Se empieza dando las gracias a los amigos de verdad y se acaba recordando al Dr. Posada-Curros

Eugénio EIROA 

Hoy es día de recibir esa docena de e-mails de amigos fieles que se alegran de que el barco de la RBTRIBUNA vuelva al mar en condiciones y navegue, navegue regularmente. Y ha sido llegar al mediodía y cuando menos 10 de esa docena de fieles amigos(as) ya han tenido la gentileza de decirnos, ánimo y a seguir adelante.
Gracias, mil gracias, obrigado, muito obrigado (que entre esos 10 había, hay, 3 portugueses).

Los amigos de verdad son siempre pocos. El resto son conocidos. Nos lo decía el Doctor Posada Curros muchas veces. 
¡Qué pena infinita haber conocido y tratado a Posada Curros solamente pocos años, en la recta final de su vida!. ¡Cuánto aprendí de el y en tan poco tiempo!. Imagino lo que habría sido de conocerle y tratarle durante muchos más años de aquellos pocos en que tuve el honor y satisfacción de compartir -eso sí- muchas horas de charlas telefónicas y en persona. ¡Nunca podré agradecer lo suficiente aquellas sus visitas diarias al despachito que este humilde periodista tenía, en aquel viejo e histórico caserón del Faro de Vigo, en el número 30 de la viguesa calle Colón!.

Comenzamos hoy dando las gracias a los amigos de verdad. Y a partir de ahí recordando al doctor don José Gómez Posada-Curros que por edad podía haber sido entonces casi mi abuelo y, sin embargo, me trató siempre como un verdadero amigo y con pruebas dadas de amistad cuando la ocasión lo requirió. Como diría un amigo portugués :
Ah, quantas saudades!

El doctor Posada-Curros, en un homenaje académico

Pequeño apunte sobre Posada-Curros a cargo del insigne periodista Gerardo González Martín (q.e.p.d.) recordando un homenaje ciudadano que se le ofreció a don José : 
"Aquel día de febrero de 1980 debió ser extraordinariamente feliz para José G. Posada-Curros. Era un hombre que gustaba de las expresiones de solidaridad y afecto hacia su persona, y aquella coincidía con la imposición de la medalla al mérito en el Trabajo. Por entonces nuestro personaje era presidente de la Asociación de la Prensa de Vigo. Y seguía trabajando para el ayuntamiento vigués, después de 44 años de funcionario municipal. «Escuelas de redomada picaresca» eran los ayuntamientos para Posada-Curros. Hijo de un buen músico compostelano, el compositor y concertista Gómez-Curros, nuestro hombre volcó su trabajo en muchas direcciones, desde el periodismo hasta el teatro, pasando por el funcionariado, entre otras. Fue profesor del primer instituto de enseñanza media creado en Vigo, fundó varias revistas y sería incluso gerente del diario El Pueblo Gallego y del Faro del Lunes. Una de las tareas de la que estaba más orgulloso era la de archivero del ayuntamiento vigués. Para asistir al homenaje se desplazó de Madrid expresamente Luis María Ansón, que era por entonces presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de la Prensa. Y entre los que intervinieron estaba Méndez Ferrín, gran admirador de Posada-Curros..."

Como bien recordó con excelente precisión y detalle, hace menos de dos años, el profesor Fernando Ramos, en un interesante artículo en el Atlántico Diario, reivindicando la figura de Posada-Curros : 

"Hay pocos galardones civiles que no recibiera en vida. La Xunta de Galicia le otorgó la Medalla Castelao en 1995. Era también doctor en Filosofía y Letras y maestro por la Escuela Normal de Santiago. Estuvo vinculado a las redacciones de “El Pueblo Gallego” y “Faro de Vigo”, y fue archivero del Ayuntamiento de Vigo, en donde recopiló las Ordenanzas de la Villa desde 1560. Fue miembro del Tribunal Tutelar de Menores. Director y fundador del Boletín Municipal de Vigo, ejercicio como secretario de varios alcaldes, entre ellos el socialista Martínez Garrido. También desempeñó el puesto de comisario director de la Escuela de Artes de Vigo. Secretario perpetuo del "Curatorium" de la Universidad de verano de Vigo y jefe de la oficina técnica coordinadora de actividades culturales del Ayuntamiento de Vigo. Fue catedrático de bachillerato de literatura de los institutos Santa Irene y de Lugo, donde tuvo como alumno al presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga.  Asimismo, impartió clases de Formación Profesional en Monforte de Lemos y en la Escuela de Maestría de Vigo. Fundó y dirigió las revistas “Maruxa”, “La Raza” y “Vida Céltiga”. Escribió varias obras de teatro. También había colaborado en la revista "Arbor" del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Era presidente de la Asociación de Escritores de Turismo. Entre sus publicaciones destacan su tesis doctoral “Alejandro Herculano en España y su influencia en la literatura nacional y gallega” y “Recuerdos y vivencias con recreación compostelana”. En el mundo de la empresa, fue gerente de "El Pueblo Gallego" y director-gerente de Edigasa. Era licenciado en Derecho y abogado en ejercicio por los ilustres colegios de A Coruña y Vigo.... Estaba en posesión de numerosas condecoraciones, desde la Medalla al Mérito en el Trabajo, laureada con hojas de roble, a la encomienda del Mérito Civil o la Cruz de San Raimundo de Peñafort. Era miembro de la Academia de Jurisprudencia y de la de Bellas Artes Nuestra Señora del Rosario, de La Coruña. El último de los honores recibidos fue precisamente el de “vigués distinguido”..."