VIGO) Otra vez, la historia de los sintecho, la cama y el plato caliente... y una reinserción social que no existe

Vigo. Frío. Sintecho. Concello. Caballero. Ancha es Castilla. Lo importante en Navidad son las luces. Alcalde de Nueva York, envidioso. Muere un sintecho. Le habíamos ofrecido una cama en una pensión y no quiso seguir allí. Entonces ya no hay problema. 

Vigo. Frío. La culpa siempre es de la Xunta. Maldita Xunta. España nos roba; no, ¡hombre!, aprende a decir : la Xunta nos roba. El alcalde nunca miente. Son los del PP los mentirosos. 

Vigo. Frío. Ya es 2021. Convocan acto solemne para apagar las luces de Navidad. ¿Y el muerto sintecho?; ¿y los que, en otros años, también sin techo, murieron...?. ¿No crees que... en vez de ese acto de apagar las luces de Navidad, un acto en recuerdo de los sintecho fallecidos y los sintecho sin fallecer, sería más útil?. Van a apagar las luces de la Navidad. ¿Quienes apagan las luces?. 

Aún queda gente que piensa, en este 10 de enero... que a alguno hace tiempo que se le apagaron las luces, sus propias luces.... 

Frío. Sintecho. Ancha es Castilla... y ¡felices en Vigo con los Campeonatos de Playas!.

Dice Alejandro, el cronista de "La Voz", que el sintecho muerto en la ola de frío era aparcacoches y se hacía llamar el bailarín de Vigo. Mustafá Sowly murió junto a lo que fue su casa durante los últimos años: un coche abandonado y más que roto, aparcado detrás de la gasolinera de O Berbés, en el Orillamar de Vigo. Una empleada del surtidor de Repsol encontró el cuerpo sin vida de este senegalés de 47 años. Avisó a los servicios de emergencia, pero ya era tarde porque había perdido el pulso... Pero tranquilos, se le había ofrecido una cama en una pensión y acabó por abandonar aquel hostal (*). A ver si me entiendes, hemos cubierto el expediente, el protocolo de acción para estos casos. Allá ellos, no quieren ser cobijados... podría decir alguno.

Pues si no quieren, habrá que cambiar de método y persuadirles de modo más eficaz; más allá de ofrecerles cama por unos días de frío en una pensión; habrá que procurarles un billete para el tren de una reinserción social de verdad que -a lo que se observa- por el momento ni está, ni se la espera... Algo habrá que hacer. Nada más triste, nada más duro, nada más tremendo que asistir a esto, a la muerte en la calle de un sintecho... En Vigo no es el primero...

En la ciudad de "las mejores luces de Navidad del Mundo", en la ciudad de la Navidad casi permanente... un muerto en la calle. Así entró Vigo en el Año Nuevo 2021, lamentablemente.

Más... Nos envía un lector esta foto -ver debajo- de cartones y enseres de un indigente en un portal, "muy cerca de donde vive el señor alcalde", nos dice nuestro comunicante. Habla de que el 23 de diciembre ya estaba allí instalado el pobre sintecho. "El 25 llamamos a la Policía local para que a esta persona sintecho, desde el Concello le echasen una mano". "No sirvió de nada", añade quien la foto nos envía. Eso sí, que se sepa, este al menos no ha muerto.

Hay mucho que cambiar en el proceder con los llamados "sintecho". Hay que transformar lo que se hace, en algo realmente efectivo, que lleve a una reinserción real, adecuada, válida... Con ofrecer una cama, una ducha, un plato de comida caliente... se soluciona lo indispensable; pero a partir de ahí, se puede y se debe hacer algo más por esta gente, por estos seres humanos. No es lo fundamental discutir ahora el caso concreto del senegalés, si el Concello le atendió y ofreció cama, alimentos... Lo que debería abordarse de una vez, para siempre, en profundidad -y no solo por el Concello de Vigo, también por la Xunta y por el Gobierno central y los ministerios de la pareja Iglesias-Montero (que tienen colocado hasta un "Director General de los Derechos de los Animales")- es el vergonzoso y muy grave problema real y de fondo de la gente que vive en la calle, de todas y cada una de las personas que, cuando llega la noche, se tapan con cuatro cartones y una manta vieja, en cualquier inhóspito soportal, como el oportuno ejemplo de la foto de esta Navidad, que nuestro amigo vigués nos remite.




(*) : Llama mucho la atención el interés reiterado -desde las esferas municipales viguesas- en recalcar que el senegalés fallecido rechazó la ayuda prestada : "abandonó el hostal", "fue reacio al servicio de pernocta", "sólo aceptó el servicio de comedor externo", "causó baja voluntaria en el albergue durante el confinamiento", "no se presentó a la cita que tenía con los Servicios Sociales"... Habrá incluso quien piense que... ¡parece que murió porque quiso!. Porque incluso después de ese su comportamiento (que no ponemos en duda) se le siguió realizando un seguimiento, lo que es algo por un lado estupendo y por otro sorprendente, porque en ocasiones los servicios de este tipo desgraciadamente no llegan a las personas que sí responden a la asistencia y ayudas que se les ofrecen, por lo saturados que a veces están.
Dentro de la tristeza enorme de la muerte en la calle de este ser humano, hasta alegra saber que esto habría cambiado, porque hace un tiempo eran visibles aquellos titulares: "Acampada Vigo" denuncia que diez personas tuvieron que dormir en la calle en Fin de Año. O cuando hace un año se producía aquella tremenda afirmación del BNG de Vigo cuando aseguraba que "só un cínico pode afirmar que dorme na rúa quen quere"




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