Reportaje gráfico) AMARANTE, a la salida de la maldita peste de la Covid

 Ahora que es fin de semana especialmente festivo en Amarante, bueno será recordar un reportaje esencialmente gráfico, con el que despedimos el año 2022, cuando la maldita Covid empezaba ya a dejarnos en paz...

Amarante : entre el recuerdo imborrable de São Gonçalo, las aguas del Támega, el buen comer y el mejor beber

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Hasta con niebla también es hermoso el centro de Amarante...

Los restaurantes y cafeterías, con sus balcones sobre el rio

El rio Támega, que desde Galicia, Verín, Chaves.... viene

Un puente que es todo un símbolo

Rincones incomparables

El café central, de toda la vida, en la plaza ante la iglesia de S. Gonçalo


Formidable hotel, la Casa da Calçada

La recuperación plena de la iglesia-basílica de São Gonçalo está lograda



Más iglesias, más monumentos...

Pero siempre una referencia, lo que para nosotros no deja de ser una basílica

El puente de la batalla contra los franceses




Hermoso ver así, tan repleto, el cauce del Támega

Proximidades del Mercado semanal





Felizmente, poco a poco, se van restaurando casas antiguas a no perder

Una de las varias pastelerías -con dulces conventuales- de Amarante



Entrada a la "Casa da Calçada"



“Bocatto di Cardinale”

Sobran sitios donde buen comer y excelente beber se hacen presentes

Navidad, Año Nuevo, fiestas de despedida y entrada de año... el centro histórico de Amarante está como podéis ver en estas imágenes que siguen de Araújo Maceira. Nada de excesos en adornos lumínicos, nada de estridencias, sencillo, agradable, lo necesario para resaltar la época del año en que nos encontramos; porque del resto, ya por si mismo, se encarga el lugar. Los adornos navideños no tapan la belleza, lo entrañable, lo acogedor que siempre resulta el corazón de Amarante, la princesa del río Támega. 

Los recuerdos de los años en que el rio se desbordó...











En los últimos años se han venido haciendo importantes obras de mejora en las orillas y paseos al lado del río Támega, en las cercanías del centro urbano, convirtiéndose en más y mayores atractivos para el paseo y el esparcimiento en estos lugares...







Siempre, con su aspecto imponente, la iglesia-basílica de S. Gonçalo...





Las obras de recuperación del antiguo Teatro-Auditorio municipal de Amarante están concluidas casi, igual que la avenida inmediata, auténtico balcón sobre el río








Un buen lugar para comprar unas flores a precio económico y poder llevarlas luego a la tumba de São Gonçalo de Amarante, muy cerquita de aquí

Fotos de ahora, de este adiós al 2022 en una tierra siempre querida, donde São Gonçalo es la referencia a nunca olvidar, allí, en su iglesia-basílica, a dos pasos del rio, a dos pasos del puente defendido tan admirablemente por los lugareños y ante los invasores franceses. Amarante, hermosa siempre y acogedora; de buen comer y mejor beber, de fe inquebrantable en sus gentes, de devoción profunda hacia quien es su santo patrono.





Cafeterias y terrazas sobre el río, como la tan extraordinaria "Casa das Lérias"




Era la tarde de la final del Mundial de Qatar...
























Dicen los de Amarante que "há homens que possuem o singularíssimo privilégio de não morrerem". Y cuando esto dicen se están refiriendo, claro está, a "O Bemaventurado São Gonçalo, Padroeiro de Amarante", sin ir ya más lejos...

Y es que hombres tan extraordinarios, sin sombra de duda, están siempre vivos, tal es la frecuencia con que la Sociedad les invoca y... la Historia los repite. El espíritu, la obra, el ejemplo de São Gonçalo de Amarante pervive y pervivirá para siempre, mientras haya quienes entiendan que santos como este, en su paso por la Tierra han sido como representantes extraordinarios de Dios que, cumpliendo una misión, esta debe ser continuada mucho más allá de la propia vida del santo...














































Amarante y São Gonçalo son y serán inseparables siempre. Y para siempre vivirá São Gonçalo, en el imborrable recuerdo, transmitido de padres a hijos a lo largo de siglos... en esas tierras a orillas del Támega que el tanto amó y en la que su vida y milagros serán por siempre imperecederos en los corazones de quienes en su intercesión ante Dios Nuestro Señor tanto hallaron.