GALICIA EN ROJO

FINAL: LA PUERTA DEL MÁS ALLÁ


Entre Covelo, Cerdedo y Cotobade, como la gran muestra de la Galicia geórgica, se alza el Monte do Seixo. A simple vista parece un universo megalítico por donde vagan los mitos y las creencias de todos los pueblos que habitaron este País a lo largo de nuestra historia, pero esconde el gran secreto nunca encontrado por quienes creen ver a través de una bola de cristal las formas espectrales del Otro Mundo.

Allá por los setenta, mi gran amigo y camarada, el gran escritor Xosé Luís Méndez Ferrín, despertó mi curiosidad frente al Mar de Vigo sobre la “Porta do Alén”. Y allá me fui siguiendo una ruta desde Cerdedo, en la que te salen al paso el río Almofrey, molinos, cruceiros, capillas y hasta el cruel Foxo do Lobo, la trampa mortal de este compañero del hombre que habita la media montaña.

La Puerta del más Allá es lo más espectacular de un entorno al que se conoce como “Montaña Mágica” por la multitud de elementos pétreos que conforman uno de los mayores santuarios del megalitismo europeo.

Por lo de pronto, esa gran fisura que parece tallada entre las rocas, si conoces las tradiciones, te produce escalofríos. La Naturaleza, caprichosa, ha querido ser también la barrera que separa el mundo de los vivos del de los muertos. Y pocos se atreven a asomarse, siquiera, ya no te digo a traspasarla.

A mí, cuando volví para conocer más a fondo el lugar antes de grabarlo para la tele, me produjo la impresión de que, efectivamente, por allí nos iríamos todos al espacio, aunque algunos atrevidos quizá lo hicieran antes de tiempo.

Creo haberte demostrado a lo largo de este libro que los gallegos jugamos con la muerte como si fuese la vida. Subimos la escalera del Mas Allá, entre la maleza silvestre, sin importarnos lo que nos vamos a encontrar. Es más, algunos siguen empeñados en preguntar a sus ancestros que hay detrás de esa Porta do Alén… Y siguen un ritual:

Atraviesan la puerta que forman las tres enormes piedras y depositan en el suelo un trozo de pan, un poco de vino y una vela encendida. Tras esto, formulará una sola pregunta a su familiar fallecido…

La respuesta se la ofrecerá con claridad el viento, con su murmullo entre las rocas.

Una vez satisfecha su curiosidad, el vivo tendrá que retroceder inmediatamente por la Porta do Alén porque a poco que dé un paso al frente se quedará para siempre vagando por el mundo de los muertos…

Sinceramente, no se nadie que haya conseguido interpretar los murmullos del viento y los viejos de Caroi me contaron aquel día que solo la señora Benedicta, que tenía fama de bruja en toda la comarca, desapareciera tras la Puerta del Mas Allá. Pero esto, según dicen, ocurrió a mediados del siglo XIX.

De cualquier modo, yo he dispuesto que mis cenizas sean lanzadas al viento tras la Porta do Alén; y si se me permite escribir en el espacio, os contaré cuánto hay de magia y cuánto de leyenda en este relato final…
-----------------------

Apéndice del día : 

OTOÑO JUNTO A UN REGATO

Hay muchos pretextos para seguir la senda verde hasta Lugo, y contemplar la belleza del otoño, con sus hojas caídas, a las orillas del Miño, y de los pequeños regatos que lo alimentan. El paisaje que rodea la ciudad está lleno de lugares hermosos en los que el agua es otra vez el gran espejo de la vida. Estos caminos –transitados a través de los siglos por celtas, romanos y peregrinos- conducen aún a viejos molinos, a la isla de las flores silvestres, a caneiros de danzarinas aguas o a la húmeda atmósfera del área recuperada que es reserva de la biosfera.

Deja el espacio urbano y sigue la corriente del agua que canta para encontrar las emociones profundas en su trayecto hacia el océano.



Y aquí, por hoy, punto y final a esta crónica diaria que escribo con mucho amor para ti. Mañana comenzaremos a publicar mi tercer libro, que va de personajes sencillos, pero muy interesantes que habitaron y algunos aún habitan este país. Es la Gente Única de esta Galicia que te cuento en este espacio de libertad. Buenos días y buena suerte.