Revista de Prensa : está todo muy clarito aunque no lo parezca...

En vísperas ya estamos de que le invistan presidente al doctor Sánchez, que oficiará con el profesor Iglesias al lado, para mayor gloria del bigobierno. Al podemita le ha salido muy bien este negocio político : con su acuerdo con el PSOE, el líder morado llega al poder después de perder más de dos millones de votos y 35 de sus 71 diputados en el 2019. Los morados se hacen con una vicepresidencia y cuatro ministerios. No está nada mal... el entreguismo de Sánchez con tal de ser presidente como sea vale para eso y para todo lo que haga falta...

Pero el escándalo, ante lo que se avecina, sobre todo el pacto con los independentistas, está ahí, resulta innegable que media España está echándose las manos a la cabeza. Y no faltan medios de comunicación que así lo reflejen. Para el OK Diario, en su editorial : "Si la Constitución española es el dique de contención frente a quienes pretenden subvertir el ordenamiento jurídico, el pacto desvelado entre el PSOE y ERC representa, sin duda alguna, un golpe institucional sin precedentes contra la norma suprema y un ataque a los pilares de la democracia. Pedro Sánchez ha triturado todas las barreras que salvaguardaban el orden constitucional y entregado la dignidad de España y de los españoles a un puñado de golpistas. El contenido del acuerdo hiela la sangre de todos aquellos que se sienten concernidos con la unidad nacional. Por decirlo de manera más clara: Sánchez será presidente del Gobierno de España por un acto supremo de felonía y traición".

Para el ABC, la situación que se va a vivir desde este próximo día 7 supone que "Sánchez pone por escrito la secesión. Sánchez no ha pactado un apoyo sino un cepo que castiga a España al reconocer su Gobierno, por escrito, que es fraccionable; se trata de la ruptura de España como sujeto jurídico nacional...". 
El diario que  dirige el coruñés Bieito Rubido explica en su editorial que "Los nacionalistas catalanes sólo aspiran a convertir el Gobierno de España en una pieza más de su tablero de estrategias y tácticas partidistas. Su disposición a pactar con los socialistas se sustenta únicamente en el interés de alimentar el proceso soberanista en Cataluña, gracias a un partido socialista desnaturalizado como partido nacional y reducido a gabinete personal de Sánchez. Ayer se supo que el líder socialista ha pactado con ERC una mesa entre «gobiernos» y un referéndum posterior sobre sus acuerdos, que solo votarán los catalanes. Es decir, bilateralidad y referéndum, todo lo que vienen pidiendo los separatistas y todo lo que más daño le hace a España. Este es el Gobierno de «progreso» que ofrece Sánchez, un Ejecutivo que comete la irresponsabilidad -veremos si puede ser objeto de reproche penal- de poner por escrito, por primera vez en la historia, que España es fraccionable. Sin medias tintas, supone la ruptura de España como sujeto jurídico nacional...".

Para El Mundo, en su editorial lo dice, está muy claro que estamos ante "Una investidura agónica y humillante. Pedro Sánchez acepta un referéndum para garantizarse el apoyo de ERC en la investidura". El diario madrileño lo explica también sin ambages : "El pacto rubricado ayer por el Consejo Nacional de ERC avala una mesa bilateral entre el Gobierno y la Generalitat de carácter extraparlamentario. Además, empuja a los socialistas a aceptar un referéndum en el que solo los ciudadanos catalanes decidan su futuro, abriendo así la puerta a socavar la unidad nacional. Y todo ello, sin hacer una mención explícita a la Constitución, extremo que Sánchez ya asumió en la rendición de Pedralbes. Los términos de este acuerdo, enmarcados en una retórica que asume la exigencia del independentismo de obligar al Estado a negociar la autodeterminación, resultan profundamente lesivos para la soberanía nacional. España no merece que su presidente salga de una mayoría parlamentaria sustentada en los mismos que perpetraron el golpe del 1-O...".

Claro que no todo el mundo lo ve así. Y es, una vez más, el diario El País, el que saca la cara por Sánchez, para explicar en un artículo de Xavier Vidal Folch que lo pactado por el PSOE de Sánchez con el ERC de los independentistas y condenados en la cárcel "es un acuerdo legal, pero muy elástico. El encauzamiento de la cuestión catalana requerirá toneladas de esfuerzo, paciencia, prudencia y complicidad con otras fuerzas. El pacto entre socialistas y republicanos se inscribe en lo legal. No desborda el marco jurídico constitucional y estatutario, pero acude a todos sus rincones para aprovechar su elasticidad. Que no es infinita, pero sí amplia. Así que muchos aceptarán sus conclusiones (el contenido material), incluso aunque les incomode su lenguaje (el continente). Su validez política se medirá por tres baremos: a) si funciona para facilitar la investidura, superando los obstáculos que sin duda provocará. b) si genera un clima de confianza suficiente para lograr una mínima estabilidad, en forma de un primer Presupuesto...".

En "eldiario.es", la columnista Neus Tomás, ve así el asunto : "Los negociadores del acuerdo, tanto los socialistas como los republicanos, han sido hábiles a la hora de encontrar un redactado que les permite explicar el pacto como más les convenga para frenar a los independentistas que tildan a ERC de traidores así como a la derecha política y mediática que acusa a Sánchez de poco menos que de permitir la secesión de Catalunya. Tal vez el problema es que no les gusta roja y menos aún con tintes morados.
El redactado del pacto es lo suficientemente ambiguo para que PSOE y ERC puedan empezar a trabajar, aunque es un arma de doble filo porque a la larga podría convertirse en un escollo si a unos u otros les tiemblan las piernas (o empiezan a aparecer sondeos desfavorables). Una frase resume el espíritu del texto."[La mesa] trabajará sin más límites que el respeto a los instrumentos y a los principios que rigen el ordenamiento democrático". Es decir, el Gobierno de Pedro Sánchez podrá esgrimir los límites constitucionales y negar una consulta que implique preguntar por la independencia mientras que ERC defenderá, como ya ha hecho Pere Aragonés en las últimas horas, que en la mesa se pueda debatir sobre un referéndum de autodeterminación..."

Justificaciones que buscan algunos y que chocan con lo tajante de otros condenando el camino del que no se aparta Pedro Sánchez. Para el diario La Razón, en su editorial, es evidente que "El acuerdo está cerrado y Sánchez será elegido presidente del Gobierno gracias a un partido que dirigió e instigó hasta el último minuto un golpe contra la legalidad democrática, con graves consecuencias penales –13 años de cárcel por sedición y malversación para su máximo dirigente–, un asalto que sigue defendiendo. Pero hay algo más que Sánchez no puede ocultar: ha hecho lo indecible para ser presidente, entregándose a un partido que aboga por liquidación de la democracia española, aunque no resolverá de esta manera el verdadero problema que tiene Cataluña: tras este pacto, cualquier solución para que la Ley y la Constitución sean respetadas está más lejos...".
Y sobre la inminente mesa de negociaciones concedida por Sánchez en su tragadera, La Razón advierte que "los acuerdos a los que se lleguen serán sometidos a una «consulta a la ciudadanía de Catalunya», de la que se desconoce todo, pero que permitirá sobrepasar lo reglamentado en la Constitución. Un referéndum «de acuerdo con los mecanismos previstos o que puedan preverse en el marco del sistema jurídico-político». La exigencia de ERC era no hablar de la Constitución, algo que el PSOE ha aceptado, para desbordar al Estado de nuevo con un plebiscito, ahora sí, acordado con el Gobierno y en el que sólo decidirán los catalanes. Claro está, siempre cabe la posibilidad de que Sánchez los engañe y que este sea el pacto de la vergüenza y de la mentira...".

El diario El Español, de Pedro J. Ramírez, advierte a toda plana que "Sánchez está dispuesto a negociar el "futuro de Catalunya" con nuevos mecanismos legales. El acuerdo suscrito entre los socialistas y Esquerra Republicana abre la posibilidad de "prever" nuevos "marcos" jurídicos".
Y advierte de nuevo : "Si Pedro Sánchez es investido, habrá un referéndum en Cataluña. Así se desprende del acuerdo firmado entre el PSOE y Esquerra Republicana. Los socialistas, tal y como ha quedado por escrito, han aceptado someter a una "consulta ciudadana" los resultados de la Mesa de negociación entre gobiernos.
Esa "bilateralidad" guiará la gestión de Moncloa en relación al procés. Para conseguir el apoyo de la formación regida por Oriol Junqueras, Sánchez ha aceptado la constitución de esa Mesa, que empezará a funcionar, como tarde, "quince días después de formarse el gobierno". La votación se realizará en torno a los mecanismos jurídicos previstos... o que "puedan preverse"...".


Pues esto es lo que hay, que no es poco. ¡Menudo fin de semana se avecina!.
Así es, si así os parece...

In OK Diario
In ABC




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