Manifiesto pasando por taquilla) El grito desesperado de los trabajadores de ENCE...

Los trabajadores de ENCE que viven una situación desesperada ante el inminente cierre de su empresa -si prospera la decisión política que se vislumbra en el horizonte de esta primavera-, han tenido que pagar para ver, en la Prensa de mayor circulación en Galicia, publicadas sus razones. Siendo estas de especial interés -y, desde luego, sin tener que pagar un céntimo- van a poder verlas también publicadas aquí, en esta humilde tribuna. Dicen así los trabajadores directos e indirectos de ENCE, quienes sumados unos a otros resulta que aún son miles...

Desde el sector forestal, y desde Ence, los trabajadores sabemos que tenemos muchos amigos, a los que agradecemos enormemente su compromiso y apoyo en estos momentos hacia nosotros y nuestros compañeros. Pero somos conscientes de que también tenemos detractores. Han hecho de nosotros un arma política, y el actual escenario político y social incita a la polarización. Les pedimos que lean estas notas sin prejuicios, intentando ponerse en nuestro lugar. Después saquen sus propias conclusiones.

Seamos sinceros: a muchos trabajadores de Ence, y a buena parte de los trabajadores de las empresas colaboradoras y transportistas indispensables para nuestra actividad ? los que de forma independiente, apolítica y sin filiación sindical, suscribimos esta publicación ? aún nos cuesta creer que estemos en una situación tan grave. Seguro que hemos hecho cosas mal ? los trabajadores ?, pero quizá lo peor es que hemos pecado de inocentes. Nunca creímos que las cosas pudieran llegar tan lejos. Que nos encontraríamos con tal nivel de irresponsabilidad o ineptitud, o de ambas unidas. Sí, hemos sido inocentes.

En esta crisis, en la que debemos luchar duramente para crear economía y empleo, algunos políticos no sólo no piensan colaborar en crearlos, tampoco en mantenerlos. Obstinados en que desaparezcan millares, están dispuestos a tirar una fábrica como la de Ence en Pontevedra, sin importarles sus trabajadores, ni resquebrajar un sector económico estratégico para Galicia, el forestal, destruyendo más de 5.000 puestos de trabajo de un plumazo si hace falta.

Algunos políticos están a punto de conseguir cerrarnos, ahora con la inminente tramitación del borrador de la Ley de Cambio Climático con la actual redacción del artículo 18.4. Bueno, dicen que quieren que nos traslademos, que metamos la fábrica en camiones y, hala, para otro lado, como si fueran las atracciones de una feria ambulante. Eso querríamos. Pero estudios independientes concluyen que “trasladarla” no sólo no es viable, sino que no hay otro emplazamiento disponible en Galicia que permita el desarrollo de nuestra actividad. Así que, conseguir que deje de estar donde está hoy, equivale a cerrarla. Nos quieren cerrar.

Argumentan que es porque somos una empresa contaminante y por ello debemos salir de Pontevedra. No podemos negar que la situación de la fábrica puede ser puntualmente incómoda para muchos vecinos, aunque nos esforzamos enormemente en mejorar estas condiciones día a día ? con resultados palpables para todos, como la drástica reducción de episodios olorosos, con nuevas tecnologías y millones de euros invertidos ? Pero decir que tenemos un problema de medio ambiente es completamente falso: día tras día demostramos un cumplimiento muy holgado de toda la normativa ambiental. Nuestra actividad está hipermonitorizada, y publicamos continuamente los datos a través de internet, pueden comprobarlo. Acusarnos o sembrar la desconfianza es gratis y desgraciadamente útil para los que recurren a ello continuamente.

Sabemos que, a pesar de nuestro continuo esfuerzo, hay personas a las que aún desagrada nuestra actividad. En cualquier caso, les pedimos que se pongan en nuestro lugar y se pregunten si es posible justificar el cierre de una fábrica que genera más de 5.000 puestos de trabajo, que factura más de 200 millones de euros al año y distribuye 100 millones en compras forestales a casi 2.000 proveedores cada año.

El modelo industrial de Ence, coincidente con el de la industria de la celulosa en países que aquí consideramos referentes, como Suecia, país que saca pecho orgulloso por esta industria, no sólo es perfectamente compatible con el medio ambiente, sino que contribuye a mejorarlo. La producción de celulosa y energía renovable han demostrado ser esenciales en esta pandemia, que nos ha demostrado que tener producción industrial propia es estratégico para un país. La biomasa, la madera y sus componentes, la celulosa y la lignina, son recursos renovables y reciclables capaces de crear cada vez mayor valor y de mejorar el medio ambiente desarrollando nuevos productos sostenibles y biodegradables que sustituyen otros materiales derivados del petróleo. Desde las bolsas de papel hasta textiles de fibra de celulosa. Bioeconomía, economía circular, eficiencia energética, mitigación del cambio climático… todo ello gracias a la madera y al ciclo industrial de la celulosa.

También es de justicia poner de relieve la función social de nuestra actividad: el mantenimiento del empleo y la generación de más puestos durante la pandemia, la incorporación de titulados gallegos procedentes de las escuelas forestales e industriales de Galicia, la importante contribución desde el Plan Social (2.000.000 de euros anuales para invertir en proyectos muy diversos de deporte, cultura, medio ambiente, integración)…

Galicia es hoy una comunidad puntera desde el punto de vista forestal, un sector que genera hoy el 1,8% del PIB de Galicia. Cerca de 600.000 propietarios forestales (más de uno de cada cinco gallegos lo es), cada año facturan más de 300 millones de euros, correspondientes a unos 9 millones de metros cúbicos de madera (piensen en una fila de camiones llenos de madera desde Pontevedra a Moscú), que constituyen la materia prima de un sector que factura más de 2.200 millones de euros al año. Todos los que formamos parte de este sector debemos estar muy orgullosos. Sin embargo, este sector al que Ence pertenece, quedará tocado de forma irreparable por el cierre de la fábrica, no sólo por el empleo. Detrás vendrán fuertes bajadas en el precio de la madera, un importante desinterés por la producción forestal, y un mayor abandono del rural gallego.

Todos lo anterior choca, con la sorprendente indiferencia de algunos políticos, cuando no con una hostilidad y un desprecio que no entendemos ni merecemos.

Recientemente el Sr. Gonzalo Caballero, Diputado del Parlamento de Galicia, en una reunión para trasladarle estas inquietudes, mantuvo que la prórroga de la concesión de la planta de Pontevedra es ilegal. De ningún modo es así, está dentro de la más absoluta legalidad. Puede sostener en todo caso que su legalidad está recurrida ante los tribunales, y pendiente de sentencia. Esta manera de falsear la realidad descubre una muy clara intención de cerrar la planta de Pontevedra. Le pedimos que rectifique su falsa afirmación.

En nuestra visita del pasado 19/2 al Sr. Javier Losada, Delegado del Gobierno en Galicia, con el mismo fin, ni siquiera nos recibió. El día 22/2 se despachó además en Twitter, sosteniendo la misma falsedad sobre la legalidad de la prórroga. Dado el cargo público que ostenta, igualmente le pedimos la rectificación pública de sus falsas afirmaciones o su dimisión.

Tampoco entendemos las contradicciones que sostiene la Sra. Ana Pontón, Diputada del Parlamento de Galicia. ¿Por qué hay trabajadores de otras empresas industriales que sí merecen su respeto y defensa (e imaginamos que los habitantes de As Pontes, Cerceda y San Cibrao son tan respetables como los de Pontevedra), cuando nuestra actividad es, por su naturaleza, mucho más respetuosa con el medio ambiente que las que allí ha defendido, con toda la razón?

La Sra. Pontón ha apoyado la petición de retirada del artículo 18 del borrador de Ley de Cambio Climático para defender miles de empresas que están en concesión de costas. Nosotros sólo pedimos la no retroactividad del punto 4 del mismo artículo del borrador, en el sentido de lo que ha manifestado el Consejo de Estado a través de su informe, que supondría el fin de nuestros puestos de trabajo. Pero le parece mal que nosotros lo hagamos…

Ahora que nos han acompañado hasta aquí, y tienen nuestra visión de la situación, les pedimos que, frente a los que quieren cerrar nuestra fábrica de forma arbitraria y cambiando las leyes retroactivamente por la puerta de atrás, generando una enorme inseguridad jurídica que un país serio no se puede permitir, se pongan de nuestro lado para defender los más de 5.000 puestos de trabajo en grave riesgo.

También les rogamos que sean pacientes si en algún momento nuestras manifestaciones llegan a generarles alguna incomodidad, pero tenemos que luchar por nuestros puestos de trabajo hasta el final.

Y, finalmente, pase lo que pase, les pedimos que sean conscientes, y estén orgullosos, de un sector forestal gallego que genera un valor esencial para la sociedad de Galicia y de una parte importante del resto del mundo. Queremos que este valor sea cada vez mayor.

Muchas gracias.
(In Radio Intercoruña, imagen parcial de la protesta de trabajadores de ENCE delante de la Delegación del Gobierno en Galicia, en la ciudad herculina)




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.