SI NO ES OTRA OLA DE CALOR SERÁ SU PRIMA

La niebla fina de la noche se disipó nada más amanecer, seis minutos después de las siete y media, que hay que ver como se nos están acortando los días. Teniendo en cuenta que el Sol se acostará en el mar de Fisterra a las 21:42 habremos tenido una jornada de catorce horas y siete minutos de luz. Suficientes para sacudirte los 31 grados a los que llegaremos hoy, que si no viene otra ola de calor esta semana la que llegará para aumentar la sequía y hacernos sudar lo nuestro será su prima. Menos mal que las noches se mantienen en los 16 grados y podremos dormir a gusto. Así que vete pensando en buscar refugio en el mar o en el río hacia el mediodía.  

¡DEJAD DE MAREAR LA PERDÍZ DE LAS PENSIONES!

Una cosa os pido a mis colegas, que dejéis de marear la perdiz con el asunto de las pensiones; porque, como lleguen a gobernar los abascales a medias con los feijooes, igual se les ocurre hacernos a los pensionistas una faena. Porque, una vez en la poltrona, a estos les va a importar poco empobrecernos más robándonos lo que es nuestro e, incluso, suprimirnos las pastillas que nos mantienen con vida.

No, no os riais, que no hace mucho le escuché a un dirigente del PP gallego…

—- A Galicia o que lle conviña e ter quinientos mil vellos menos.

Cuando yo te digo que algunos se parecen mucho a Hitler créetelo, porque no ando descaminado.

Por lo menos tú, colega, que eres un periodista decente, no le sigas el juego, sobre todo porque sabes muy bien de que pie cojean estos que te comen el tarro, todos los días, por teléfono, con este y otros temas parecidos.

De todas formas, los señores que pueden gobernar los próximos cuatro años a partir del que viene que se anden con cuidado, porque los pensionistas sí que sabemos manejar bien las motosierras y no esos politiqueros de baja estopa que han preparado en las derechas para que ladren. No se olviden que cuando ladran los perros, nosotros cabalgamos. Lo escribió Cervantes en “El Quijote”.   

EL SUSTO

Iba el hombre tan tranquilo en su barco, anteayer, de vuelta a casa, por aguas próximas a Cíes, cuando avistó una mancha que le parecía uno de esos peligrosos y asquerosos vertidos de petróleo que, por fortuna, hace años que no se ven en nuestra costa; porque aquellos buques petroleros que navegaron cien años por los siete mares fueron todos desguazados. O eso dijeron sus armadores.

Avisó a Salvamento Marítimo y pronto se presentó en la zona la Salvamar Mirach, cuya tripulación descartó el vertido. La mancha tenía 200 metros de largo por unos 50 de ancho, pero su origen era completamente natural.

Se trataba del fenómeno conocido como mar de ardora, que provoca millones de microorganismo planctónicos de la especie Noctiluca Scintillans. Ocurre que durante el día estas concentraciones no solo forman grandes superficies, además adquieren tonalidades rojizas y marrones, de ahí la confusión con una mancha de combustible.      

XERARDO RODRÍGUEZ