Terrazas, mariscadores, petroleo para Trump y... la sierra
Domingo, 30 de agosto, 2026.
Hoy como ayer también es de noche a las ocho menos cinco, la hora en la que sol debía quebrar nieblas y nubes. El Dr. Frame ya está teletrabajando y he decidido tomarme un café para espabilar, ponerme un chandal y un chubasquero, y salir a caminar como si tal cosa, a ver si se anima el astro rey y me manda al encuentro una raioliña. Pero creo que, con tanta oscuridad, lo que se me va aparecer en el parque central de la City es la Santa Compaña en el momento en que se va de retirada a sus aposentos del ultramundo, menos mal.
Esta mañana la única música que suena es la del río, que la villa duerme aún porque hoy no toca playa para organizar una excursión a Carnota; cualquiera mete el pie en el Atlántico, en ese grandioso lugar donde ves a lo lejos como las ballenas azules van dando saltos de acróbatas, jugando con las olas, a ese lugar marinero que solo ellas saben dónde está. Ayer se dejaron ver, pero hoy vete tu a saber si les apetece seguir saltando para que les hagan fotos los turistas.
Pero tú, mi amigo, aguanta que dice un refrán por aquí que no hay domingo sin sol en el valle y la temperatura va a ser agradable: hoy comenzará a subir hasta llegar a los 30 en el primer domingo de septiembre, dentro de siete días. La semana que viene, ya sabes, será otra vez de playa y aún te quedan muchos días de verano.
Y de terrazas, que no va a haber hostelero en España que no renueve la suya con las ayudas que les va a dar el Gobierno, 11.000 euros para toldos y sombrillas. En esto se va a gastar Sánchez 15 millones de euros, mientras sigue el lío en Ceuta mes y medio después de que comenzara la crisis. Nunca entenderé esos “detalles” que tienen todas las administraciones para con los empresarios de hostelería.
Y nadie se acuerda, sin embargo, de las mariscadoras y mariscadores que este año las están pasando canutas. Primero por las lluvias torrenciales de junio que mataron toneladas de berberechos y almejas en las Rías Baixas y luego por los furtivos profesionales que les roban el poco marisco que quedó en los bancos de cultivo, incluso les roban los “fodechinchos”. Porque los bancos marisqueros son las leiras do mar, tienen propietarios y propietarias igual que las de tierra y a nadie se le ocurre “cosecharles” los pimientos a la gente de Herbón.
A los furtivos, cuando llegan los guardacostas y los cazan infraganti, les da igual porque este tipo de robo no tiene pena de cárcel y solo les ponen multas que no pagan nunca, porque se declaran insolventes.
La Consellería del Mar debe tomar cartas en este asunto porque cualquier día, las batallas que se dan entre furtivos y profesionales van a terminar en guerra en todo el país y ya se sabe que las guerras solo traen muertos. Así que o integran a los furtivos en las cofradías y los legalizan o se dictan leyes que penalicen debidamente los robos.
A todo esto, almejas y berberechos escasean en los mercados y el poco que hay se va para Madrid porque aquí, con nuestros salarios, no hay quien llegue este año al marisco; porque los precios solo están al alcance de los ricos.
LOS GALEZOLANOS ESTÁN INDIGNADOS
En esto que viene Bernando paseando solo, sin Kety, hablándole a los mirlos que se escondieron en sus nidos por sus aspavientos. El hombre viene como una bala…
— Bós días.
— Malísimos, Xerardo, son malísimos.
— Bueno, por lo menos non chove.
— Non falo do tempo, falo de Venezuela… ¡Estou indignado!
Y me contó este “galezolano” lo del acuerdo con Estados Unidos que le permitirá a las petroleras americanas quedarse con una enorme parte de las reservas de petróleo propiedad del país caribeño.
— Lo dijo el mismísimo Trump, el muy h...p... :
“Se trata del mayor acuerdo petrolero en la historia mundial. Bajo mi dirección, el Secretario de Estado Marco Rubio, y el Secretario de Guerra Pete Hegseth, trabajando estrechamente con la Altamente Respetada Presidenta Interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y, a través de una asociación con el sector empresarial privado, han asegurado el control mayoritario de los Estados Unidos sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela, sin costo alguno para el Contribuyente Estadounidense”.
— Nos está robando él norteamericano y sus amigos, juntamente con el Gobierno “provisional” de Venezuela, unos inútiles que hacen lo que dice Trump. ¡Mira a donde hemos llegado! La oposición está de vacaciones en España viviendo como dios y Maduro en una cárcel de USA acusado de narcotraficante.
— Sí, Bernardo, es muy fuerte. De esta no os saca nadie…
— Mientras se llevan nuestro petróleo para Estados Unidos el pueblo pasa hambre, muchos de los muertos por el terremoto siguen bajo los escombros y los 50 mil camiones que compró Delcy con la ayuda exterior no aparecen por ninguna parte.
Con esta operación y según declaró el presidente Trump…
“Esta transacción histórica, además de duplicar las reservas de petróleo americanas, aumenta enormemente nuestro suministro de petróleo y reducirá sustancialmente los precios de la gasolina para todos los estadounidenses”.
— No hay cojones para hacerle frente a ese yanqui de mierda.
— Hay que tener papo.
Este se va a convertir en el gran tema del día en la City. No sé cuántos venezolanos residen actualmente en Ames, pero en el área de Santiago de Compostela lo hacen alrededor de cinco mil, la mayor parte gallegos que han retornado. Casi todos conservan algunas propiedades en Venezuela y tienen familiares en las principales ciudades del país. La indignación contra Trump y Delcy crece a medida que hablas con ellos.
ASCENDAMOS A LA SIERRA
Brindo contigo con el agua que baja de la sierra porque agradezco infinitamente tu compañía en esta Tierra Única; juntos procuramos esta vez esos lugares donde confluye la belleza de lo natural y la espiral mística que nos distingue…
El espíritu celta entre los círculos del castro…
Los duendes que duermen en las estrellas del cosmos…
La casa del gnomo en el bosque encantado…
Luces de hadas, en la alborada, sobre la cumbre…
Brillo de ninfas, al atardecer, sobre las aguas…
Sol que alumbra el paso de Merlín camino de la fraga…
Trasnos peligrosos que emergen, como chispas, del fuego…
Los hobbits llegados de América para vivir a contraluz en el agujero del árbol…
Druidas sabios nacidos en pallozas de incierto origen…
Meigas, bellas y buenas, que te curan las penas…
Como quiera que lo mágico está en el alma gallega que mora, oculta, en nosotros mismos… Ascendamos a la cumbre de la sierra para asomarnos al balcón donde se armonizan los paisajes de montaña y los horizontes marítimos; en este espacio todo es posible, porque es el que preside las mareas. Si nos encaramamos a lo más alto lo veremos todo y disfrutaremos de la extraña postal celeste en los días de nubes cárdenas, cuando nos regalan el momento único premonitorio de las tormentas que llegan desde el gran océano… anunciando el final del verano.
Y encaramados a lo más alto contemplando todo cuanto nuestra vista alcanza, nos quedamos esta vez pensando ya en mañana. Buenos días y buena suerte.









