La alegría de vivir... y trabajar que, sin duda, Codelauto (A Guarda) transmite

En estos tiempos de clausura, a la espera de que las cosas vayan mejorando en todo lo posible, para los que no andamos con mandangas de WhatsApp y todas esas vainas -que dirían nuestros primos venezolanos-, el correo electrónico es el enlace que nos mantiene vivos con el exterior, con los amigos y amigas, con aquellas cosas que formaban parte de nuestro día a día antes de venir la peste. Por eso, cada mañana, al constatar que recibes algo de Juan o Perillán, sientes que quienes aprecias ahí están, merecedores del recuerdo y el afecto que sin duda les profesas. Y es lógico hacer acuse de recibo; en este caso, lo hacemos a través de este nuestro Rías Baixas Tribuna que tanto y tan bien nos hace para ocupar nuestros días.

Viene ello a cuento de que la mayor alegría que hoy nos trajo el correo electrónico fue saber que el magnífico servicio oficial Citröen existente en el Baixo Miño, en A Guarda, llamado Codelauto, abre de nuevo sus puertas, vuelve a la normalidad más o menos plena, o "nueva normalidad", como el aparato del Gobierno Sánchez tanto gusta decir y que se diga (inventos del mago asesor, sin duda).
El caso es que nos alegramos mucho al abrir el correo y hallarnos con lo que debajo reproducimos. Nos alegramos mucho por el excelente personal que allí trabaja, por el ingeniero que aquello tan bien dirige (Bartolomé González Carrera), por todo lo bueno que supone tener un taller de confianza durante tantos años -como es nuestro caso- y saber que -tomando las adecuadas medidas de seguridad e higiene- vuelven, con ganas, con fuerza, con la alegría que esto que ahora veréis sin duda transmite...