Begoña, su esposa y de David, su hermano. Respondió a las preguntas impertinentes y a las que suponían una crítica a la gestión. Supo introducir en el diálogo su programa electoral básico -pensiones, vivienda, enseñanza, sanidad, trabajo- y explicó muy bien para que pretende una mayoría de la izquierda en el Congreso y en el Senado: todas las leyes nuevas que decrete un gobierno tienen que ser refrendadas en la Cámara Baja.

Pedro Sánchez, que sigue siendo presidente del Gobierno español, se desenvolvió en La Revuelta con la naturalidad de un político vocacional, aguantó bien las preguntas clásicas y los chistes de Grisson, que a veces se pasa mucho, como bien sabes. Broncano también bromeó lo suyo, pero por momentos me hizo creer que sabía lo que tenía que preguntar para que el personaje soltase todo lo que llevaba dentro. Y lo soltó.

Que Pedro Sánchez tiene carisma lo demuestra la audiencia: marcó el récord de La Revuelta con un 33’9% y una media de 4.387.000 de espectadores.  Tanto como el último partido de la Selección Española de futbol. Mal que les pese a sus opositores, Pedro Sánchez sigue escalando la colina del triunfo electoral más deprisa que ningún otro candidato.

Ya contrastaremos con Ada Colau, que es la próxima, pero que nadie espere en un programa tan singular como La Revuelta ni a Feijóo ni a Abascal. No se atreven. En espacios como este no hay argumentario, tienes que mostrarte desnudo, tal como eres. Lo que hizo Sánchez.   

FUTBOL CON PASIÓN

Hoy mi Celta, el de Vigo, se merece un lugar de honor en mi crónica y en mis afectos, que hay que ver cómo está Javi Rodríguez, principal actor de la remontada del jueves frente al Celtic, el de Glasgow. Ahora, tras esa victoria por 2-1, el panorama de los míos en la Europa League se ve menos negro. Esta gente demostró que, cuando le sale su buen futbol, puede ganarle a cualquiera.

Siento verdadera curiosidad por ver lo que pasa, mañana, en el Camp Nou. El “clásico” llega en un momento ideal, con un Barsa que perdió el martes su primer partido de la temporada en una desafortunada noche parisina y un Madrid que golea a rivales muy inferiores, sin patrón de juego y sin convencer. Apuesto por el Barsa porque es más equipo, aunque el Madrid tenga muy buenas individualidades. Espero que resulte ser un partidazo y que nada ni nadie estropee el espectáculo. Lo digo porque a Mouriño no se le olvidaron las “mouriñadas”. Sigue siendo el rey.

LA SAREB QUIERE DESALOJAR A UN ANCIANO CON PRINCIPIOS DE ALZHÉIMER

A ver que sentencia dicta la jueza del número 7 de la Sección Civil de los juzgados de Vigo, en el caso de un inquilino de 80 años con principios de alzhéimer, al que la empresa pública SAREB quiere desalojar de su piso en las viviendas de la urbanización conocida como “Privada Moderna”, próxima al barrio de O Calvario, en Vigo.

El piso fue alquilado por su abuelo en 1.935 que lo subrogó en su hija, la madre del actual inquilino. El único contrato que existe es el que firmó su abuelo y por eso la SAREB lo considera un okupa porque carece de un papel, contrato o título que demuestre su derecho a residir en dicho piso. La SAREB es el ente público conocido como banco malo porque fue quien absorbió los activos inmobiliarios tóxicos de los bancos españoles, durante la crisis del 2008. Ya tenía mala fama, llevando a juicio a un octogenario enfermo ya me contarás quien se fía de ella.

El caso es que si la jueza sentencia desahucio hay que impedirlo a toda costa. Una empresa pública no es un fondo buitre y ya sería el colmo que se produjera este desalojo. Supongo que lo impedirá el propio Gobierno, pero por si acaso ya están atentos los y las del Sindicato de Inquilinos.    

LA GENIAL PATTI SMITH

Te prometo que me encantó la adjudicación del Principe de Asturias a Patti Smith. Desde que la conocí en Barcelona y supe de su nivel intelectual -el creativo es de dominio público- supe que era una mujer especial caída en brazos de la música para hacer feliz a la gente. Reconozco que ahora que soy mayor la escucho menos para no ponerme nostálgico, pero fue siempre una de mis intérpretes favoritas, sobre todo en mis tiempos de radio. Te mentiría si no te dijera que me sorprendió que la premiasen, porque es una de esas figuras geniales que suele pasar inadvertida, tal vez por su excesiva modestia. Me contaron que el otro día, cuando llegó a Oviedo, se emocionó porque la recibieron con su música interpretada por una banda de gaitas. Enhorabuena tanto a Patti como al jurado que le concedió el premio. Su trayectoria lo merece, pero también es verdad que pocos nos acordamos de ella.

EL MAR DE LUGO

¿Conoces el mar de Lugo? Vente conmigo hasta A Mariña, que nos invita a asistir al baile de las olas con las esculturas de piedra que el Cantábrico ha creado.

Si vienes, escucharás el dulce canto de las sirenas, a través de las caracolas de la playa, mientras paseamos, serenamente, por su espacio en soledad otoñal.

Frente al mar, en A Mariña, contemplarás la inmensidad marinera y el barco en cuya arboladura cantan todos los vientos, mientras otros cuatro marineros de vieja estirpe, en el viejo puerto, rememoran aquel ritual, contemplando hoy el vacío del horizonte azul.

Porque este es el mar del norte. Trae agua de sal. Llega, yace y se deshace, besando la arena… pero también estalla contra la roca de la rasa, elemento esencial cantábrico.

Un mar que tiene como techo, la bóveda celeste que envuelve este paisaje entre intensas luces de un sol otoñal que penetra sobre la tierra entre nubes de sombras.

Contemplando este mar lucense, que es el Cantábrico, nos quedamos hoy. Mañana será un domingo de orballo y bajas temperaturas, de clásico en la tele, de horas tempranas para escribir lo que modestamente se puede en este recinto de libertad del que disfruto en la hora de mi ancianidad. No te olvides de leerme, porque sin ti estas crónicas no tienen razón de ser. Gracias y hasta mañana. Buenos días y buena suerte.