Nuestros amigos de "Ferrocarrileros" divulgan este domingo un interesante artículo, sobre la crisis de los trenes de alta velocidad Talgo, modelo Avril; un texto que merece la pena leer con calma...
¿Jaque al Avril?
El tablero se ha complicado. #Renfe acaba de mover otra torre y ha retirado del servicio dos ramas más del Talgo Avril #S106 tras detectar nuevas afecciones en los #bogies durante la última semana de agosto. Es el jaque más reciente en una partida que dura ya más de un año, y cada vez quedan menos escapatorias para el fabricante.
La jugada no sorprende a quienes seguimos la flota con lupa. Desde las primeras #fisuras de julio de 2025 en cinco unidades de ancho fijo, las del #Avlo Madrid–Barcelona, se sabía que el problema no era puntual. Talgo intentó entonces jugar la carta de la infraestructura, señalando al corredor del noreste como posible culpable. Pero esta vez las marcas han aparecido en trenes que ni siquiera han circulado por esa línea. Adif ya había rechazado aquella excusa, y ahora el propio fabricante la ve rebatida por los hechos. El rey está descubierto.
La estrategia de Renfe ha sido, hasta ahora, la del jugador conservador: inspeccionar rama por rama, mantener fuera de circulación todo lo dudoso, no arriesgar. Funciona para la seguridad, pero agota la paciencia operativa. El acuerdo veraniego de 132 millones para convertir los 15 S106 de ancho fijo a rodadura desplazable incluía garantías de #Talgo sobre los nuevos bogies… ¿pero qué pasa con los que ya están en servicio y empiezan a mostrar grietas en otros corredores?
Aquí es donde la partida se pone francés. O más bien, donde le train entra en juego. Porque si el jaque fue la retirada de 2025, y el jaque doblado fue el acuerdo de transformación con penalización de 116,6 millones, esta nueva retirada preventiva empieza a oler a mate. No el mate técnico de un proyecto bien resuelto, sino el de una plataforma que no termina de demostrar fiabilidad estructural bajo explotación real.
Las pruebas de extensometría, los ensayos en banco, los análisis de causa raíz… todo eso está muy bien en el laboratorio, pero el tren, el tren de verdad, el que circula a 300 km/h con 500 pasajeros a bordo, no lee informes: exige bastidores de bogie que aguanten el ciclo de fatiga real, día tras día, en líneas de alta velocidad y en ancho ibérico. Y si el tren sigue diciendo que no, por mucho que Talgo prometa garantías hasta 2038, el mate lo dará la propia operación.
Veremos qué opina Le train. Porque al final, en esta partida, no gana quien firma el contrato más elegante, sino quien logra que el material rodante circule sin fisuras. Y de momento, el #Avril sigue en jaque.
Publicación de Josep Bernat )
