Trazos y trozos de la vida de Xerardo Rodríguez) La inolvidable "Galicia de Noche"
NOCHES DE RADIO
El Butano se pasaba las noches de la SER dándole caña a Pablo, Pablito, Pablete y De La Morena aún no había pisado la facultad de periodismo. Los demás, cada uno andaba por su lado y a su aire, pero ninguno podía con nosotros en Galicia, en la Radio Popular de los jóvenes. Yo me había inventado un musical participativo para abrir brecha a “Galicia de Noite”, la radio-revista del debate y la denuncia, que al mismo tiempo era un servicio de mensajería para quienes intuían ya una serie de acontecimientos políticos, con los que iba a cambiar el país y por eso apuraban la creación de partidos. El PCG de Santiago Álvarez no permitía que los nacionalistas de la UPG ocupasen el espacio de izquierdas, el mismo que quería compartir el PSOE, adversario directo de la UCD, que estaba planificando la gran derecha, donde cabían todos, incluso los partidarios de un Franco cada vez más débil, rodeado de buitres a la espera de la carroña.
Pero todo eso te lo conoces al dedillo, sobre todo tú, Gran Jefe Indio, que convocabas a todas las tribus galaicas en el campamento para que asistieran a la asamblea… y les dedicabas un disco de los Voces Ceibes, mientras en la comisaría de policía, El Chato, el cabrón que comandaba la Brigada Política Social, se preguntaba que querías decirle tu a los tuyos con aquella convocatoria pública y radiofónica. Nunca se enteró de nada porque todos éramos fieles a la causa.
En Radio Popular pocos sabían que “Galicia de Noite” era el altavoz de los proletarios que estaban dispuestos a cambiar el país. Pero ahora que he pasado la barrera de la ancianidad os diré que aquella emisora figura en los anales de la historia de la lucha antifranquista por la valentía de un puñado de jóvenes, base fundamental de la llamada transición. Algunos, como yo, llegamos a la meta y estamos hartos de esta última etapa de políticos corruptos y sobre todo de quienes se arrogan inmerecidos méritos en su pasado, como si fueran los artífices de lo que conocimos como La Transición.
“Galicia de Noite” fue la cúspide del éxito de Radio Popular en Galicia, el fin de mi trabajo en COPE Vigo y el adiós de algunos de mis compañeros en el programa, gente que superaba las exigencias del periodismo de la época, sumando sabias opiniones a la actualidad desde todos los frentes. De aquella radio-revista partían los contenidos más interesantes, divertidos y atrevidos de las emisoras populares de Galicia y gracias a ellos despertó la conciencia juvenil política, adormilada con tanta Formación del Espíritu Nacional de aquel Bachillerato que manipulaba el Régimen. Además, lo pasábamos bien y lo mismo jugábamos un partido de futbol de madrugada en el Gran Picadero de Leri que traíamos a ver el mar, por tierra, mar y aire, a los niños de la Escuela de Piornedo, que mi amiga Manola formaba en libertad en la aldea prerromana de Ancares, porque todo era posible… si querías.
En las madrugadas de Radio Popular descubrimos la sana rivalidad Vigo-Coruña con dos adalides insuperables en defensa de cada capital. En Vigo estaba el ilustre concejal Antonio Nieto Figueroa, más conocido por “Leri”, su nombre de guerra; en A Coruña el edil de su ayuntamiento José Luís Dopeso, quien a pesar de que había nacido en O Carballiño, fue el abogado de las grandes causas coruñesas.
Leri me retó una noche…
—- Tú tienes mucha labia, en eso me ganas… ¿Pero a que no te atreves a jugar un partido de futbol en el Gran Picadero al terminar el programa?
—- Claro que sí, a la una y media de la madrugada allí estaré. ¡A ver quien gana! Ojo, pero el que pierda, recaudará todo el dinero que pueda entre el público a beneficio de la Asociación San Francisco.
Fue una de las madrugadas más emotivas que viví cuando llegué a Samil y me encontré con casi diez mil personas esperando aquel acontecimiento: Leri contra Xerardo y de árbitro la gran figura del Celta, Jiménez, auxiliado en las bandas por Pito, del C. D. Ourense y Batalla, el gran baluarte de la defensa del Pontevedra C.F. Empatamos… pero recaudamos más de cien mil pesetas para la causa del inolvidable Padre Ortiz y su Asociación San Francisco, ejemplar escuela para niños diferentes.
“Galicia de Noite”, era asimismo la palestra del municipalismo gallego, en donde se enfrentaban a palabra abierta y libre… el alcalde y el concejal de la oposición: todos ponían los trapos sucios encima de la mesa y los partidos terminaban descubriendo cacicadas, corruptelas y muchas golferías cometidas por aquella gente que había sido elegida edil por el ministro de la Gobernación, el famoso franquista Camilo Alonso Vega.
Un momento que nos marcó a todos y nos contagió el canto, fue cuando Miro Casavella estrenó con su voz y su guitarra el “Cantar de Cego de Castrelo do Miño”:
“Ademiraba aquel conde non as ringleiras do viño senón o embalse futuro do meu Castrelo do Miño. Pedradas mandou o pobo que lles foron a perilla ós que enchen de auga a Castrelos e dan a luz a Castilla”.
Recuerdo que me emocioné y solté tal mitin que me multó el propio Ministerio de Justicia de Pío Cabanillas Gallas, con cien mil pesetas de la época. Las pagara el nunca olvidado José Andrés Hernández, mi director de entonces y un tipo extraordinario que daba la cara por nosotros, todos los días, a todas las horas. (Espero que exista tu Dios, José Andrés, para que te conceda esa gloria que no supimos darte en la Tierra).
Miro Casabella sigue siendo la mejor voz de los Ceibes. Su canto era un lamento y de toda su obra me quedo con “O meu país”, que era mi canción de cabecera en mis paseos verdes por el Val da Mahía con Manuel, mi buen guía y amigo al que se llevó una pandemia.
Las emociones en aquellas noches de Vigo surgían a diario, improvisadas entre los oyentes y la redacción desde cualquier punto de Galicia…
Recuerdo aquella prostituta de la Ferrería que nos contó llorando cómo y quién le sugirió aquella vida a sus catorce años… El marinero que asesinó a su mujer quemándola viva porque se había gastado el dinero en los bingos recién inaugurados… La sombra de la policía siguiéndonos de barra en barra… El apoyo de mis oyentes porque me habían detenido por la tarde en la manifestación de ASCON y aquel gorila vestido de gris me pusiera el cañón de su pistola en la cabeza… La señora que quería cortarle el pito al hijo de la vecina porque le orinaba en sus sábanas tendidas en el patio… “Galicia de Noite” sí que contaba historias para no dormir… Como cuando los oyentes descubrieron los OVNIS volando sobre Cíes y el Castro se llenó de gente para mejor ver el espectáculo…
Pero sin duda la historia más emocionante transcurrió en aquella semana que vivimos con los niños de la escuela de Manola…
Esa queda para mañana.
XERARDO RODRÍGUEZ




