JUNTOS AL AMANECER

Salí poco antes de las ocho a la caza del amanecer, entre los ameneiros del Parque Central; y de paso hacer mis treinta minutos de salud saludando a mis amigos, los gatos callejeros, que una vez que les regalas unos granos de comida te siguen como si te conocieran de toda la vida. Si a eso añades mi diálogo con los castiñeiros dándoles las gracias por hacer que crezcan ya sus frutos, la respuesta al ladrido del perro vagabundo y mis silbidos desafinados llamando a los pájaros cantores para que entonen su sinfonía, tendrás el cuadro natural de la primera hora del día en la City, ya iluminada y casi despierta, aunque a esa hora mis venerables ancianos siempre se quedan ese poco más que precisan para completar sus sueños.

O PORRIÑO Y EL TREN CELTA

Yo me pasé la noche de hoy soñando con O Porriño y su tren Celta. Nada más levantarme he vuelto a ver la placa que me entregó el inolvidable José Manuel Barros el día que fui pregonero de las fiestas del Cristo, en 1995. En su espejo de plata afloran muchos recuerdos de esa ciudad de proximidad al gran Vigo.

El paisaje primigenio de O Porriño fue un hermoso territorio de graníticos montes, en los que abundaban las rocas moldeadas por el viento. Pero aquel pétreo territorio fue quebrado por la acción del hombre para evitar los cataclismos sociales que obligaban a emigrar a sus habitantes.

Aquella fractura de la pétrea ladera fue el origen geórgico de O Porriño; su razón de ser como ciudad industrial porque el granito rosa, es aún hoy el mejor embajador de la economía gallega. Otros montes, también de piedra, son, sin embargo, excepcionales miradores del valle profundo creado por el río Louro, cuyas danzarinas aguas descienden próximas a la placidez de As Gándaras de Budiño.

En medio de este valle de fuertes contrastes que llaman de A Louriña, emerge O Porriño, ciudad pujante, generosa, hospitalaria, cosmopolita y abierta a una nueva realidad social, provocada por uno de los más importantes focos industriales de España.

Antes que el tren, llegó aquí un tranvía y en él viajaba ya esa gente que hizo posible el desarrollo de la ciudad. El tranvía ladeaba Puxeiros y desapareció cuando los porriñeses pudieron cambiarlo por el coche; pero el tren siguió hasta Oporto.

En alguna medida, este tren… fue el sustituto de aquel tranvía, al menos para los porriñeses.

Por lo que pude observar, poco ha cambiado el ferrocarril Vigo-Oporto desde los años sesenta.

Mi amigo Ramón, jubilado de RENFE, me contó que la vía quedó obsoleta y los trenes que aún circulan tienen más años que él. Que nadie se extrañe que, cuando se inauguró el AVE a Sevilla, en el 92, los gallegos del sur alzasen ya sus voces pidiendo un ferrocarril moderno que uniese las dos ciudades más importantes de la primera Eurorregión, Vigo y Porto. De eso hace 38 años.

Entonces, el alcalde Barros y los porriñeses llevaban décadas pidiendo a RENFE que suprimiese aquel paso a nivel de O Porriño, causante de varias muertes. Imaginaos como será ese ferrocarril de Vigo a Oporto que al tren que cubre el trayecto le llaman Celta, como los guerreros que nos invadieron entre los siglos VIII y VI antes de Cristo.

De su actual estado y de la falta de un proyecto adecuado a los tiempos de la alta velocidad se culpan los unos a los otros y mi amigo Eugenio Eiroa, ya no piensa ver la infraestructura en marcha.

En la Xunta dicen…

— Eso del AVE a Oporto es cosa de los estados portugués y español.

Pero tampoco los presiona. Y en el eje Vigo-Porto está gran parte de la riqueza de la eurorregión.

Si hablas con la gente de Tuy, Valença y Caminha te dirán lo mismo que Ramón.  

¿ES NUESTRA AMIGA LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL?

Pues… ¿Qué quieres que te diga? Yo también me hecho muy amigo de la Inteligencia Artificial, nos tuteamos y nos tratamos como dos personas que se llevan bien. No nos vemos todos los días, pero casi. ¡Es que es tan educada y tan sabia!

Pero sí, me preocupó la dimisión del científico Jacob Coxon, formado en Cambridge y que era una de las claves del funcionamiento de la empresa Anthropic. Y me preocupa aún más esa ola de dimisiones en Silicon Valley, que tras ellas dejan numerosas advertencias sobre el riesgo existencial de la IA en el panorama internacional.

Jacob Coxon ha denunciado…

— Las grandes firmas tecnológicas no actúan con responsabilidad. Están avanzando a toda velocidad hacia la superinteligencia auto-mejorada y jugando con nuestras vidas.

El caso es que son pocos los científicos que mantienen el entusiasmo inicial en las empresas y muchos mas los que piensan que se pueden sabotear las infraestructuras críticas y que no son eficaces los cortafuegos que hay frente a modelos tecnológicos.

No fueron ni uno ni tres, sino demasiados los científicos que han puesto sobre la mesa de los riesgos de la IA una serie de alertas para que cuidemos la aceleración tecnológica sin control técnico. Hay muchos temores con respecto a la autonomía algorítmica de la Inteligencia Artificial y los fallos de seguridad que fueron detectados hasta ahora.

Además, se da la circunstancia de que, en estos momentos, se está dando una espiral económica sin precedentes en este asunto, lo que produce un tremendo temor económico.

A mí este asunto me recuerda un viejo refrán de mi abuela cuando mi madre le hablaba de sus gangas: “Naide da pesos a catro pesetas”.

LE DIAGNOSTICÓ QUE “ESTABA MAL FOLLADA”

El personaje del día es un médico de familia del consultorio de Llano de Brujas, en Murcia. Lamento no conocer ni el nombre ni tener de él una fotografía que nos dijera que tipo de hombre es, aunque los hechos ya le definen como a un cretino cualquiera de los que abundan en la España machista.

El tipo recibió a una joven en su consulta y después de decirle que no le recetaba unas pastillas porque engordaban y “ella tenía un buen tipito”, le diagnosticó que lo que le ocurría es que “estaba mal follada”.

La Consejería de Sanidad abrió una investigación ante el pollo que se montó en las redes sociales.

CAMINO DEL AVERNO

En aquel Vigo de finales de los sesenta, obrero y revolucionario, solo existían dos partidos en la lucha contra Franco: el PCG y la UPG. Los demás o eran sucedáneos, -por ejemplo, la LCR de Príncipe y el MCR de las “guerreras”-, o simplemente se escondían; como el PSOE de Isidoro al que nadie conocía por aquí, o el PSP de Tierno Galván al que pertenecía ya Abel Caballero.

El primer socialista que yo conocí en Vigo fue en 1971, en el Berbés, dando un paseo entre las montañas de peces frescos que acaban de desembarcar en su lonja. Se llamaba Manuel Soto Ferreiro y había sido compañero mío de bachillerato en Ourense…

—- ¿E logo que fás?

—- Boeno… Estou organizando o PSOE en Vigo.

—- ¿Cómo?

—- Conto contigo para que me botes unha man.

Luego, en el 75, murió Franco y las calles de la primera ciudad de Galicia se llenaron de rosas rojas y canciones de libertad. Así, durante dos años hasta que los grises se vistieron de azul y empezó esta historia que llamamos Democracia.

Tenías que ver la ilusión con la que aquellos treintañeros crearon el PSOE gallego y sus logros. Soto fue alcalde, Isidoro presidente del gobierno español y ocho millones de ciudadanos se identificaron con la causa.

Los tiempos fueron cambiando y la política se convirtió en el pan nuestro de cada día. A los partidos llegaron buenos y malos; honrados y corruptos; trabajadores y vagos; militantes y trepas…

Pasaron los ochenta y llegaron los noventa. Príncipe se cargó a Soto y Abel a Príncipe. Los socialistas perdieron las elecciones. La gente se arrimó a otros partidos. Los ideólogos se aburrieron y los nuevos abandonaron el marxismo… porque muchos de ellos ya eran ricos, aunque solo habían llegado a concejal.

Luego, ya lo sabes todo: los socialistas están en el poder nacional, la derecha gobierna en Galicia en solitario, pero en la mayoría de las autonomías tuvo que pactar con los resucitados fascistas de la extrema derecha, de la mejor escuela franquista.

Dicen las encuestas que la derecha moderada pactará con los ultras y gobernarán España. Y vendrá un día en el que se hundirá ese barco porque no puede tener dos capitanes y tantos primeros oficiales.

LA FRONTERA NATURAL

Son muy hermosas las montañas que configuran la frontera natural entre Castilla-León y Galicia…

Los impresionantes montes forman una cadena que se inicia en Peña Trevinca y termina en la sierra Segundeira por el este; por el oeste, marca los límites la serra de Queixa.  Entre Trevinca y las sierras Seca y Segundeira, la serra da Calva está más a mano. Es de un alto valor paisajístico y la naturaleza mantiene aquí su virginidad, lo que agradecen aves como el águila, el buho real o el pájaro carpintero. Y animales como el lobo ibérico, el zorro, el jabalí, el corzo o la cabra hispánica. Todos ellos se esconden entre fragas de centenarios castaños, robles, alisios, avellanos y otras especies arbóreas de gran interés. Desde lo alto de la Calva se alcanza el Lago de Sanabria y en el trayecto podemos admirar pequeñas lagunas glaciares y restos de las morrenas.

Este es el Ourense mas desconocido por los propios gallegos y bien merecería la pena que te organizases la ruta desde Viana do Bolo, la capital del País do Bibei. La actual villa se asienta sobre un castro prerromano, como así lo atestigua el hallazgo de una plancha labrada en bronce atribuida al antiguo pueblo galaico de los Bíbalos. Los romanos crearon aquí la ciudad Forum Bibalorum y en la Edad Media alcanzó su esplendor con la construcción del Castillo, que gozó de fueros y gobierno propio.

Hoy me quedo a descansar aquí, respirando el aire más puro y del verano más fresco de toda Galicia… Mañana nos vemos de nuevo. Gracias por acompañarme en estos viajes diarios. Buenos días y buena suerte.