Pensamientos en la ducha : las escaleritas rodantes de don Abel y la maldita Covid

Hay días en que uno despierta preocupado. Con esto de la Covid-19, dormirse con un noticiario en la tele puede ser mala noche por delante. La cabeza dando vueltas...

El caso es que hoy desperté pensando en el tinglado ese de colorines que don Abel alcalde ha montado en la subida de la Gran Vía viguesa, esas escaleras rodantes cubiertas por el amasijo de hierros coloreados y metacrilatos... O sea, que ahora, cuando eso funcione... ¿cómo podremos ir en ellas?. Me asaltan dudas : ¿deberemos guardar dentro de las escaleras rodantes, distancia de seguridad de 2 metros, 3 metros entre usuario y usuario?, ¿habrá un altavoz emitiendo constantes recordatorios : guarde la distancia, no se aproxime al que va delante, no vaya a ser que suelte unos aerosoles y con la inercia y el movimiento de la escalera usted los apañe viniendo detrás...?. 

Le di vueltas otra vez en la ducha. Va a ser como un túnel, un recinto cerrado...¿no sería mejor que no tuviese laterales acristalados para que entrase el aire y aquello fuese menos cerrado...?¿Y los pasamanos de las escaleras rodantes, el sitio donde agarrarse, habrá alcohol a granel para limpiarnos las manos antes de entrar al "túnel" y a la salida del "túnel". ¿Robarán los inciviles los frascos del alcohol...? .¿No debería don Abel alcalde contratar unos asesores epidemiólogos de estos que ahora tanto abundan en las teles, para dar una serie de consejos y despejar dudas certificando un no pasa, ni pasará nada si usas las escaleras mágicas de Vigo?. ¿Y los ascensores, no dicen que los ascensores en los edificios es mejor no usarlos...?. Pues la ciudad de Vigo tiene ascensores de esos públicos que yo recuerde... uno entre Pizarro y Fernando el Católico, ¿no?.

¡Ay que lío!. Con lo bonito que está eso de la Gran Vía con los colorines y las escaleritas rodantes, viene ahora la Covid-19 a asaltarme con las dudas... Conviene que aclare eso cuanto antes mejor, don Abel alcalde. El que tan dado es a subirse a los palcos de los conciertos -incluso el otro viernes, en tiempos de Covid- y tomar el micrófono para que los asistentes sepan que... es gracias a el que les tocan esa noche la guitarra, seguro que va a llenar las escaleras rodantes de Gran Vía de sellos de "Clean & Safe" (¿se dice así, no?).

Sea como fuere, por si acaso, mientras dure la Covid, yo ahí no me meto. Nunca se sabe... y menos ahora que han pillado un reinfectado en Hong-Kong. Todo cuidado es poco. Y si estuvimos años sin escaleras rodantes en la Gran Vía, de Vigo, pasar un par de años sin poner los pies en el invento no será lo que nos lleve al cementerio... En todo caso, que San Pedro las bendiga y don Abel las inaugure.


Foto de Susa, en Twitter