EN OTOÑO JUN

He vuelto junto al mar. Aunque nací entre los brazos de la hierba en un prado de Cudeiro, fijando mis ojos en la gran hoya ourensana, el mar me llama de cuando en vez para invitarme a disfrutar su perspectiva.

Ayer tarde busqué mi refugio de vida en el lugar donde el gran el océano lo mismo acaricia la gran playa que bate contra las rocas que emergen del lecho submarino. A esta costa la envuelven leyendas de piratas, tesoros, ejércitos fantásticos, demonios y bellas nereidas hijas de Neptuno.

Este es mi mar de otoño. En el horizonte inalcanzable las olas hacen temblar los barcos cuando, ebrios de sal, navegan hacia el puerto escoltados por gaviotas. Por la arena de la playa un sol tímido persigue la sombra de las nubes mientras las meigas dejan sus huellas mojadas. Bajo el agua, bailan invisibles el pulpo y la nécora, y miles de peces corren enloquecidos por el espacio. Las olas entonan su sinfonía contra las rocas… tiñéndolas de blanco fulgor.

MODA PRIMAVERAL AMERICANA

Cruzamos el océano y, ya ves, se avecina un fin de semana primaveral, muy cálido, en misAméricas del Centro y del Sury también en las islas caribeñas. Hay que ponerse algo encima para disimular el calor y han impuesto el negro, otra vez, como color de moda. Para ir de fiesta sola o en pandilla, esto es lo que hay.

Pero digo yo si no os confundirán, de esa guisa, con una viuda negra… y os pasaréis la velada urbana, solas o acompañada de ellas las más bellas, ahogadas todas en la copa de un bar…

Porque dais miedo, ¿Sabes?

LOS MURCIÉLAGOS AMIGOS

El biólogo Roberto Hermida ha roto el mito de los murciélagos, esos bichos elegidos por los “hombres vampiro” como el Conde Drácula para ocupar su forma animal y chupar la sangre de los humanos…. Hermida dice que nos dejemos de leyendas, que el murciélago es sumamente importante para la subsistencia de los hábitats gallegos por su estrecho vínculo con los insectos.

Cuenta que, salvo en la Antártida, existen murciélagos en todo el planeta…

—- Hay tres tipos diferentes: los polinizadores, que posibilitan que fertilicen las plantas de las zonas tropicales; los frutívoros, que también dispersan las semillas en regiones cálidas; y los insectívoros. Dentro de este último tipo estarían todas las especies gallegas. Los murciélagos son los animales que más insectos comen y los únicos que cazan de noche. Son los grandes reguladores de las poblaciones de insectos. Con esto se evitan plagas y grandes molestias para el ser humano.

Así que, olvídate de Drácula, vete este fin de semana a Rubiá que es frontera con El Bierzo, métete en una de esas hermosas cuevas de color rojizo sorprendente y convive con esta especie tan variopinta.

LA PIEDRA

En la piedra está escrita la huella que recompone el relato de la historia y en la piedra labrada hallamos los principios del pensamiento y de la cultura:

En la piedra de la muralla que circunda la ciudad más antigua; en la de los viejos monasterios y en la de los restos de las destruidas fortalezas; en la piedra de la catedral por cuyo entorno transita la diversidad; incluso en el pétreo varal magnífico, de brazos extendidos, al que llamamos cruceiro…

En Galicia, los paisajes de piedra nos descubren el secreto de la perfección conseguida por los arquitectos del pasado y el arte de los viejos maestros de la cantería, trabajadores del ritmo de la belleza.

La piedra labrada es el germen de nuestro cosmos.

OS CANTEIROS

Aunque nunca sabremos contar bien su historia, fueron los protagonistas del primer éxodo del arte gallego. Ellos, los canteros, supieron dar forma a la piedra primigenia, porque amaban nuestro origen geórgico. Entre las calcolíticas rocas descubrieron el debate eterno entre el megalito de la muerte y el “arangaño” de la vida. Por eso, crearon las cruces de piedra para luego esculpir pórticos de gloria y pétreos paraísos catedralicios.

Gracias a ellos, la piedra movió el molino y el hórreo guardó el grano. La música de sus cinceles convirtió en arte la artesanía y se generó el paisaje que nos conmueve en las calles empedradas de la ciudad, en las románicas iglesias, en las fuentes y en los palacios. Y hasta en las bodegas del vino nacido en lejana tierra, que bebemos en común al pie de la lareira.

Cándido Pazos, que es monumental artista de monumentales esculturas, cuenta con gracia y acierto el homenaje que se rindió en la Rioja a los canteros gallegos autores también de las viejas bodegas Paternina, levantadas con centenaria piedra labrada… Para ellos, dedicado a ellos y en honor a ellos, salió con banda azul en su etiqueta, aquel primer vino de las famosas bodegas riojanas. El único vino en el mundo que tiene como etiqueta la bandera de Galicia y que aún sigue rindiendo homenaje a nuestra gente… A nuestros canteros artistas.

Termino. Me voy al Parque Central para reencontrarme con la diversidad de esta City, que es la hora en la que mi gente suele conversar sobre las cosas mas nuestras, esas que son de nuestra intimidad más íntima y que nunca contamos mas allá del círculo de la venerable ancianidad. Mañana te espero para contarte otras historias de esas que los periodistas llamamos de interés general. Así que, buenos días y buena suerte.