¡Ay, don Abel, qué hombre, qué alcalde, qué grandioso político, qué maravilla...! : "¡felices en Vigo con los campeonatos de playas!".

El varapalo de las encuestas. Que don Abel va a ganar, se sabía. Que la encuesta le otorgue ya 20 ediles... eso es la leche. Sus rivales, entonces, es que no son nada, calderilla... 
¡Ay, don Abel, qué hombre, qué alcalde, qué grandioso político, qué maravilla...!. 
Este lunes, en la TVG había un debate : el hombre de la Marea, la mujer del PP y... el escudo de don Abel (que pese a las encuestas no se digna aparecer para ver la cara a sus rivales). Un debate que no sirve para nada, absolutamente para nada, si nos atenemos a... las encuestas.
¡Ay, don Abel, qué hombre, qué alcalde, qué grandioso político, qué maravilla...!. El asunto no solo es que no se desgasta, haga lo que haga, se caiga el paseo portuario o desafine en Castrelos cuando hace el ganso actuando de telonero. El asunto es que cada día que pasa crece y crece más...
¡Ay, don Abel, qué hombre, qué alcalde, qué grandioso político, qué maravilla...!. 
Anidan en el subconsciente de miles y miles de vigueses las luces de navidad, el hijo del dinoseto, los árboles y olivos quasi-centenarios plantados al precio que sea en la glorieta ancheada de As Travesas o en la milla de oro de la prolongación de Marques de Valladares.
Es igual que el Auditorio ese de Beiramar haya ido a la quiebra y ahora aquella sala de espectáculos malviva, hasta con cristalera rota -como estaba este sábado- y cueste una pasta a las arcas públicas enderezar las cuentas del mamotreto ese, construído con tan poco gusto estético y con bestial desaprovechamiento del generoso espacio que daba para haber hecho y sostenido allí algo más que una sala con 1.500 butacas y un escenario protestado por los amigos de la Ópera.
¡Ay, don Abel, qué hombre, qué alcalde, qué grandioso político, qué maravilla...!. Lo que cuenta es las encuestas. Antes de que el voto entre en la urna, el hombre tan celebrado ya puede cantar victoria. ¿Para qué se iba a matar haciendo obras y reformas callejeras desde el primer día?. ¿Acaso no veis que haciéndolas a las diez de últimas le llega y le sobra para asegurarse 20 concejales?. 
¡Ay, don Abel, qué hombre, qué alcalde, qué grandioso político, qué maravilla...!.
Como diría el siempre recordado Antonio Nieto Figueroa, "¡Felices en Vigo con los campeonatos de playas!". 
XAVIER BOSCH


Copyright © RÍAS BAIXAS TRIBUNA. Designed by OddThemes