AQUEL LEGIONARIO DE MENTIRA
Esta temprana mañana, en medio de un espléndido amanecer a 20 grados, me acordé que yo también había sido un “valiente y leal legionario” y no me vi, te lo prometo, en aquel espejo. Sí, ya sé que llegue a cantar en formación aquello de que “era un novio de la muerte”, pero fue de mentira. Tuve mucha suerte al tropezar en El Aaiún con el entonces capitán Carmelo Gallego Gómez, mi vecino de Cudeiro, a cuya sombra ejercí ocho meses como periodista del IV Tercio de La Legión “Alejandro Farnesio”, en la antigua Villa Cisneros, la actual Dajla; todo un honor para un imberbe que apenas había publicado una veintena de reportajes decentes en aquel gran Diario de Pontevedra de Ángel Huete.
A ver. Yo era un pistolo recién llegado para hacer la mili y mi capitán colega me hizo partícipe de una aventura impagable, que me permitió conocer los misterios del Sáhara y descubrir a tipos que jamás pensé que existían. Eso, para un periodista joven de provincias, era mucho más que una irresistible tentación. Te digo que aquel tiempo transcurrió para mí como una sucesión de maqamas escritas por el mismísimo Al-Hamadani, el prolífico relator de los secretos y misterios de la cultura árabe medieval.
Así que, al ejército español yo le debo muchos de los conocimientos vitales que poseo. En aquel desierto maduré como persona al lado de la gente más humilde y generosa que jamás conocí y nunca me olvidaré de ellos. Para mí la mili fue una experiencia juvenil y hoy en día, por suerte, la agradezco.
Ya sabes aquello de que en el Tercio nadie sabía su historia, pero a mí muchos me contaron la suya. Algunas son inconfesables pero la mayoría de aquellos colegas poseían dones que nunca encontré en el mundo que me tocó vivir. Así que los legionarios, los auténticos, ni tan malos, te lo digo de corazón.
Los malos son los que le han regalado a Marruecos el Sáhara Occidental, la patria de los auténticos saharauis.
MAS CALOR
Prepárate hoy para sufrir la calorísima del penúltimo día del verano astrológico, que vamos a llegar en el valle bonito a los 35 grados nunca sufridos por estas fechas, desde que hay registros. Ya al amanecer mi boca pedía agua y a este paso no nos va a quedar ni gota, siquiera, de la de Mondariz que, ya sabes, es manantial abundante. A ver si al sexto día de esta semana empiezan a caer las lluvias tímidas de los primeros días del otoño y la semana que viene nos acompaña una borrasca de las nuestras, que, aunque no lo creáis por esos mundos de dios, nos hace muchísima falta.
Yo en el desierto no he pasado ni tanto calor ni tuve tanta sed como este septiembre gallego…
JUBILARSE CON JÚBILO
Muy de tarde en tarde recibo alguna llamada de un viejo amigo que me pregunta…
— ¿Qué tal te va de jubilado?
Y yo le contesto que podría irme peor si estuviera solo en la vida, pero… con una compañera que aún se las trae, tres hijos y cuatro nietos, la verdad, no soy de los que me pueda quejar. Porque, en definitiva, cuando te haces mayor, muy mayor, y tienes que tomarte mas de diez pastillas al día y echarte alguna que otra crema, bien lo que se dice bien, no lo pasas.
De todas formas, ya sabes que yo no quería jubilarme, pero un desagradecido de esos con los que me crucé en la vida me dijo que tenía que dejarlo y de esto han pasado ya casi tres lustros.
Yo me jubilé a los 70 y no me he muerto por trabajar cinco años de más, con lo que totalicé 50 de vida laboral. Y, como puedes comprobar en Galicia Única, de cabeza aún vamos tirando.
O sea que no te asustes…
Porque te va a tocar jubilarte a los 69 como le ha pedido a España el Bundesbank ese del que parece depende nuestra existencia. Además, en Galicia solo se cotiza el 66 por ciento de lo que cobramos los jubilados, porque este es un país en el que llegar a muy viejo es lo normal, por lo bien que nos cuidamos.
Pero yo les doy otra solución:
Que dejen seguir trabajando y den facilidades para que pueda hacerlo a todo aquel que quiera y hasta cuando quiera. Es probable que muchos seguirían encantados… mientras su cuerpo aguantase. Así, a lo mejor, empataríamos los ingresos y los gastos de las pensiones que, dicho sea de paso, tampoco son la culpa de la ruina del Estado en el que hay mas jefes que indios.
LAS AULAS SE LLENAN DE GEMELOS
Mientras por la City discuten lo que tardan ahora las jóvenes señoras en ser madre, las aulas se llenan de gemelos. Cada vez son más numerosos los hermanos “duplicados” por culpa de la fecundación in vitro. Hasta 4 iguales se han llegado a ver en algún Instituto de Compostela. Entre ellos o ellas se entienden de maravilla, pero a la hora de estudiar siempre hay uno que destaca sobre el otro. Los educadores aconsejan que se les ponga en aulas diferentes para que tengan ningún complejo y se hagan más participativos y sociales.
Resulta muy curioso encontrar por los pasillos de los centros educativos tanta fotocopia humana.
PERDIDIÑO EN TEIXIDO
Un italiano de 70 años, peregrino a San Andrés de Teixido, se adentró hace unos días en la zona de rocas próximas al mirador y desapareció sin que su familia pudiese encontrarlo. Por lo visto el hombre pasó una noche en vela hasta que dos voluntarios de Protección Civil lo hallaron sano y salvo en un lugar ya próximo al templo.
Contó que subió al monte de los tejos y anduvo vagando por él totalmente desorientado.
— Buscaba herba de namorar, claro…
Ni eso encontró el bueno del hombre. Los paisanos dicen que San Andrés quiso que visitara solo de vivo el santuario y lo salvó de morir, que si vas de vivo no tienes porqué ir de muerto.
LAS ELÉCTRICAS NOS COMEN
Septiembre lleva camino de convertirse en el mes en el que hemos pagado más cara la energía en todas nuestras vidas y si algunos han vendido ya el coche para subsistir y ahora utilizan el transporte público… van a tener que funcionar con velas o con aquellas lámparas de carburo que utilizaba mi abuela en la Casa de la Fuca, que tenía lareira para ahumar los inolvidables chorizos que hacía mi madre.
Es que los sinvergüenzas que dirigen las empresas eléctricas han decidido utilizar como disculpa para subirnos la energía el cierre del Estrecho de Ormuz, cuyo culpable es el de todos los líos en los que estamos metidos. Es decir, Trump, Donald Trump, el conquistador de todos los mundos mas débiles que el suyo.
En Galicia tenemos energías renovables suficientes como para no depender ni del gas ni del petróleo; o al menos las podríamos tener si explotamos bien nuestros recursos. Pues vale, aquí las eléctricas le van a pecar un bocado a nuestros pírricos sueldos que no bajará de los 300 euros. Eso supone que nos van a chupar un 17% de nuestros ingresos, una locura consentida por un Gobierno que presume de progresista… ¡Y no queda otra que joderse, dicho sea con mil perdones!
EN CEUTA SIGUE EL FOLLÓN
Los grupos radicales se han propuesto ir de excursión a Ceuta como quien va a hacer senderismo a los Pirineos, solo que, en la montaña, si montan follón, la ciudadanía no lo nota. Digo esto porque antes, a lo que hacen estos cafres, se le decía tirarse al monte.
Lo cierto es que, entre la ultraderecha y la ultraizquierda la están armando y los cinco mil migrantes que se encuentran refugiados en la ciudad fronteriza tampoco son mancos y les recuerdan a todos que han venido para quedarse, que de España no se van por las buenas (y por las malas no los echará nunca Sánchez, con el que está de acuerdo el 70% de los españoles).
El caso es que esta semana han llegado a Ceuta los Negu Gorriak (Derecho a Techo), grupo que la policía vincula a la izquierda radical vasca. Los ceutíes formaron su pequeño ejército para echarlos y se armó otro lío. Hubo palos para todos, pero la prensa solo destaca que agredieron a una diputada, como si a los demás no les dolieran.
En fin, sigue el follón en Ceuta y parece que seguirá durante algún tiempo porque nadie quiere solucionar el problema que consiste en repartir entre todas las comunidades autónomas a estos muchachos que, o son menores, o piden asilo político porque huyen de la guerra.
LA MAR DE BATEAS
En las ribeiras de la ensenada hay siete puertos desde donde comenzar a navegar por Arousa, inmersos en la mera contemplación del paisaje y de la silueta de los barcos aquietados como el agua.
Por este mar, suavemente, nos deslizamos entre tres mil bateas: son los nuevos barcos de la vida anclados a las mansas olas del agua verdiazul.
En ellas crece el molusco más sabroso, el mejillón de Galicia, el preferido en Europa y el protagonista de esta vida marinera.
Las bateas son el elemento vital de esta ría, donde nacieron los pioneros de los cultivos marinos. Bajo su curiosa estructura esconden una selva sumergida y almacenes de corales.
Déjate llevar por entre las bateas. Navega con tu velero al compás de la música del viento de la sierra del Barbanza, mientras se encienden en su estela los requiebros de la tarde.
Este es el paisaje que provoca la refulgente fascinación de Arousa, el mar donde se acuesta el sol de Galicia.











