El problema pendiente del agua en Vigo. ¿A qué se jugaba hace dos años, con aquella algarabía y constante show del alcalde Abel?.

Fue en su momento una polémica de mil pares de narices. El agua. El suministro de agua a Vigo. La calidad del agua que salía por los grifos de las viviendas viguesas... Una polémica en donde -faltaría más- el incorregible corregidor echaría la culpa inmediatamente a la Xunta, al malvado Feijóo y a quien osase contradecirle. ¡Valiente caballero!.
Ahora llegan unas elecciones municipales. Y se supone que antes, en lo que se refiere a los presupuestos del 2019, debería haberse ya consignado por el Gobierno de Vigo, partidas necesarias para atacar de raíz tan graves problemas como los denunciados en su día respecto al agua. Buscar soluciones a corto y largo plazo, garantizándose el abastecimiento a la ciudad en cantidad pero también en calidad. ¿Dónde han quedado aquellas prisas para firmar un convenio a tres bandas (Concello+Gobierno central+Xunta) para resolver de verdad el problema?. ¿Ha consignado el Gobierno de Vigo dinero para esto?. 
Obviar responsabilidades y competencias, después del pollo que montó hace dos años, no sería una buena actitud por parte del alcalde de Vigo en este asunto. No es de extrañar que la conselleira  Ethel Vázquez haya mostrado su preocupación porque, tras proponer el año pasado un convenio de colaboración a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil y al Concello de Vigo para la mejora del abastecimiento, este convenio no sólo siga sin firmarse, sino que el propio ayuntamiento no haya consignado dinero para el mismo. 
Resulta increíble que mientras desde la Xunta se manifiesta un “Estamos en disposición de firmar ya, que pongan fecha y hora; ese convenio es imprescindible para buscar una solución de consenso en el abastecimiento de agua a Vigo. Nuevamente le tengo que decir a Abel Caballero que con el agua no se juega y con la salud pública no se juega”, ha incidido la conselleira Vázquez... mientras esto sucede, en la orilla municipal están viendo para otro lado. ¿A qué se jugaba hace dos años entonces, con semejante algarabía y constante show del alcalde Abel?. 
Evitar problemas como los graves derivados de la sequía de hace 2 años, requieren como imprescindible invertir en la potabilizadora y garantizar el abastecimiento con un convenio como el antes citado y para el que parece no tener prisa el señor Alcalde de Vigo. 
Las vías para que lo sucedido no vuelva a ocurrir son, por un lado, estudiar cómo se tiene que incrementar el abastecimiento a Vigo, por eso es tan importante el convenio entre las tres administraciones y por eso es incomprensible que el Concello no haya consignado para el mismo ni un euro en el presupuesto de 2019. Y por otro lado, invertir en el problema de la potabilidad del agua que tienen los vigueses, como se evidenció en aquella crisis. 
Encima de la mesa del señor alcalde de Vigo debería de estar un informe de Aqualia desde el año 2011 en el que se urge a invertir en la potabilizadora. ¿No es, además, incompresible que de los 27 millones anuales que cobra Aqualia por el abastecimiento, según parece no se haya destinado ni un euro a mejorar esta infraestructura...?.
LUIS ARTIME


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