Viernes, 28 de agosto, 2026.

No me preguntes que pasaba esta mañana para que siguiera la noche oscura más allá de las ocho, cuando en casa se quedaba todo el mundo durmiendo y el silencio sepulcral reinaba en el parque de la City, todo mojado y cayendo aún las gotas últimas que se habían quedado en las hojas de los árboles por miedo a caerse en un abismo. Estas borrascas últimas del verano nos trajeron también de visita las tormentas. Algo que no hacía falta, que nosotros no pedíamos sobresaltos, solo agua para que se llenen los dichosos embalses. Mi amiga Fina Pazos, sin embargo, está muy contenta porque no tenía agua en el pozo y un trueno que abrió el grifo de la fuente próxima se lo llenó. Por eso nunca llueve a gusto de todos. En Galicia cuando llegan los tronantes y después de su estampida se asoma el rayo por encima del monte, vuelve a circular el agua por los ríos subterráneos, que son muchos más de mil.

A medida que me eché a andar, las raioliñas comenzaron a imitar a la alborada y se hizo la luz para que brillara la perspectiva que me salía al paso, que era la del agua encharcada y la del Ameneiral. A esta hora hace frío, menos de 18 grados, por eso las aves no vuelan y los animales se quedan un poco más en su madriguera. Hasta el miércoles de la semana que viene nos quedamos con el tiempo chungo y las temperaturas no subirán de los 23 grados. Pero no te preocupes que a partir del jueves 3 volverá el sol a regalarnos el verano y volveremos a la playa.

¡HAY QUE AYUDAR AL PRÓJIMO!

Anoche estaba viendo en la tele un concurso de cultura general, presentado por Manel Fuentes. Saltó a la palestra una concursante joven, de apenas 25 años, y Manel -que tiene esa manía- le preguntó en que iba a emplear el dinero… si ganaba.

— Pues pertenezco a una ONG de ayuda a África y necesitamos material médico. En eso lo voy a emplear porque quiero ir al campamento y darles una sorpresa a mis compañeros. Estamos dentro de Mensajeros de la Paz, que la gente nos ayude, que nos hace mucha falta.

Puede que ese mismo fin lo persigan más concursantes, pero yo es la primera vez que lo veo. Por cierto, ganó por saber que “Los Pazos de Ulloa” los había escrito una mujer, es decir, una mujer gallega, Emilia Pardo Bazán.

Me fui a la cama muy contento pensando en que hay jóvenes que se distinguen haciendo el bien a los demás, mientras otros se pasan la vida discutiendo sobre el ático de Ayuso, si lo de Ceuta es una invasión o una crisis humanitaria… o si Julián Álvarez tiene razón y deben dejarle los del Atlético de Madrid que se vaya al Barsa. 

DOS MINISTROS FRENTE A FRENTE

Los dos fueron jueces y los dos tienen un punto, según dice un compañero del consejo que preside Sánchez. Marlaska y Margarita se han enfrentado. Esta vez lo han hecho públicamente, haciéndose los reproches pertinentes y llevándose la contraria:

— El CNI informó a Interior un día antes de la crisis de Ceuta.

Es lo que afirmó en foro parlamentario la ministra de Defensa.

— Si lo hubiéramos sabido hubiéramos tomado medidas más contundentes.

Es lo que respondió el ministro del Interior a la jefa de los militares.

— Que sí.

— Que no.

Lo que le faltaba a Sánchez presidente era que dos de sus ministros aireasen sus viejas discrepancias en el momento mas inoportuno. Además, dice un colega suyo de cuyo nombre no me acuerdo, que “entre ellos no se hablan”.

— ¿Qué pensáis que debería hacer el presidente del Gobierno ante el enfrentamiento?

Sí, debería de cesarlos a los dos para que sepamos quien manda. Aunque falten unos meses para que termine la Legislatura. Sí, que se vayan estos fenómenos…

No era mi intención hablar de política hasta que se fuese agosto, pero estas circunstancias lo requerían.

LUGO PROVINCIA, NATURALEZA VIVA

Me encanta Lugo. Su paisaje y su gente. Sus inviernos de nieve en las sierras y sus cálidos veranos de playa. Sus primaveras de flores en la campa y sus otoños de hojas secas ocres y amarillas. Su lluvia, germinadora de la belleza del agua. Su sol, la sal de la vida natural. Su Luna, la de las noches de los cielos estrellados… Lugo, la provincia entera, es ese edén admirable que enamora a las personas sensibles que mejor entienden la Naturaleza viva.

Aquella noche me tocaba presentar “Galicia de Noite” en Radio Popular de Lugo; me hablaron con entusiasmo del Courel, de Ancares, de la Ribeira, de la Terra Chá, de los mitos de las fuentes del Miño… de ese territorio que entonces pocos conocían. El de la tradicional incomunicación por la que se iba su mejor gente; esa gente que además huía porque dominaba la provincia, me contaron, un reducto de caciques que mantenían vivos los viejos métodos dictatoriales de los cuarenta últimos años. Uno de los que me habló con más pasión de su Lugo fue sin duda un sabio anciano venerable cuya obra conocí luego como el gran tesoro literario de las crónicas viajeras. Se llamaba Ánxel Fole y le agradezco infinitamente aquella lección magistral sobre la realidad de aquella provincia que a partir de ya… me propuse recorrer. Si mal no recuerdo, creo que era el año 1975…

En el año veinticinco del tercer milenio es obvio que cambiaron muchas cosas; pero aquellos días que me tomé de esquina en esquina haciendo radio a gusto, esa que se hace cuando te acompaña buena gente; aquellos días, te decía, forman parte de mi vida más intensa. ¿Sabes por qué? Por algo muy sencillo: tuve la oportunidad de conocer realmente a mi pueblo. Y llegué a la conclusión de que el bardo Pondal no le había llamado “bó e xeneroso” en nuestro himno de forma banal. Me gustaría que hicieras el mismo viaje aquel que duró cinco días y cinco noches, suficientes para tomar un buen aperitivo del mismísimo edén gallego.

Con el recuerdo de aquellas postales lucenses dejo hoy la crónica, mis amigos. Volved mañana y os entregaré mas historias y mas belleza. Buenos días y buena suerte.