Y así andamos en este agosto estúpido, amargo, pendenciero...

Anda el virus suelto, desmadre va, desmadre viene.

Anda cada autonomía con su fiesta particular de los contagios, los rastreadores y los no pocos ciudadanos que hacen lo que les sale de las pelotas. Porque esta historia de los rebrotes convertidos ya por algunos oficiantes de la ceremonia en "la segunda ola", es la historia - más bien, ahora mismo- de la histeria y del hago lo que me da la gana...

Con lo fácil que era : mascarilla siempre + distancia de 2 metros siempre, junto a otra serie de necesarias normas complementarias. Y si todo el mundo hubiese respetado todo eso, otro gallo nos hubiese cantado.

Ahora, en lo que empieza a verse como un caballo más bien sin riendas, que parece írsele de las manos a quien corresponda, asistimos a anuncios de pcr´s masivos en barrios, o zonas, donde surjan brotes... como si eso acabase ya con el problema. Eso vale para detectar, cuanto más, mejor, pero no es garantía de solución definitiva de nada... porque ya lo dijo muy bien explicado la Policía de Las Palmas en aquel su expresivo gráfico-recordatorio en Twitter, que abajo reproducimos... Sabrás si a día de hoy, ese indivíduo tiene o no tiene Covid, pero... al día siguiente, si es un irresponsable, aunque hoy no lo tenga, podrá pillarlo si hace lo que no debe... Con lo que, otra vez más, llegamos a la conclusión de que el problema, el verdadero problema, está en el comportamiento de la ciudadanía. Y no hace falta que sean millones los que se comporten irresponsable e inadecuadamente; con que unos miles anden por ahí haciendo lo que no deben, ya tenemos suficiente en muy poco tiempo para poner patas arriba un país llamado España... Entre los que no se protegen y los que teniendo que estar confinados se saltan los confinamientos... mas unos cuantos asintomáticos, tenemos el tinglado de propagación montado rapidamente. Y en ello estamos en este agosto estúpido, amargo, pendenciero...


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