Cuatro puntos de vista y una última hora sobre cómo andan las cosas...

El nuevo Gobierno de Pedro Sánchez tendrá cuatro vicepresidencias. Cuantas más, mejor, se habrá dicho alguien. Tres serán mujeres designadas por el PSOE. Moncloa confirma ya las carteras de Podemos: Iglesias ocupará la vicepresidencia de Derechos Sociales; Irene Montero, el ministerio de Igualdad; la gallega Yolanda Díaz será la titular de Trabajo; Manuel Castells, Universidades; y Alberto Garzón, Consumo. Con todos ellos, aterrizarán unos 10 "asesores" por departamento.
Con ello nos desayunamos esta mañana.

Dice hoy, en La Voz de Galicia, el analista Fernando Salgado (que fue alto cargo en el bigobierno que presidió en Galicia el socialista Pérez Touriño" que "...El intento de afiliar a Felipe VI a la España Suma de las tres derechas y convertirlo en ariete contra Sánchez y sus cómplices tiene delito. Supone un atentado contra la monarquía constitucional sancionada por los españoles. Y resulta asombroso que fuesen dos conspicuos republicanos, Pablo Iglesias y Aitor Esteban, quienes lo denunciaran. Las palabras del portavoz del PNV van a misa: «Es un flaco favor al rey y a su neutralidad constitucional. Intuyo que no estarán muy contentos en Zarzuela» por «identificar al jefe de Estado con su postura». Cierto. Con amigos así, pensará el monarca, no necesito enemigos. Porque él sabe que o es rey de todos, incluidos los republicanos y quienes lo aborrecen, o no será rey de nadie. Apropiarse de la monarquía, echándole en cara a la izquierda su inequívoca alma republicana -aparcada en aras del consenso constitucional-, supone romper el compromiso del 78 e invitar al monarca a salirse -¿por qué puerta?- del papel arbitral que le atribuye la Constitución. La derecha debería repensar sus criterios a la hora de repartir carnés de constitucionalismo, aunque solo fuese para no dejar la carta magna en minoría, en cueros y a la intemperie...".

En "La Voz de Galicia" también, ya nos decía hace 48 horas, el profesor Blanco Valdés, por dónde hemos llegado a lo que hemos llegado y por dónde pueden ir las cosas en el futuro venidero : "Oscar Wilde pone en boca de Sir Robert Chiltern, protagonista de la comedia Un marido ideal, una reflexión que va que ni pintiparada a la pírrica victoria que Sánchez obtuvo en el Congreso: «Cuando los Dioses nos quieren castigar, escuchan nuestras plegarias» o, según otra versión, «hacen realidad nuestros deseos».
Los que el presidente del Gobierno había convertido en una patológica obsesión se han visto, al fin, ¡a la quinta y no a la tercera!, hechos realidad, como directa consecuencia, no de sus plegarias, sino de unas mañas que, todas juntas, resultan raras incluso en quienes dedican su vida solo a la política. Decir una cosa y la contraria con diferencia de semanas y aún de días; pactar con quienes había prometido no hacerlo (Podemos y los separatistas); hacer vicepresidente al líder de un partido del que había dicho el 26 de octubre en Tenerife: «¿Os imagináis esta crisis en Cataluña con la mitad del Gobierno defendiendo la Constitución y la otra mitad del Gobierno, con Podemos dentro, diciendo que hay presos políticos en Cataluña y defendiendo el derecho de autodeterminación en Cataluña? ¿Dónde estaría España? ¿Dónde estaría la izquierda?»; negociar con condenados por sedición; aceptar el reto de poner la Abogacía del Estado al servicio de su investidura; humillarse ante ERC hasta agradecer sus chulescas amenazas; tolerar en silencio que los insufribles herederos de ETA insulten al Jefe del Estado que lo ha propuesto candidato, someterse a minorías que representan a fracciones ínfimas del electorado… Todo eso y lo que por desgracia ha de venir para quien ha aceptado entregar el Gobierno de España, atado de pies y manos, al peor de los populismos y al separatismo reaccionario.
Claro, que, tras comerse tanto desprecio e indignidad, tras vender al mejor postor la cultura y la historia del PSOE y tras traicionar a gran parte de sus votantes el 10-N, antes o después acabará llegando el castigo de los dioses para Sánchez y la parte del Gobierno que no controla Pablo Iglesias, su coaligado ocasional. Así será cuando el ayer elegido presidente no pueda contar con quienes decidieron mantenerlo en la Moncloa en una desoladora minoría para poder hacer de él un auténtico pandero..."

El OK Diario, en su editorial de hoy, habla del que será Ministro de Consumo : "Cuando Alberto Garzón, futuro ministro de Consumo y líder de IU, prometa su cargo como miembro del Gobierno, España se convertirá en una rareza política nada reconfortante, pero indiciaria de la deriva de Pedro Sánchez: nuestro país será el único de Europa con un comunista en el Ejecutivo. Militante del PCE, Garzón no oculta su ideología, sino que presume de ella (en 2017 escribió el libro «Por qué soy comunista»). Colocar a Alberto Garzón en la cartera de Consumo es el colmo del surrealismo, si se tiene en cuenta que su modelo es Cuba. En suma, que el Gobierno de España se convertirá en un remedo del camarote de los hermanos Marx – Chico, Harpo y Groucho, más Karl- para completar el círculo de la vergüenza. Separatistas, proetarras y comunistas darán soporte al Gobierno socialista de Pedro Sánchez, que ha elegido como compañeros de viaje a los portadores de las ideologías más rancias del planeta.
Sólo Cuba, Vietnam, Laos, China y Corea del Norte profesan la ideología comunista -sinónimo de miseria y muerte-, lo que significa que Sánchez ha optado por el camino de la involución para sacar adelante su Gobierno «progresista»..."

En Eldiario.es, el comentarista Javier Gallego, ve de modo muy contrario a los de OKDiario, la situación a la que España ha llegado : "Sí se ha podido. Los indignados a los que se llamó golpistas estarán en un Consejo de Ministros. Los odiados comunistas tendrán carteras en el Ejecutivo. La España derrotada se ha llevado una victoria. La izquierda perdedora ha ganado por fin Tienen que normalizar que es posible un gobierno con podemitas, comunistas, activistas, nueva política y nuevos políticos, que es posible el diálogo con la pluralidad de España. Tienen que demostrar que sí se puede
Ha costado pero sí se ha podido. Ha costado no sólo diez meses de desencuentros de la izquierda y dos elecciones, también casi una década de lucha en las calles, dos legislaturas de Rajoy, la muerte y resurrección de Sánchez y el auge de la ultraderecha. Pero se ha podido. Sí se ha podido formar un gobierno con partidos nacidos del 15M, de las mareas del cambio, del movimiento de los indignados, un gobierno con gente que tomó las plazas y viene del activismo. También por primera vez desde la II República, un gobierno con los comunistas. Ya no es "que vienen los rojos", es que los rojos ya están ahí.
Ha costado tanto que el agotamiento impide ver la magnitud del logro. Sólo las lágrimas incontenibles de Pablo Iglesias al confirmarse el Gobierno dieron la medida del momento que estamos viviendo. No ha caído sólo un muro generacional, han caído inmensos muros históricos y simbólicos. Los indignados a los que se llamó golpistas estarán en un Consejo de Ministros. Los odiados comunistas tendrán carteras en el Ejecutivo. El fantasma del comunismo agitado desde hace 80 años por el facherío se ha convertido en una triste sábana. La España derrotada y humillada por los vencedores consigue un triunfo. La izquierda perdedora ha ganado esta vez...".

La última hora en la portada de OKdiario. Mal desayuno para Sánchez y cía con lo que
ha decidido el Tribunal Supremo... El presidente retrasó el anuncio de su Gobierno
para ganar tiempo a la espera de que el Supremo decidiese... Ya ha decidido. Los problemas
para el doctor Sánchez pueden acrecentarse ahora con esta decisión...



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