Tras la manifestación de Madrid. La política del doctor Sánchez de pan para hoy, hambre para mañana... no solo está destruyendo lentamente a España sino que está infringiendo al PSOE un daño del que tardará no pocos años en recuperarse...

Poca vergüenza política. O ninguna. Es el capital que atesora el doctor Sánchez, comportándose como se comporta. Como un sordo, como un tipo que va a su bola y le importa bien poco el interés general de un país aún llamado España.
Poca vergüenza política. O ninguna. Porque viendo cómo en tan pocos meses se ha llegado a donde se ha llegado (y esto se veía venir) no debería tardar ni un minuto más en convocar elecciones generales y devolver el poder al pueblo.
Hoy se lo han pedido en Madrid, en la plaza de Colón. Lo de menos es si había una marea humana, dos o tres... eso no importa. No es una cuestión de contar manifestantes -que los había y muchos-; es cuestión de abrir los ojos y admitir que España está al borde del precipicio... Hay que ser muy torpe, muy burro políticamente, para no ver que cuánto más tarde en dar paso a unos comicios, más dura será la caída del propio doctor Sánchez y la camarilla que le acompaña.
Personajes públicos del estilo de Sánchez, donde la irresponsabilidad parece permanentemente instalada, con sus juegos políticos de altísimo riesgo y fracaso garantizado (el impresentable trato y negociación con los independentistas, por ejemplo) que ponen al Estado al borde del abismo, mejor sería que no existieren, pensarán no pocos.
Pero esa Constitución que algunos quieren echar abajo, es precisamente la que permite que un Sánchez cualquiera pueda estar, en esta hora, al frente del Gobierno de un país. Y cuando la vigencia de esa Constitución es puesta en juego por la temeridad política de un presidente del Gobierno, la situación solamente puede calificarse de gravísima.
La estratagema de anunciar a 48 horas de la manifestación de este domingo, que rompía negociaciones con los sediciosos y sus apoyantes catalanes, le habrá servido a Sánchez para conseguir que a la plaza de Colón hayan acudido unos miles de manifestantes menos de los previstos. Pero... ¿de qué le sirve eso si su trayectoria política está plagada de gestos y actos que no mueven a la confianza en el, en la esperanza de que Constitución y Estado sean de una vez defendidos y repuestos al lugar que les corresponde?. 
Sánchez no es futuro para España, pero tampoco para el Partido Socialista -aparentemente unido ahora por las mamandurrias que ofrece a los suyos el Poder que ejerce en el Gobierno del Estado-. En cuanto Sánchez salga del poder que actualmente ostenta, su propio Partido le lanzará por la ventana.
La política del doctor Sánchez de pan para hoy, hambre para mañana, que a parte alguna conduce, no solo está destruyendo lentamente a España, sino que está infringiendo al PSOE un daño del que tardará no pocos años en recuperarse, para volver a ser el partido importante y en el que confiar en el que creyeron millones y millones de españoles.
Hoy, en la plaza de Colón, en Madrid, se han juntado PP, Ciudadanos y Vox, mas los que quisieron seguirles en su convocatoria. A eso, el doctor Sánchez llama movimiento de radicales y ultras, habla de un PP y Ciudadanos endurecidos, descaradamente derechizados... y dice que atentan contra España porque fomentan la España en blanco y negro... Frente a semejantes tonterías, cabría decirle al doctor Sánchez : ¿y no serás tu quien está propiciando, con tu locura política, eso de lo que tanto te quejas?.
EUGÉNIO EIROA

Copyright © RÍAS BAIXAS TRIBUNA. Designed by OddThemes