Sábado, 5 de septiembre, 2026.

OTRO FIN DE SEMANA VERANIEGO

Los días se van acortando, que el gran amanecer sobre el Valle sobrevino esta vez un minuto después de las ocho, hora prudente para estar caminando por el parque central de la City. Te aconsejo que aproveches bien el finde porque la semana que viene ya se irá la quinta ola de calor del verano -aquí la hemos soportado bien- y entrarán las nubes de lluvia que, como dice Lino, alternarán con los claros al cincuenta por ciento. Avanzamos hacia el otoño y en los pocos castiñeiros que me salen al paso hoy ya se nota que está creciendo la castaña. Pero tu aprovecha para ir a la playa o al río hoy y mañana, que toda Galicia estará por encima de los 30 grados y los baños son muy saludables.

SÁNCHEZ, EL OBJETIVO

Hoy todo el mundo habla de Sánchez. He ido a desayunar al New York y los trabajadores de las obras, entre los que reina la diversidad, no tenían otro tema de conversación…

— Non hai dereito o que están a facer con este home. Todos os fachas de Europa están a insultalo e a meterse con él.

— Boeno, é único que dí que Marrocos non tivo nada que ver co de Ceuta…

— Él ten a sua opinión porque ten a sua información.

— Boeno, pero non me negaredes que está solo contra o mundo.

— Si son eu mandoos a todos a merda.

— Entón chegarían os ultras e sí que te ibas a enterar ti, porque ibanche por na frontera.

Hasta las tres Marías que están en la mesa de al lado dicen…

— Pobriño, a mí el presidente me está dando mucha lástima.

— ¡Que hagan lo que quieran pero que no lo insulten!

— Estos del PP siempre actúan igual…

La verdad, te digo, se les nota a todos cierto hartazgo de esta política barriobajera. A mí me da mucha pereza hablar siempre de los mismos y de las mismas historias…

PAÍS DE CIEGOS

Anoche, en El Perro Andaluz, contaba el actor Miguel Rullán una anécdota que le había pasado a él. Decía que había hecho una encuesta entre veinte personas a las que le preguntaba…

— ¿Sabes quién es Begoña Gómez?

Y por lo visto las veinte le contestaron correctamente…

— La mujer del presidente.

— ¿Y Jorge Fernández Díaz?

A esta segunda pregunta solo contestó correctamente una persona, relacionándolo con el caso  Kitchen, la trama parapolicial de espionaje por la que el exministro del PP puede ser condenado a 15 años de cárcel.

A mi entender, esta anécdota habla correctamente de la influencia de los medios de comunicación en el conocimiento que tiene la gente de lo que está pasando. El que no lo vea está ciego.  

LOS PRECIOS SUBIRÁN MÁS

Y lo harán por culpa del Guerrero Americano y sus socios judíos, que son los que mantienen activas las guerras y los genocidios de Oriente Próximo, que, además de sus consecuencias propias, mantienen cerrado el estrecho de Ormuz y el precio del petróleo sube por encima de las nubes. Estáis pagando el gasoil a 2 euros litro y a la gasolina le falta poco para llegar a ese precio. Dentro de nada no habrá pescado porque las cofradías van a ir a la huelga y en los verdes campos tampoco se verán tractores, por lo que la carne va a encarecerse más aún que todos los productos que dependen del transporte de mercancías, cuyos responsables están por lo mismo.

Esto es lo que realmente debiera de preocuparos a todos porque los todopoderosos quieren ver a una España empobrecida y a estas alturas poco le falta: entre la gente que duerme en los coches porque no puede pagar el alquiler de una vivienda, los sin techo que no tienen coche ni nada que llevarse a la boca, y las familias que tiran del racionamiento propio para llegar a fin de mes… entre todos estos y los que se callan su situación por vergüenza, mas de siete millones de españoles malviven en las ciudades más ricas.

Mi amigo Daniel, marinero y patrón adscrito a la Cofradía de Vigo me dijo ayer…

— ¡Isto vai rebentar!

Mientras, los que dirigen la Unión Europea están hablando de mas tanques, mas aviones, mas armamento y mas soldados. Los tiempos están cambiando a una velocidad vertiginosa… pero que nadie os mienta a los jóvenes: con Franco esto era mucho peor.

MI ABUELA, LA GRAN MATRIARCA

Mi madre hojeaba todas las semanas dos revistas y leía otras dos. Entre las primeras estaba “Diez minutos” y a mi abuela le encantaba guichar los contenidos por encima de su hombro. Esta noche apagué la radio en su honor y me puse a pensar en ella, preguntándome, en primer lugar, como se me había podido pasar el día de su santo, que es cuando rezo… desde aquel día en el que todos la despedimos para siempre de este mundo, a los 92 años y con una vitalidad extraordinaria, que merecía otros ocho años de vida.

Tres amores: mi abuela, mi compañera y mi sobrina Ana.

Pasé embobado la madrugada, recordando historias y encuadres únicos de aquella enjuta anciana que me quería mas que a su alma; y eso era mucho, porque se pasaba media vida en la Iglesia.

La verdad es que Mamá Ramona nunca celebró su santo y yo la veo siempre en Cudeiro, sentada en la terraza, con su vestido de alivio, que era lo siguiente al luto. La guerra la había convertido en la única madre ourensana que enterró a ocho hijos, porque solo le sobrevivió la mayor, es decir, mi madre.

Aunque no gustaba de celebraciones, mi abuela era maestra acostumbrada a lidiar con adolescentes, pero permitía que mi tío Aníbal me llevase de fiesta el día de su onomástica. A Cambeo, que celebraba un San Ramón por todo lo alto, con carne o caldeiro y banda de música.

Nunca olvidé la cara de sufrimiento de mi abuela en aquella terraza y también los días felices que pasé a su lado. Hoy pienso que Mamá Ramona era una matriarca de las auténticas, pero poseía una enorme candidez en las cuestiones… de la vida. El “Diez Minutos” de entonces ya era para ella un pecado y por eso lo miraba, furtiva, sin que mi madre se diese cuenta.

Me la imagino hoy contemplando en la misma revista lo del beso apasionado que se dieron en plena calle madrileña la presentadora de televisión y la exgranhermana. Don Felisindo, su confesor, no encontraría las palabras adecuadas para consolarla ante tamaño desliz.

Pasan los años, pero a mí por estas fechas me resulta imposible no recordar a mi abuela.

EL INVIERNO DE LA VIDA

—- Y tú…. ¿Cómo te enteraste de que eras mayor?

—- Me lo dijeron en el trabajo, me contaron que ya no estaba para subir al andamio…

—- Pues a mí me empezaron a doler las rodillas cada vez que me agachaba… Estaba prejubilado y no sabía qué hacer. Dormía mucho. Veía demasiado la tele. Vivía sentado todo el día…

—- Cuando me mandaron para casa, tampoco yo sabía que hacer.

Tú aún no te enteras, mi amigo, pero el invierno entra en nuestras vidas para rodearnos de largas y dulces melancolías. Lo hace cuando, como ya no tienes prisa, te miras fijamente y con detenimiento en el espejo: ves como las canas tiñen de blanco nieve tu cabeza, las arrugas marcan los senderos de tu frente, tus ojos han empequeñecido y te notas cansado, muy cansado después de cada ducha.

Entonces te propones abrir la puerta que conduce a esa nueva vida templando el espíritu con tus colegas sabios, escuchando sus ilustradas palabras, mil batallas curtidas por el paso del tiempo.

Y procuras seguir con tu vida, te reinventas, haces esas cosas que nunca harías y te lo vas creyendo hasta que te despierta el joven colega que te escribe un mail que termina siempre…

—- ¡Un abrazo maestro!

Sin embargo, tú no te rindes y te vas a pasear la ruta del colesterol. Es lo que toca. Luego lees, escribes, escuchas la música de tu tiempo y pierdes la mirada en el bello paisaje que percibes desde la ventana.

Y si te pregunta el vecino…

—- ¿Cómo estás amigo?

Siempre le dices lo mismo…

—- ¡Ímola virando!

Todo va más o menos bien hasta que te dan el susto y los cuatro médicos que te rodean un buen día te dicen que…

—- Tienes que descansar; en los próximos días, nada de hacer esfuerzos, nada de escribir, deja tu mente en blanco y olvídate de que el mundo existe.

Por la amistad que os profeso y el agradecimiento que os debo por vuestra semanal dedicación durante tantos años, os regalaré nuevas postales del país mientras mi mente y mis manos me lo permitan. Como hoy.

UN PARAÍSO POCO CONOCIDO

Lo más sorprendente, solitario y natural de la Serra do Barbanza, en A Pobra do Caramiñal, es el espacio que crea en su descenso el Río Pedras, que va de salto en salto creando una serie de pozas que se utilizan para el baño. Los amantes del agua dulce y de la tranquilidad hallaréis en este lugar un paraíso. Estaría bien que te plantearas la excursión para este fin de semana, que mañana viene bueno.

Para llegar, primero hay que tomar la carretera CP-6702 sin desviarse de ella en ningún caso. Se pasa por debajo de la autopista, al lado de un cementerio y la iglesia de Lesón hasta llegar a Aldea Vella en donde se acaba la carretera asfaltada.

Si bajamos a pié hasta el río encontraremos una casa de turismo rural y lo ideal es ascender por el propio río, donde veremos el puente romano de la calzada que unía Boiro con Porto do Son.

No llega a un kilómetro el trayecto hasta las piscinas naturales y el premio de hacer senderismo por entre las piedras es la espectacularidad del recorrido, además del final en ese paraíso que conforman la sucesión de pozas o piscinas naturales en las que nos podemos dar un baño.

También se puede seguir desde Aldea Vella una vieja pista que nos lleva hasta el lugar deseado, pero para ello se precisa de un vehículo tipo jeep.

Hoy nos quedamos gozando del aire puro y de las aguas cristalinas, como en los viejos tiempos. Eso sí, encontrarás el agua fría, pero merecerá la pena que nades unas brazadas para sentir en tu piel la naturaleza. Es un verdadero placer.

Si te parece nos juntamos de nuevo mañana en la Galicia Única. Buenos días y buena suerte.   

DIRECTOR DE 
GALICIA ÚNICA