El gran triunfo -después de muerto- de un inolvidable vigués a ultranza

En la edición de este fin de semana de su estupenda revista electrónica www.galiciaunica.es , nuestro querido y admirado maestro de comunicadores, Xerardo Rodríguez (probablemente el mejor radiofonista -algún día explicaré exactamente qué quiero decir con el término- que Galicia ha tenido en el siglo XX), dedica hoy un capítulo a glosar la labor social-deportiva -y ecológica- que en Vigo realizaron los llamados "Campeonatos de Playas", de la mano de su inventor y sostén durante décadas, Antonio Nieto Figueroa "Leri", sin olvidarnos de quien era alma máter en la trastienda de aquella altruista y benéfica entidad, su esposa Milagros.

Xerardo Rodríguez, que es un gallego universal -no me cansaré de decirlo-, tiene un acendrado cariño por ese Vigo luchador (al que el tanto ayudó desde la Radio); ese Vigo al fin y al cabo pujante, tenaz, capaz de sobreponerse a cualquier marginación o adversidad; ese Vigo de inventos -por rudimentarios que pareciesen-... al final (y más aún vistos con perspectiva desde el paso de los años) benéficos, como bien se explica y analiza desde este artículo-reportaje de Xerardo. Y que nos trae, inevitablemente, el recuerdo de aquellas famosas frases del inolvidable António Nieto Figueroa "Leri" :

---¡Felices en Vigo con los Campeonatos de Playas!.
Una frase que luego, en versión reducida, llevaba a su descolgar el teléfono. Le llamabas y
decía siempre al levantar el aparato :
---Hola. ¡Felices en Vigo...!.
Con el paso del tiempo, llegaron los teléfonos móviles. Y entonces, Nieto Figueroa dejaba
este mensaje como saludo en el contestador automático de la caja de mensajes del móvil...
---Hola. ¡Felices en Vigo...!. Deja tu mensaje y número de teléfono y en cuanto pueda te llamaré...

Otras frases, no tan repetidas como la anterior, pero sí muy celebradas también, eran aquellas de...
--- "¡Sin disciplina no hay Democracia!".
--- "La Política es cuestión de olfato".
Y también, cuando le preguntaron si se consideraba racista :
--- "Si se trata de ser vigués, entonces soy racista al extremo".
--- "¡Ni un vigués de rodillas!"
Hoy, algunos ignorantes tan en boga, le habrían corrido a gorrazos por esa frase. Lo que Leri
quería decir con eso no iba contra nadie, iba solamente a tratar de manifestarse siempre en defensa, su defensa a ultranza de Vigo y lo que Vigo representaba.

Que me perdone el buen amigo Xerardo Rodríguez por haberme puesto a recordar al bueno de Leri y sus inolvidables tiempos. No lo he podido evitar. Vamos ahora con el artículo oportunísimo de Xerardo, no sin antes recordaros que, cuando podáis, no dejéis de pasaros por 
www.galiciaunica.es para disfrutar de un sin fin de relatos como el que ahora aquí sigue.


El invento de Leri que puso fin a la especulación en las playas de Vigo
Al principio nadie creía en él y en el deporte que había inventado. Antonio Nieto Figueroa, al que todo el mundo conocía en Vigo por el sobrenombre de Leri, nació en la lucha contra la injusticia impregnado de viguismo, en el Berbés, el más marinero de los barrios marineros del mundo. El mar era su paisaje, Vigo su ciudad, la playa su afición y el fútbol una pasión acrecentada en Balaídos por aquel Real Club Celta de las grandes hazañas. 
Leri se debe la creación del futbol-playa que llegarían a practicar ocho mil jóvenes y no tan jóvenes de la ciudad más grande de Galicia y sus alrededores. Luego, con el paso del tiempo, copiarían su iniciativa en múltiples ciudades costeras del mundo, incluso en el propio Río de Janeiro. 
La historia comenzó con un solo campo en la punta sur de Samil. Le llamó "el Gran Picadero", aún no sé porqué, pero imagino que debido a ese intenso olor a amor libre que se respiraba entonces en la gran playa, mezclado con el salitre de las olas.  
Aquella cancha pronto se hizo insuficiente para acoger tanto partido, todos los días, como en este final de Liga pandémico con el que nos obsequian los grandes clubes españoles. De ahí que a Nieto Figueroa se le ocurriera reconvertir la marisma y pre-arenal de O Vao en varios campos de futbol-playa, aumentando sensiblemente el número de practicantes. 
Tanta gente participaba en los Campeonatos de Playas organizados por Nieto Figueroa, que los periódicos locales “Faro de Vigo” y “El Pueblo Gallego” publicaban el calendario semanal y cada día los horarios de los partidos. Es más, en aquella Radio Popular que tanto echáis de menos muchos vigueses, en el informativo estrella de la época de mi tocayo González Martín, Jaime Cros hablaba todos los días del futbol playa, dando cuenta de los resultados del día anterior, los horarios del día y algunos pormenores de tan singulares campeonatos. 
Antonio Nieto Figueroa, Leri, era concejal independiente del Ayuntamiento porque tenía más de dieciséis mil votos fijos de la gente relacionada con el futbol playero. Fue un crack. 
Aún recuerdo aquella noche en la que me retó en antena a un partido de futbol en el Gran Picadero, en medio de un programa especial que hicimos para recaudar fondos para la "Asociación San Francisco" del Padre Ortíz…
—- Tú le das muy bien al pico… pero no juegas al futbol como yo.
A las dos de la madrugada había en Samil tanta gente animándole que a pesar de que me llevaba casi veinte años terminó ganándome el uno contra uno que se montó, del que jamás me olvidaré porque tuvo que llevarme a casa mi querido amigo Antonio Serrano.
Pero tal vez lo históricamente más importante de los campos de futbol de Leri, en O Vao, es que impidieron la ejecución de un proyecto de varias torres como la de la Isla de Toralla, en la que estaban empeñados los especuladores. Leri ocupó O Vao y nadie se atrevió a dar licencias de construcción para aquellos edificios. 
No lo digo yo, lo dicen actualmente los biólogos que miman la actual duna que se está recuperando. 
—- El movimiento deportivo y social creado en torno a los campos de futbol de “Leri” fue de tal importancia que logró frenar la urbanización de la zona y permitieron un punto de inflexión para que se iniciase su recuperación. De no ser por la gente de los campeonatos de playas resultaría inviable.
Antonio Nieto Figueroa “Leri” falleció en 2003. Con su muerte desaparecieron las competiciones y se retomó el proyecto de recuperación de un espacio natural que cuidaron luego todos los concejales de Medio Ambiente del Concello de Vigo. 
Hoy se recuerda cómo Amador Fernández planteó la idea de la eliminación de los campos en los que nadie jugaba y cómo Chema Figueroa inició la recuperación, que avanzaría con María Xosé Porteiro y Chus Lago. Ahora Nuria Rodríguez se plantea, además de la conservación de este espacio natural, la recuperación de otros similares de la costa viguesa.       





Inolvidable, Antonio Nieto Figueroa