FRANCIA EN PIE DE GUERRA
Nosotros andamos aquí a lo nuestro y por Europa adelante cada uno a lo suyo; menos en Francia, en cuyas ciudades está todo el mundo en pie de guerra, que tampoco allí pueden trabajar y estudiar a gusto -como debe ser- esos jóvenes a los que el dinero tampoco les llega para pagar el alquiler. O comes o duermes bajo techo, ambas cosas… resulta imposible con este capitalismo salvaje que nos tiene bajo su zapato, aplastándonos.
No justifico el vandalismo y lamento la muerte en Nantes de un policía atropellado en los disturbios del fin de semana; lo siento muchísimo, pero llegados a ciertos extremos hay que recordar aquel refrán… “De aquellas aguas vienen estos lodos”.
Lo que tampoco puede justificar nadie es las palizas de los gendarmes a quienes tienen todo el derecho a manifestarse porque les han quitado lo poco que tenían: su derecho a vivir dignamente. Esas palizas provocan locuras como la quema de un edificio histórico, el ayuntamiento de Limoges, y los actos vandálicos de anteayer en París.
Todavía está por conocerse el porqué un joven manifestante perdió una mano al coger una granada, que no se sabe bien si la lanzó la policía o pertenecía a esos grupos de la extrema derecha que se infiltran entre la mayoría pacífica para crear al caos.
Amo a Francia, me gusta su gente e iba frecuentemente cuando la salud me lo permitía. La verdad que dan ganas de llorar cuando ves esas terribles escenas de terror. Porque estos miedos no tienen nada que ver con los de los sueños… estos son reales.
RUFIÁN E IRENE
Equivocados están ambos si se creen que su pacto no ha trascendido mas allá de Madrid y de Barcelona. Me he metido en un corrillo de jóvenes de la City ayer tarde y a los dos los pusieron a parir, acusándolos de alta traición…
— El Rufi nos engañó.
— Sí, é un estafador da política. Liounos a todos e deixounos mangados.
— Él prometera que, si facía falla, tomaba o liderazgo da coalición.
— O que quería que os de Podem en Cataluña fosen co seu partido.
— ¿E logo que pensábades? Rufián e iso, un rufián independentista que non iba a encabezar nunca unha lista españoleira.
— Pero… ¿Por qué lle fixo o xogo Irene?
— Porque quere ser a protagonista sempre.
— Pero sí xa o era…
— Non, ela está a sombra de Pablo Iglesias e quere ser a lideresa.
— Os que gañan son os de ERC que van a subir polo menos dous escaños. O resto todos perden.
— Podemos pode que saque algún diputado, pero vai desaparecer.
— Nos teremos que apoyar a Fronte Amplio.
— Ou o BNG…
Son jóvenes, están preocupados por su futuro y razonan muy bien las ambiciones políticas de esta pareja decepcionante: uno ha perdido su credibilidad y la otra quedó como la niña mimada que, como ha sido ministra, quiere recuperar el protagonismo perdido desde un escaño.
Por lo de pronto, la Universidad Autónoma de Barcelona les ha negado sus instalaciones para que ambos dieran su primer mitin juntos. Aún está por ver cómo les va… porque han perdido muchas simpatías.
SE VA GAEL Y HAY MAS COCHES CHINOS
Gael es una de las muchachas concienciadas de la City y la vocación le llevó al trabajo social. Acaba de vender el modesto utilitario para emprender la aventura de ayudar a los demás en África, creo que me dijo en Senegal. Es todo un ejemplo a destacar entre estos jóvenes a los que hay gente que coloca en otro plano bien distinto de esta sociedad que ya no es -sobre todo para ellos- la del bienestar. Pues no, estos chicos y chicas fumarán porros -yo también lo hice en mi época hippie- pero a solidarios nadie les gana. Sus amigos le han dado una de esas despedidas a golpe de botellón y le dijeron que estaban dispuestos a emigrar al Senegal, si hacía falta. Precisamente al país que más jóvenes exporta en patera. Y eso que todos conocen la historia de Mohamed, ya sabes, el albañil. Es al único que no le preocupan las elecciones.
— No, pero cambiar de coche no puedo.
— ¿Ni siquiera uno chino?
— Ni chino…
Porque los concesionarios gallegos ya distribuyen diecisiete modelos fabricados en China y si les hacemos caso, este año van a vender el triple que el año pasado. Al parecer es porque a pesar de los aranceles impuestos por la Unión Europea son más baratos que sus equivalentes europeos.
AGUA Y PAZ
Las nubes pasan de nosotros y no sueltan agua, esa que poco apreciamos cuando la tenemos en abundancia y que tanto echamos de menos cuando los temporales nuestros de cada otoño se van con su música a otra parte. Hoy me han transferido una cierta dosis de optimismo, tanto mis amigos de Fisterra como los de Palestina.
Los primeros porque dicen que no hay que preocuparse, que la lluvia no falla en este país. Y los palestinos porque creen ver una luz al final del túnel. No sabes cuanto me alegro que el criminal de Netanyahu y sus dos ministros ultras le hayan visto el rabo al diablo americano. Aquí, hoy, tras cumplirse diecinueve días de octubre, no se habla de otra cosa: el agua que pedimos y la deseada paz para nuestros amigos palestinos, que hasta Galicia han venido muchos a estudiar cuando en Israel no gobernaban los genocidas y Gaza era un paraíso.
Como mi amigo Galeb Jaber, un cardiólogo que nunca ejerció porque le pudo el mundo de la empresa, especialmente la producción audiovisual de la que aún sigue siendo el rey. Yo le he visto emocionarse con la visita de Arafat a Galicia y llorar las muertes de los suyos en la Franja, en este tiempo tan terrible.
Ánimo, amigo. A lo mejor de esta va. A lo mejor tanto mártir sirvió para que se reconozca el Estado Palestino, que será cuando llegue la verdadera paz.
EN LAS RIBEIRAS DEL UMIA
El Umia cobra fuerza en tierras de Moraña y encuentra la calma en Ribadumia, junto a las mejores cepas del mejor albariño. Este río –mediano entre los gallegos- es el que hace reverdecer los valles comprendidos entre las sierras prelitorales y la ría de Arousa, a la que se entrega en Cambados. El Umia te lleva de balneario en balneario, de jardín en jardín, y de pazo en pazo en un reencuentro con el Camino Portugués a Compostela. El agua de la vida es la saludable compañera por este territorio de fiestas mil, de cultura caliente, de magnetismo sulfuroso, de vino, y de camelias.
Las Ribeiras del Umia es ideal lugar de vacaciones para quienes prefieren vivir en el paraíso cercano la calma de la primavera, la policromía del otoño, la esplendorosa fuerza del agua invernal, o el refrescante relato de verano.
Disfrutando del paisaje, tomando unas ostras y bebiendo Albariño en Cambados, nos quedamos esta vez. Mañana te contaré las historias de mis recuerdos y de mi presente. Gracias por leerme, buenos días y buena suerte.







