LAS RIDÍCULAS ESPECULACIONES DEL CNI
Están los ferrolanos encantados con su nueva fábrica de coches, en la zona de Caneliñas de su Puerto Exterior y nos vienen los de Madrid con un “posible” juego de espías porque la industria se ubica a cinco kilómetros de Navantia, los astilleros que construyen parte de la flota española de guerra, de la OTAN y de otros países.
Como si SAIC Motor, propietaria de la marca MG, que está fabricando unos cochazos maravillosos en medio mundo, fuese en realidad una sucursal del MSS, el Ministerio de Seguridad del Estado de China.
Si los chinos quisiesen espiar a Navantia anda que no les iba a resultar fácil, sin necesidad de gastarse una millonada en las instalaciones de una fábrica que va a ser modelo y que en sus inicios contempla la creación de 1.000 puestos de trabajo, con una producción prevista de 120 mil vehículos al año.
SAIC Motor pondrá en marcha en Caneliñas el ensamblaje de coches híbridos y eléctricos y el proyecto incluye en As Pontes un centro industrial y logístico relacionado con la cadena de proveedores, con unos 300 empleos previstos. Las obras se iniciarán en 2027 y tienen un plazo de ejecución de un año.
Esta tontería del “posible espionaje” parte de Defensa y del CNI, a los que contestó el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, presidente de la Comisión de Defensa del Senado. Les dijo que sus informaciones apuntaban «más a intereses empresariales que de seguridad».
Por su parte, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda no dio crédito a semejante tontería de estos espías españoles de medio pelo, que no son capaces de informar al Gobierno de que en Marruecos se está preparando una invasión de Ceuta por parte de 60 mil migrantes.
Que sepan los señores de Madrid que en Ferrol solo hay gente de bien y que nadie les va a quitar su fábrica de coches.
DATE UN BESO EN EL CULO Y DÍLES ADIÓS
El Planeta está enfermo y eso se nota en los estragos que causa este verano el cambio climático, en todas partes: tifones en China lo inundan todo; terremotos nunca registrados destruyen los países pobres de Latinoamérica llevándoles la muerte; del cielo de Levante caen pedruscos como pelotas de tenis, como consecuencia de las tormentas. África se ahoga de calor y a Europa llega el suficiente como para secar los ríos grandes, como el Danubio o el Rin. En Ceuta siguen amontonados en la playa más de mil niños con los que no sabemos que hacer, que siguen de vacaciones los políticos. Los hospitales están llenos por falta de personal sanitario. Todo esto pasa en el mundo y en nuestra proximidad…
Hay más. Mientras una se pirra por un ático, su novio se forra vendiendo pisos. Y más ambiciosos aún, los que quieren desalojar el Palacio del Gobierno para vivir ellos mismos. España es el reino del desgobierno, pero, repito, como diría Lois Caeiro “o pobo está contento”.
Porque hay verbena todos los días, somos campeones mundiales y esta semana empieza La Liga, que causa tanto furor como aquella que, según Benito Moreno, se le caía a tu amiga.
Y uno, que pertenece a la tribu de la venerable ancianidad, aún tiene que escucharle decir al conselleiro…
— O problema de Galicia resolvíase con medio millón de vellos menos.
A lo que yo le contesté gritando:
— ¡O problema de Galicia é a xente golfa coma ti!
A veces pienso si no sería mejor que sobreviniera ese apocalipsis anunciado y todo empezara de nuevo. Por si acaso vete entrenando como darte un beso en tu culo para decir adiós.
EL NACIONALISMO DEL SIGLO XXI
Me viene hoy el recuerdo de mi activismo nacionalista, cuando a los que “presumíamos de país” se nos perseguía ya por “querer romper el Estado” y nada estaba más lejos de nuestra intención. Anoche escuché atentamente al alcalde Lores, edil de una Pontevedra bellísima, que intentaba convencer a un señor de “La” Coruña para que abrazase la doctrina de Castelao, en la que se basan los postulados del BNG.
—– Non todos os nacionalistas somos independentistas. Endemais, hoxe por hoxe, resultaríanos imposible como estamos vendo no caso de Cataluña i Euskadi… Ser nacionalista e pedir o dereito a decidir nós as cousas que nos afectan e non que se tomen decisións en contra dos intereses da nosa pesca, da nosa gandeiría, das nosas industrias… tanto desde Madrid como desde Bruselas.
Aquel señor que tenía enfrente Lores y al que no conozco, no tuvo otra cosa mejor que decir…
—– ¡Ah! ¿También os queréis marchar de la Unión Europea?
Te cuento esto porque yo creo que va siendo hora de que la derecha españolista deje de demonizar a los nacionalismos como peligrosos movimientos que traerían a esta España la ruina. No hay idea capaz de romper la historia, pero tampoco hay historia que impida la renovación de las ideas.
Los nacionalistas de hoy ya no luchamos contra aquel Madrid donde mandaba “un fresco general que llegara desde El Ferrol”. En el Tercer Milenio, año 2026, lo que queremos…
—- No es solo un AVE, sino también trenes de cercanías y autobuses que supongan un buen servicio de transporte entre las villas periféricas y las ciudades.
—- Que nos igualen las pensiones a las de los catalanes y madrileños, y no que cobremos un 28% menos porque así lo decide una ministra.
—- Que se nos pague los productos primarios a un precio justo y no que se intente arruinarnos en beneficio de pescadores, agricultores y ganaderos de otros países de la UE.
—- Que se apoye a nuestro sector industrial lo mismo que se apoya al vasco.
—- Que se tengan en cuentan nuestras singularidades lingüísticas y culturales…
Son solo unos cuantos ejemplos de lo que perseguimos los nacionalistas en Galicia. Aquí seguimos presumiendo de país porque creemos en él, en sus posibilidades económicas y sociales, en la gente que lo habita, en la hermosura de nuestro medio natural… Por eso queremos evitar a toda costa que nuestros jóvenes sigan emigrando por falta de trabajo, como está pasando y como ocurrió en los siglos XIX y XX.
Y termino. La mayoría de los gallegos no queremos la independencia, pero sí el autogobierno que nos permita decidir sobre nuestros temas vitales. Autogobierno e independencia no son lo mismo.
XERARDO RODRÍGUEZ



