España. El batacazo que se va a pegar el centro-derecha este domingo en las elecciones europeas, autonómicas y municipales parece cantado.

El batacazo que se va a pegar el centro-derecha este domingo en las elecciones europeas y municipales parece cantado. No hay más que ver las sucesivas encuestas publicadas por diferentes medios, echar cuentas y ver que tal y cómo se presentan ante el electorado, a través de tres opciones, lograrán muy poco y perderán mucho.
Ya lo hemos advertido en otro artículo anterior y, tal vez, es oportuno recalcarlo ahora.
El PP, que había logrado en España aglutinar corrientes políticas que iban desde la derecha y el centro hacia su extremo, perdió en los últimos 8 años -poco a poco- esa clientela de votantes y a quienes lo encarnaban en sus filas. Tarde o temprano, léase a través de VOX ahora o de cualquier otra propuesta política que insistiese en acudir a elecciones, iba a reflejarse el desangrado del Partido Popular.
Casi al mismo tiempo, con origen en Cataluña e implantación posterior de la fórmula en el resto de España, aparecía en escena, por la otra banda -digamos más "izquierdista"- del PP, la propuesta política, la plataforma o partido de Ciudadanos. Lo que le faltaba al PP para completar su desangrado... Más cuando la fórmula política de Ciudadanos acogió y acoge a personajes que antes pasaron por el PP o por el propio PSOE, lugar ideal Ciudadanos por tanto para anidar desencantados que no estén en postulados o corrientes digamos extremas o más allá de la derecha.
Por si esos fraccionamientos no llegasen, en los últimos años, el tema de la corrupción fue sacudido en agitación mil y una veces por los socialistas, comunistas, independentistas y demás enemigos políticos de los populares (incluídos los propios de Ciudadanos), a modo de descalificación permanente y tajante, no solo del propio Partido Popular, sino ya -en el colmo de la generalización- de cualquier sujeto que hiciese política con la camiseta del PP encima... ser un cargo del PP era presentado por algunos adversarios políticos como sospechoso de corrupción. De este modo, cualquier escándalo de corrupción que los hubo (y no pocos) en el PP era gravísimo y digno de grandes condenas, mientras corrupciones protagonizadas por elementos de su acera de enfrente eran proclamadas en voz baja y como si fueren de segunda división.
Todo este cóctel : las tres opciones del centro derecha, compitiendo finalmente y descaradamente entre si (lo cual es un disparate con la ley electoral presente, como se vio en las generales recientes) mas la etiqueta-barniz de corrupción para la marca PP, han llevado a una situación, la actual, en la que descalabros encadenados se están sucediendo en las citas electorales. Ello hace que los pronósticos más basados en el sentido común -independientemente de también las encuestas- lleven a considerar que este domingo asistiremos a nuevos batacazos del centro-derecha en las diferentes llamadas a las urnas que están programadas.
El centro-derecha tiene, quieran sus integrantes o no, que presentarse en una única plataforma, una sola papeleta electoral, si quiere de verdad ganar elecciones y por tanto gobernar. Soñar con 3 tuyos, mas 2 mios, mas 1 del otro nos da para... son situaciones, como la sucedida ocasionalmente en Andalucía, que en más bien pocos lugares se van a repetir. Claro que, con el revanchismo político que entre los diferentes líderes se observa, ¿quien pone el cascabel al gato en este asunto del centro-derecha?, ¿cuántos batacazos han de darse para que por fin se den cuenta del tiempo, terreno y oportunidades que están perdiendo?...
Fuera ya de la cuestión meramente de estrategia electoral, y ya centrados unicamente en lo que es actualmente y representa el Partido Popular, sí cabe insistir en algo que también habíamos expuesto hace bastantes semanas aquí, la necesidad de una refundación de esta formación política, de arriba a abajo, con un trabajo preparatorio concienzudo, con una reformulación de sus ideas, planteamiento y ofertas a la ciudadanía, con una reconstrucción minuciosa, piedra a piedra, ladrillo a ladrillo si es preciso. 
Aquellas primarias, que no pasaron de una guerra intestina entre facciones, en cuanto don Mariano se levantó del asiento y anunció que se iba, no resolvieron nada, salvo el cambio de líder. Y un líder sin estructura y programa reformulado y reconstruído desde cero, es unicamente un salvoconducto para malvivir o para recorrer un camino minado, que a base de fracasos en las sucesivas citas electorales, puede acabar por dinamitar no solo al líder sino a lo que queda del propio partido.
En fin... lo dicho, este lunes, probablemente, la izquierda hará una fiesta a cuenta de la torpeza y falta de miras del centro-derecha en España. Y en lo que al PP se refiere, demasiadas transfusiones va a necesitar para remediar tanto sangrado.
Así es si así os parece...
XAVIER BOSCH


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