El Parque Nacional de las Islas Atlánticas colabora en el seguimiento de aves migratorias

ILLAS CÍES .- El Parque Nacional marítimo-terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia acogió el pasado mes de septiembre a un grupo de voluntarios que participan en uno ambicioso proyecto de seguimiento de la migración de las aves procedentes del norte y del centro de Europa en su recorrido hacia lugares más cálidos. Por sexto año consecutivo, la dirección del parque colabora en esta iniciativa, que se lleva a cabo gracias al programa de voluntariado del Organismo Autónomo de Parques Nacionales (OAPN) y en la que ya han participado hasta el momento unas 90 personas.

Aunque los archipiélagos de las Islas Atlánticas son principalmente conocidos por su importancia para las aves marinas, su papel en la migración de las especies paseriformes (comúnmente conocidas como pájaros) ha sido menos estudiado.

Por este motivo, el Grupo Ibérico de Anillamiento con el apoyo y colaboración de la dirección del Parque Nacional decidió poner en marcha este proyecto de seguimiento con un doble objetivo. Por una parte, desvelar la importancia de las islas de Cíes y de Ons como puntos estratégicos de aprovisionamiento de energía para los pájaros durante el llamado paso postnupcial, y por la otra, contribuir al monitoreo de la migración de estas aves a escala global.

De hecho, gracias a los seis años de trabajo de este programa se logró obtener información clave para valorar y constatar la importancia de las Islas Atlánticas como zona de refugio y aprovisionamiento para las aves en su ruta migratoria y recopilar datos que sirvan para evaluar el incidente del cambio climático sobre su migración en nuestras latitudes.

Ejemplares analizados en la última edición

En la edición de este año, participaron un total de 15 voluntarios que desarrollaron labores de seguimiento en Cíes y en Ons consistentes básicamente en el anillamiento científico de aves y en recorridos de censo visual y auditivo por las islas.

En total, se hicieron 21 jornadas de anillamiento que se resolvieron con la captura de 447 aves pertenecientes a 40 especies distintas y de las que se obtuvieron datos como la edad, el sexo o la condición física de las aves marcadas y liberadas posteriormente. El picahojas musical, el petirrojo y el papamoscas cerroxiño fueron las tres especies más capturadas frente a otras, como el chasco norteño, la folosa manchada o la folosa amarilla que, aunque más escasas, también aportaron registros de interés para las islas.

Por otro lado, los 134 ejemplares recapturados esta temporada –es decir, aquellos que se vuelven a capturar una vez ya fueron marcados-, permitieron también conocer datos clave como el tiempo de permanencia en la isla, la tasa de engorde o incluso el origen de algunas aves, como testimonia la recaptura de un ejemplar de folosa de las cañas que había sido previamente anillado en Holanda.

Hay que recordar que cada año a finales del verano millones de aves procedentes del norte y del centro de Europa atraviesan la Península Ibérica en su migración hacia lugares más propicios para sobrevivir al invierno. Se trata de la migración postnupcial, un viaje agotador para las aves paseriformes durante la cual resulta clave encontrar suficientes lugares adecuados para el reposo y aprovisionamiento de alimento hasta llegar a sus zonas de invernada.

Las Islas Atlánticas de Galicia, debido a su situación geográfica, son uno dieras puntos de parada para muchas de estas aves terrestres, que se desplazan siguiendo la línea costera del litoral Atlántico hasta alcanzar su destino, utilizando el parque nacional como puentes para evitar el rodeo por las costas gallegas.