También fui un "novio de la Muerte"...
TAMBIÉN FUI UN NOVIO DE LA MUERTE
Lo que no sabías de mí es que también fui un valiente y leal legionario, un novio de la muerte; pero nunca me abrazó con brazo fuerte. Me dejó que campara a mis anchas, protegido por mi meiga, por aquel Sáhara de 1963, donde te encontrabas con los tuaregs y sus familias saharauis, gente buena donde la haya.
Tuve mucha suerte al tropezar en El Aaiún con el entonces capitán Carmelo Gallego Gómez, mi vecino de Cudeiro, a cuya sombra ejercí ocho meses como periodista del IV Tercio de La Legión “Alejandro Farnesio”, en la antigua Villa Cisneros, la actual Dajla; todo un honor para un imberbe que apenas había publicado una veintena de reportajes decentes en aquel gran Diario de Pontevedra de Ángel Huete.
A ver. Yo era un pistolo recién llegado para hacer la mili y mi capitán colega me hizo partícipe de una aventura impagable, que me permitió conocer los misterios del Sáhara y descubrir a tipos que jamás pensé que existían. Eso, para un periodista joven, de provincias, era mucho más que una irresistible tentación. Te digo que aquel tiempo transcurrió para mí como una sucesión de maqamas escritas por el mismísimo Al-Hamadani, el prolífico relator de los secretos y misterios de la cultura árabe medieval.
Así que, al ejército español yo le debo muchos de los conocimientos vitales que poseo. En aquel desierto maduré como persona al lado de la gente más humilde y generosa que jamás conocí y nunca me olvidaré de ellos. Para mí la mili fue una experiencia juvenil y hoy en día, por suerte, la agradezco.
Ya sabes aquello de que en el Tercio nadie sabía su historia, pero a mí muchos me contaron la suya. Algunas son inconfesables pero la mayoría de aquellos colegas poseían dones que nunca encontré en el mundo que me tocó vivir. Lo digo con toda la sinceridad que poseo.
Puede que las musas me recuerden alguno de los nombres con los que incluso llegué a perderme en la inmensidad de arena y cielo por donde vagábamos los “legías”.
Hoy, con niebla sobre la city pero a la espera de otro día de oro, he de contarte otras cosas…
LAVADO DE CEREBRO
La última del capitalismo que impera en este mundo, en el que los ricos ya sepultaron a las clases medias, nos la ofreció ayer el gobierno alemán aprobando lo que ellos llaman la ley de “la pensión de inicio temprano”, que no me recuerda otra cosa que no sea aquella campaña franquista para que todos los niños aprendiesen a ahorrar metiendo la “paga y las propinas en una hucha”, que sus padres se encargarían de ingresar en la Caja de Ahorros cuando el botijo o el cerdito de barro estuviese lleno. ¿Os acordáis?
Pues esta… sí que es buena. A los niños de entre 6 y 18 años el Estado alemán les ingresará en su cuenta de ahorro, en el banco naturalmente, 10 euros mensuales “para que vayan construyendo un colchón de capital de cara a su jubilación”.
Muy listos estos alemanes de derechas: le lavan el cerebro ya a los niños con el ahorro desde tan pequeños que también tendrán su hucha aparte, y así los bancos se harán con mas capital, que ya dice el viejo refrán: “unos pocos hacen un mucho”.
El proyecto legislativo se había presentado ya en diciembre del año pasado “para reforzar el pilar privado del sistema de pensiones alemán”, pero los legisladores hubieron de rebajar sus pretensiones y aún tendrá que enfrentarse el proyecto al parlamento alemán.
Lo que les importa un bledo a los señores del gobierno alemán es este dato: en el primer semestre de este año se llevaron a cabo 7.845 ejecuciones hipotecarias/subastas promovidas por esos mismos bancos que administran el ahorro de los mayores y también administrarán el de los niños. Es decir, un 8’4% más de Zwangsversteigerungen que en el 2025.
Los bancos son el máximo exponente activo del capitalismo salvaje. No dejéis que les laven el cerebro a vuestros hijos otra vez con las huchas, para que no quede ni un ser humano sin depender de sus entidades.
XERARDO RODRÍGUEZ


