Morimos más que nacemos...
Por primera vez desde hace 75 años se registra un crecimiento vegetativo negativo en España. Es decir, el año pasado hubo más defunciones que nacimientos, concretamente fallecieron 2.743 más. Es un dato facilitado por el Instituto Nacional de Estadística que comenzó a recoger este tipo de datos en 1941.
—– ¿Y esta es una buena noticia?
Depende quien la lea. Los que ya estamos en el invierno de la vida y no creemos en el día marcado nos hacemos a la idea de que algo está fallando en la Sanidad y en los servicios sociales, porque desciende la esperanza de vida. Pero los gobernantes se alegrarán mucho de pagar menos pensiones y que lleguen al mundo más futuros cotizantes a la Seguridad Social.
SECRETOS DE ALCOBA
Las farmacias gallegas venden menos Viagra de lo que cabía esperar de su popularidad. Solo unas cincuenta mil pastillitas azules cada año. Y si nos fiamos de los secretos de alcoba que los gallegos cuentan y reflejan las encuestas, no es por su eficacia, sino porque no necesitan ayuda para ciertas cosas, de sábanas para adentro.
La disfunción eréctil afecta solo a algo menos de un cinco por ciento de los gallegos y a partir de los 50 años; un porcentaje realmente muy inferior al de la media española, pese a que aquí los ancianos somos muchos más.
Los expertos dicen que esto es consecuencia de que los gallegos vivimos con mucha más tranquilidad que en el resto de España…
PÉTALOS DE AGUA
La fuente de la Burga es una rosa de piedra. De su boca emanan pétalos de agua hirviendo que nace en las entrañas de la Tierra.
Gotas de lluvia caen suaves sobre la montaña, para que el agua resbale por sus laderas, camino del valle de la belleza.
El río continúa su multiaventura bajo los puentes mientras los cuerpos buscan el placer termal en su ribera.
Al final, el mar es infinito allá donde el Faro envía estrellas hacia el sol para contarle que se acaba el mundo.
Terminamos aquí nuestro recorrido de hoy por este mundo, a ver si aún llegamos a tiempo para ver cómo se baña el sol en el mar, donde tiene también su casa de verano para descansar y, hoy sí, dejar que la Luna vague libremente alrededor de la Tierra y la admiremos todos en su soledad. Mañana volvemos, mis amigos. Gracias por tu compañía. ¡Buena suerte!




