El sol rompió las nubes poco antes de las ocho y el cielo se quedó limpio, luminoso, tan azul como la franja que atraviesa nuestra bandera. Estaba yo sentado en mi banco favorito del Parque Central de la City y me pregunté a mí mismo…

— ¿Por qué se monta un pollo cuando los catalanes llevan al futbol sus esteladas y sin embargo, en Riazor y en Balaidos no pasa nada, cuando los aficionados agitan nuestra bandera, incluso la que llevan unos cuantos sustituyendo nuestro escudo por la estrella roja de cinco puntas, la que llaman “a estreleira”?

La respuesta está en un pequeño detalle: Cataluña es un país y cualquier gesto que parezca propagandístico de su independencia resulta “ofensivo” para el resto de los españoles, incluso para los que también se consideran además catalanes. En cambio, Galicia es históricamente tan nación como Cataluña, pero no un país, porque la mayoría de los gallegos no se creen que los seamos. Es decir, nunca supimos pelear nuestros derechos y aquí ya ni escuchas voces pidiendo la independencia. Me parece a mí, que esa es la diferencia y a ti… ¿Qué te parece…?   

INDEPENDENCIA

Me fui al café del parque, en donde unos cuantos de mis paisanos degustaban el desayuno gallego -ya sabes, incluye tortilla recién hecha- para hacerles la pregunta; y sus respuestas fueron estas…

— Ben, paréceme ben.

— A mín eso impórtame un carallo.

— Eu o que quero é que nos vaiamos de Europa que nos está a foder.

— Pois… ¡Qué queres que che diga?

— ¡Penso que si somos independentes nos iría pior!

— Home sí, agora que todo o mundo se une, nós nos separamos.

— ¿E logo ti eres do Bloque? Deíxate de parvadas. 

— Boeno, eu probaría…

— A mín chégame co autogoberno este que temos…

— Traballo, vivenda digna, boas comunicacións, tecnoloxía punteira… Iso é o que eu quero, o demais é cousa de políticos e xa se xabe que o que tocan ises vai pro carallo.

Apuré el café y no seguí preguntando, que decía Pio Cabanillas que las encuestas las carga el diablo. Pero con esta decena de paisanos como botón de muestra nos llega para averiguar el porqué a los columnistas opinantes no les importa ver ondear en Balaidos o en Riazor las banderas gallegas de la rebeldía.

— Oes, Xerardo.

— Oio…

— Ti sabes pouco de fútbol. O lío do outro día víu porque os cataláns non quixeron homenaxear os mundialistas do Barsa porque non son xiareiros da Selección Española.

— ¿Entón son da francesa?

— Non, eles teñen a sua Selección Catalana e pelexan porque participe nas competicións internacionais…

— Claro, claro. E senon son independentes de España non poden… ¡Vaia leria que teñen! ¡Co bonito que foi gañarlle a final a Arxentina!  

CALOR

Tú prepárate para recibir mañana a la quinta ola de calor de este verano, que nos anuncian ya 30 grados de temperatura y eso en septiembre resulta asfixiante. Hemos de volver al rito de beber mucha agua y ponernos a la sombra de los carballos donde los haya. Y si eres joven, playa, que las tenemos bien bonitas. Y mañana aún más. Calor, digo.  

DISPÓN DE 938 EUROS PARA VOLVER AL COLE

Andamos ya a vueltas con lo del regreso al cole que, aunque solo supone el tres por ciento del gasto anual familiar, es un sobresalto económico para las familias tras las vacaciones, cuando nos permitimos ciertas alegrías y nos olvidamos de que no está el tiempo para gastos.

Dicen las encuestas de papel que para que el niño vuelva al colegio hemos de gastarnos las familias esta vez, de media, 938 euros. Esto supone un ligero aumento del 1’06% con respecto al año anterior.

Claro que hay diferencias. Para matricular al niño en la enseñanza pública gastarás unos 360 euros; si lo haces en un centro concertado aumentará hasta 780 euros; y si eliges un centro privado la cosa no bajará de 1. 675 euros.

La enseñanza pública ha encarecido con respecto al 2025. En algunas comunidades supondrá un 6’67% más. Pero si vives en Galicia la factura del regreso a las aulas públicas solo supondrá un 2’77 por ciento de aumento en relación con el año pasado.

—– ¿Y qué dicen ellos, los estudiantes?

—– Pues Artai, el hijo de mi peluquera y amiga Alba, está encantado porque vuelven los recreos con los colegas. Pero es un superdotado que tiene una memoria prodigiosa y aprueba todas con sobresaliente.

—– A mí siempre me encantó volver al cole… y más aún de mozalbete. Pero no todos en mis clases opinaban lo mismo…

ABEL CABALLERO CUMPLE 80 AÑOS

Hoy es un gran día para mi amigo el alcalde de Vigo, Abel Caballero. Cumple 80 años y pasa, pleno de salud, la barrera de la ancianidad. Desde luego que nadie se atreva a llamarle viejo, con la actividad que lleva a cabo actualmente y con lo bien que funciona esa su cabeza. Por lo de pronto, ya ha anunciado que, si el año que viene le eligen de nuevo los vigueses, seguirá siendo alcalde hasta el 2031, fecha en la que si no hay novedad y su cuerpo se lo permite, volverá a presentarse a las elecciones, según declaró ayer. Si esto ocurre batirá todos los récords, aunque su nombre ya está escrito en la historia de Vigo como el mejor alcalde que nunca tuvo la ciudad mas importante y con mas habitantes de Galicia.

Permitidme que haga un inciso en la crónica y le felicite tanto por el cumple como por la labor desarrollada políticamente a lo largo de su vida, especialmente en los últimos años, al frente de mi ciudad favorita.    

NO TE LAMENTES, PRINGAO

¿De qué te lamentas, viejo? Eres lo que no has sabido ser a lo largo de la vida. Mira a Pujol, tantos años de honorable y era por los cuartiños. Tú, sin embargo, has sido un puñetero vocacional de esos que bien conocían los empresarios. Un primo, un pringao al que solo le interesaba el trabajo, que era tu vida. Los cuartiños si te llegaban bien y si te robaban también. Así que no te quejes ni maldigas a esta patria de locos. Solo piensa en el Dios del Mas Allá, donde se supone no hay aforados… y ante el que te presentas limpio, amigo.

ROJO PARA EL MAR AZUL

Churruca, aquel marinero de Cangas de mis correrías infantiles, tenía una gamela que cuidaba con mucho mimo. La llamaba “Dorinda” porque la rubia era el amor de sus amores y el epicentro de sus sueños. La estaba pintando de azul en la playa de Area Milla cuando el viejo Ramón le dijo:

—- Non lle dés pintura azul que no mar non se ve, dalle roxa…

—- A mín gústame o azul, como o mar, que así non ven onde poño as nasas.

—- Alá ti; tampouco te verán o día que teñas unha disgracia…

En invierno, en los puertos de Galicia destaca la postal en rojo, que es el color de la rebeldía y el preferido por los armadores de los pequeños barcos para sus medianos pesqueros. El rojo despunta sobre el gris-plata de la montaña de peces de cada amanecer. Incluso sobre el amarillo de los pantalones con peto de los marineros. Y sobre el mar que se oculta tras el rompeolas. La postal del puerto es un barco rojo sobre el que aún se posan las gaviotas. El rojo, dicen, se ve más intenso en la inmensidad del mar, en los días de pesca.

Mañana será otro día, mi gente. Os seguiré contando historias en esta crónica diaria escrita para matar los malos pensamientos y que prevalezcan los buenos recuerdos. Así que hasta un nuevo amanecer. Buenos días y buena suerte.