La Xunta, el trato a Portugal, el registro dichoso, torpezas y cabreos... la gran crónica que solo leerás aquí

28 y 29 de julio del año de la peste moderna... La obligación de registrarse en la Xunta, por norma publicada en el Diario de Galicia, por parte de todos los que entren en Galicia procedentes de países etiquetados como de "alto riesgo" de Covid-19... levantó una gran polvareda en Portugal en muy pocas horas. 

Medios de comunicación diversos se hicieron eco del malestar porque la Xunta (al fin y al cabo una autonomía) se tomase atribuciones que -entienden en Portugal- solamente deberían corresponder, en todo caso, al Gobierno del Estado español.
Un veterano doctor en Derecho, con experiencia institucional, ponía incluso en causa la presunta constitucionalidad de la medida implantada por el Gobierno Feijóo.

Las reacciones en Portugal no se hicieron esperar, de modo que uno de los líderes de la Comunidad Intermunicipal del Minho, el alcalde de Valença do Minho, lamentaba muy profundamente -y así se pudo ver y oír en los telediarios de las televisiones- una errónea decisión, sin avisar, "por la espalda", que "ataca a las excelentes relaciones existentes entre dos pueblos auténticamente hermanos". 

En similares términos se pronunciaba el alcalde de Braga y presidente del Eixo Atlántico del Noroeste Peninsular. Para Ricardo Río este tipo de burocracias sin capacidad para distinguir donde verdaderamente están los problemas si los hubiere, lo único que llevan es a crear tensiones, atrancos y a hacer que muchos ciudadanos que iban a ir a Galicia a pasar un fin de semana, o a hacer turismo de un día, opten por quedarse en Portugal porque no están para que les compliquen la Vida con papeleos que bien complicada la tienen ya. Esto sin perjuicio de la mala imagen internacional que el generalizar por la Xunta todo el país como de riesgo, tiene para las demás zonas de Portugal que no son el Grande Lisboa...

Por otra parte, estos y otros líderes municipales mostraron su malestar porque la Xunta se toma la libertad de etiquetar a todo Portugal como zona de alto riesgo, cuando la problemática actual de la Covid-19 se ciñe fundamentalmente al àrea de la Lisboa metropolitana. 
Y lo expresaban así : "a nosotros no se nos ocurrió pensar que Galicia era una zona de "alto riesgo" de Covid, cuando la gran comarca de A Mariña, en Lugo, fue confinada... Nosotros pensamos que Galicia tenía allí un problema, si, pero no que toda Galicia fuese una zona de "alto riesgo" de Covid-19". 
Y de modo más que elocuente ponían un ejemplo harto convincente :  "Que piensen por un momento en la Xunta cómo les sentaría que cuando el caso de la comarca de A Mariña, hubiésemos sacado nosotros notas en las Câmaras municipales portuguesas diciendo que toda Galicia era una zona de "alto riesgo de Covid-19"... En fin, convendría tener más calma y no jugar tan alegremente a poner etiquetas así como así que, al fin y al cabo, dañan mucho la imagen de un país como Portugal que si por algo se ha distinguido siempre es por considerarse y demostrar que es un verdadero hermano de Galicia", decía a Rías Baixas Tribuna uno de los presidentes de Câmara de la zona norte portuguesa.

En similares términos hablaba el presidente (alcalde) de la Câmara Municipal de Caminha quien, por ejemplo, hablaba de la improcedencia de que viajeros procedentes de una zona como el distrito del Alto Minho, que tiene actualmente "solamente unos 25 casos activos" tuviese que someterse a una disposición como la de la Xunta cuando en Galicia "hay del orden de más de doscientos y muchos casos activos". Pedía cabeza, sentido común y capacidad para entender de una vez y por todas el proceso diario inter-fronterizo que se vive en la zona y que en los despachos de Santiago -tal vez por la lejanía y el desconocimiento- les debe sonar a chino...
Estaba enfadado y era ostensible en su tono correcto pero tajante el munícipe de Caminha quien como el de Valença do Minho reclamaba otro trato, una conversación previa que -lamentablemente- ni siquiera ha existido, siendo tratados así los portugueses no precisamente como unos hermanos, lo que en la práctica e inter-populares siempre han sido, salvo para una Xunta de Galicia que, es la verdad, siempre trató a Portugal como una segunda división, ignorando en ocasiones su verdadera y auténtica realidad, hasta el extremo de haber concedido la medalla de Galicia al ex presidente Cavaco Silva, uno de los personajes públicos a los que -en su tiempo- menos le ha importado la realidad gallega (¡como si no hubiese un montón de portugueses mucho más implicados con Galicia!).

Como bien recogió hoy el Diario do Minho, el presidente del Eixo Atlántico, el dinámico presidente de la Câmara de Braga, Ricardo Río, no se mostró precisamente feliz con la medida publicada en el Diario Oficial de Galicia que impone a los viajeros procedentes de Portugal que entren en Galicia, la obligación de tener que hacer un registro facilitando todos sus datos. 
Y es que el despropósito de la medida no solo desprestigia a Portugal internacionalmente, etiquetando su global como un todo de alto riesgo y no señalando unicamente la zona de Lisboa. Es que además es una imposición a cualquier gallego al que en cierta medida se le coarta su libertad de movimientos, hasta el extremo de que si decide pasar un fin de semana en Portugal, a la vuelta ya tiene que estar matriculándose en Sanidad de la Xunta. O simplemente, una señora que solo va el miércoles a la feria de Valença por unas horas, se lo va a pensar dos veces, para no tener que estar, a la vuelta, rellenando el papel de la Xunta, por haber cometido el pecado de poner los pies en el tan peligroso Portugal para comprar dos toallas...
La falta de tacto con Portugal por parte de la Xunta, de no evaluar las consecuencias de esta medida, es palmaria. 

Por eso el alcalde de Braga, Ricardo Río, muchos portugueses y no pocos gallegos, calificaron la medida de la Xunta -en lo que a Portugal se refiere- de "mala". Río razonó con buen criterio que "todo lo que sea crear trabas a la capacidad de desplazamiento de los ciudadanos desde el territorio portugués hacia Galicia, aunque sea de naturaleza administrativa, es limitador de aquello que nos gustaría y que es la proximidad existente entre los dos territorios de modo que pueda ser un estímulo a la reanimación tan necesaria de la actividad económica". 
Río, que está haciendo una importante labor pese a la Covid-19 al frente del Eixo Atlántico, al igual que en Braga -donde lideró acciones muy positivas-, fue concluyente : "Achamos que é um contra-vapor em relaçâo ao esforço que todos estávamos a desenvolver em conjunto..."
Para el alcalde de Braga no hay dudas : "recuerdo que hace un mes todos estábamos defendiendo la anticipación de la reabertura de fronteras. Y ahora, no es que haya un corte de circulación, pero hay un conjunto de restricciones adicionales que resultan penalizadoras", concluyó.

Con una visión del asunto mucho más clara que la de quienes dirigen la Xunta, Ricardo Río llegó a decir hace ya 24 horas que "hay una cuestión relevante que es la injusticia por el hecho de no existir un tratamiento diferenciado desde el punto de vista territorial. Aquello que es presentado por la Xunta como realidad a nivel nacional portugués, no se corresponde hoy en día con la realidad del Norte de Portugal. Y sería importante que Galicia (la Xunta) pudiese también tener un tratamiento diferenciado en relación a Portugal como lo está teniendo con respecto a varias comunidades autónomas gallegas".

Coincidían plenamente en esto último varios presidentes de Câmara de la raia, también algunos medios próximos a varios alcaldes gallegos de la zona que consultó RBT. 
Recordaba así también Ricardo Río cómo los municipios de la zona raiana estuvieron en pleno acuerdo recientemente manifestándose a favor de la movilidad sin restricciones ni cortapisas entre Galicia y el Norte de Portugal. 
Claro que "Santiago queda muy lejos de la frontera y quienes allí gobiernan saben bastante poco de lo que supone la realidad inter-fronteriza, por mucho que traten de disimularlo alguna vez..." explicaba a Rías Baixas Tribuna un notable gallego casado con una portuguesa.
Posiblemente esta sea, la falta de sensibilidad para con las relaciones con Portugal, un talón de aquiles en la gestión de años de Núñez Feijóo al frente de la Xunta. No siendo Fraga tampoco un fenómeno en la cuestión de trabajar conjuntamente con Portugal, parece claro que hizo bastante más al respecto que su alumno y heredero, que siendo en general un buen presidente de la Xunta -como lo ha sido y es- está claro que en esta asignatura suspende y no precisamente por los pelos. 

La Xunta debería mejorar urgente sus relaciones con el país hermano, especialmente con el Norte; plantearse ya mismo crear un departamento específico, con gente no solo preparada, sino que verdaderamente ame esto de las relaciones Galicia-Portugal. Un departamento innovador que solo obtendría logros positivos, a poco que trabajase donde apenas nada se ha trabajado durante décadas... 

Ya en Galicia, diversos sectores consultados por RBT, concuerdan en lo sustancial con lo manifestado por notables del Norte de Portugal. A modo de ejemplo se explica : si aún fuese penalizar a quienes procedan de la región de Lisboa, aún esto tendría un pase, pero meter a todo Portugal en el mismo saco... es un absurdo. Las webs ya lo airearon y hoy estaba en los periódicos destacado. El resultado
es que muy pocos de Portugal -ante el efecto que causan publicaciones incluso sensacionalistas ilustradas con fotos de controles y guardias, etc. etc.- va a poner los pies en Galicia para pasar unos días, fines de semana, unas vacaciones (deben estar muy contentos en Sanxenxo y Baiona con este asunto)... 
Los consultados de lado gallego creen que la Xunta ha dado un patinazo muy grande con su planteamiento en plan elefante en cacharrería, por mucho que responsables como Campa, Almuiña o el propio Feijóo se afanen ahora en decir que no va contra nadie, que es a favor de todos, que es para tal o cual...
Un par de alcaldes del PP que pidieron para no salir en la foto, señalaban que "igual que hizo particularizando en España con Aragón, Cataluña, Pais Vasco y la Rioja, podía haber hecho con Portugal señalando unicamente a la "región de Lisboa" y punto... y no habría problema alguno; así te digo que (al globalizar todo Portugal, injustamente) es comprensible que la mitad de los portugueses reaccionen en plan ofendidos...".

En efecto, se tiene en la calle la impresión, especialmente en medios económicos y empresariales tanto de Galicia como del Norte de Portugal, que no es nada bueno para la propia Galicia lo que han hecho en la Xunta respecto a Portugal, al no tener la sensibilidad de afectar solo a la Región de Lisboa, como en justicia y con los datos en la mano correspondería. Fueron además tan inoportunos que lo hicieron horas después de que el Gobierno portugués pasase a la zona de Lisboa, por haber mejorado, de estado de calamidad a estado de "contingencia", siendo -además- en las otras regiones del país los números de la Covid-19 digamos que aceptables para la que está cayendo por Europa adelante (y España no digamos).

Ya en medios sanitarios, varios de los consultados expresaron un "mejor no comentar" al respecto del asunto que nos ocupa. Pero enseguida apostillaron que "más le valdría al staff de mando de la Sanidad gallega embarcarse de verdad en lo que hay que hacer : reforzar los centros de salud, no sobrecargarles con búsquedas y similares a los pocos efectivos que hay; contratar buen y suficiente personal para rastreadores y ayudar en los seguimientos de los aislamientos; ampliar los efectivos y dotaciones médicas específicas... este es el trabajo realmente necesario y deseable; lo otro, el actuar cara a la galería, para que parezca que... no merece la pena comentarlo".

Pero... la guinda al pastel aparecía en las últimas horas, a través de la opinión de un experto jurista.
Ya en las redes sociales y comentarios en las páginas webs de periódicos habían aparecido algunos apuntes de los que allí dan sus opiniones, alguna -como esta reflejada en La Voz de Galicia- diciendo : "O goberno de Feijóo é coñecedor do feito de que levar un rexistro de entradas e saídas da Comunidade Galega é unha violación dun dereito constitucional fundamental, como é a liberdade de tránsito. Medida ilegal."
Sea así o no sea así, el caso es que en la ya veterana web, el periódico Mundiario.com (que edita el veterano periodista, ex director de La Voz de Galicia, José Luis Gómez), se publicaba hace unas horas un apunte del también veterano jurista, Alfonso Villagómez, columnista en la citada publicación desde su fundación en 2013, letrado que fue del Tribunal Constitucional y del Defensor del Pueblo, abogado del gabinete central del Ministerio de Justicia durante 4 años...
Este doctor en Derecho por la Universidad de Compostela acaba de decir lo siguiente. Tomen nota :

"El Gobierno de Galicia ha publicado en su diario oficial una norma que establece cómo deberán proceder aquellos residentes y no residentes en Galicia que lleguen a la comunidad autónoma desde una zona con alta incidencia de coronavirus. El Diario Oficial de Galicia publica así, pues, una norma ya avanzada por el jefe del Ejecutivo, Alberto Núñez Feijóo, en el último Consello de la Xunta.
La orden de la Conselleria de Sanidade que publica el DOG es inconstitucional. Porque no se puede hacer una exigencia de datos personales que restringe la libertad de desplazamiento de los ciudadanos sin una previa declaración del estado de alarma. Son, en efecto, restricciones a derechos fundamentales que en ningún caso el ordenamiento jurídico tolera que se puedan llevar a cabo por una orden o disposición administrativa.
Solo cabe que la Xunta de Galicia solicite al Gobierno de España la declaración del estado de alarma para el territorio gallego, como prevé la Ley Orgánica de 1981."

Ya al cierre de este amplio reportaje -posiblemente el mayor que puedan leer cualquiera de ustedes en cualquier lugar informativo- nos llega una nota de prensa de la Xunta,  que -harán bien- podría anunciar una semi-marcha atrás, por lo menos en el caso del trato global injusto con Portugal. Eso sí, se produce no por propia iniciativa de la Xunta, sino porque el embajador de Portugal en España se ha presentado urgentemente en Compostela (ver la foto) y podría haberles dicho algo así como...
---¡pero hombre, por Dios, hacernos esto a nosotros...!

En aras del rigor informativo, transcribimos ahora, en la íntegra, la nota de la Xunta que dice así :

"El presidente del Gobierno Gallego en funciones, Alberto Núñez Feijóo, avanzó hoy que en los próximos días el conselleiro de Sanidade se reunirá con el secretario de Estado de Sanidad para abordar la posibilidad de regionalizar Portugal dentro del protocolo elaborado por la Xunta, que obliga a las personas que vengan a la Comunidad a comunicar su llegada cuando procedan de otros territorios con un incidente epidemiológico 3,5 veces superior a la de Galicia.
Si bien en el protocolo no se hacen diferencias dentro del territorio de los países, excepto en el caso de España, Feijóo trasladó durante un encuentro con el embajador de Portugal, João Mira Gomes, la necesidad de establecer una diferenciación por zonas de alto incidente de la covid-19 también para el país vecino, ante los estrechos lazos que nos unen.

A lo largo de la reunión, el titular de la Xunta en funciones incidió en los beneficios de este protocolo cuyo objetivo es hacer de Galicia un destino seguro para los gallegos y para todos los que la visitan.
No en vano, con esta medida, la Comunidad ponen a la disposición de los visitantes el servicio sanitario gallego. Así, además de proporcionar información y recomendaciones sanitarias, podrán adoptarse las medidas de seguimiento, reconocimiento y control que se consideren necesarias, pudiendo promoverse la realización de una prueba diagnóstica independientemente de que se tenga sintomatología o no. Y la atención que se considere necesaria por los profesionales del Sergas no tendrá coste para la persona que lo precise, incluyendo la realización de pruebas o, en su caso, de los tratamientos indicados.
El presidente de la Xunta en funciones aseveró que se trata de un servicio a favor y nunca en contra para que la gente pueda venir a Galicia, con la finalidad de tener localizadas a las personas que provienen de los territorios con mayor riesgo epidemiológico y poder actuar, en caso de que sea preciso, de una forma más rápida".




 (Xunta de Galicia






Artículo Anterior Artículo Siguiente