Hoy te propongo una nueva excursión por la Serra do Xurés o como dirían nuestros amigos portugueses… del Gerés. Aquí el idioma es común pero los acentos son distintos. Es sur de Galicia y norte de Portugal. La única Reserva de la Biosfera internacional de Europa y un buen lugar para buscar personajes míticos protagonistas de bellas historias en medio de grandes paisajes. Por ejemplo…

A Moura, una bellísima mujer morena que, todos los días y desde hace siglos, peina sus largos cabellos mirándose al espejo del río Salas. Si la percibes has de huir de ella puesto que te conquistará con sus promesas de amor y tesoros… En realidad, es una escudera de Belcebú.

Para cuento de hadas el que está escrito en la plaza de una villa única, fronteriza, que tendrás que visitar para buscar descanso agradable. Calvos de Randín y el Eirao te darán la bienvenida con una arquitectura civil de postal. Pero, en el trayecto, por la carretera que atraviesa esta zona, descubrirás encantadores   lugares y aldeas, con abundancia de elementos etnográficos, como O Cebreiro y Agioncha, en la parroquia de Feás.

Yo disfruté aquí de la paz de los vivos, aunque por la noche me dormí pensando en las “bocas do sangue” y te prometo que tuve verdaderas pesadillas. Por lo visto, aquellos agujeros que aparecieron en una zona determinada de la sierra, a la que nadie quiere acercarse, corresponden a los únicos restos de una batalla poco conocida entre moros y cristianos. Sucedió que a medida que los “infieles” avanzaron iban cayendo todos por esos agujeros y el ejército entero del general Abdulah Aderramán quedó allí enterrado.

A los pocos días los ríos llevaban sangre en vez de agua y solo los pudo limpiar de tanta sangre la mayor de las tormentas de las enviadas por el cielo. Provocó lluvias torrenciales y los ríos volvieron a ser transparentes.

En este entorno natural se suceden los sueños y los milagros porque en el habitan las meigas y los druidas, los magos y las hadas, los duendes y los gnomos… Hay montañas mágicas que los celtas convirtieron en sagradas. Montes con restos del templo en donde los romanos hallaron el Ara Solis. Caminos que siguen rutas legendarias. Es en el Xurés donde resplandece tanto el paisaje… que surge de él lo mágico con un brillo especial.

He de contarte también la historia de Tosende, un lugar al que se conoce más por el Couto Mixto. España y Portugal eximían a Tosende de pagar impuestos y a sus mozos de prestar servicio militar, ya que se hallaba en zona mixta; es decir, que no pertenecía ni a unos ni a otros… Y así fue hasta 1896, en el que este privilegio fue abolido por las tropas invasoras, que en este caso eran las francesas.

El Couto Mixto se extendía a otras parroquias de Baltar y del vecino municipio de Calvos de Randín: Rubiás, Santiago y Meaus gozaban de los mismos privilegios. Aún hoy, gente con peso intelectual, apoya que le sean devueltos a los vecinos de estas parroquias aquellos privilegios.

Yo firmo para que así suceda y también para que resuciten otros pueblos como Salgueiro, a ver si vuelve la Carbonaria, pone en marcha el Banco do Xurés y así podemos fiarnos de una entidad en este siglo.

Director de GALICIA ÚNICA