10 años después, la leyenda del marinense-pontevedrés John Balan continúa...

10 años se han cumplido ya con creces de la muerte del legendario Jhon Balan, el irrepetible marinense-pontevedrés, que marcó un tiempo en aquella Pontevedra del siglo pasado. Hace ahora 4 años que José Valero Casal, en su magnífica PontevedraVella, publicaba un post recordando los momentos de gloria que para Balan fueron los derivados de la filmación de lo que dio en llamarse "El sueño americano de John Balan". Merece la pena recordarlo y, sobre todo, ver con calma el video que al final acompañamos...

"El sueño americano de John Balan", 1983.

El programa "Vivir cada día" de Radio Televisión Española emitió en abril de 1983 el documento "El sueño americano de John Balan", dirigido por Ángel Peláez con apoyo de los cámaras José Delgado y Manolo Yáñez y Andrés Cana, Óscar Danés en sonido e Iván Aledo como montador. La banda sonora y el tema "La balada de John Balan" fue compuesta por Luis "Queimada". En el docudrama, después de contarse la historia y la vida entonces de John Balan en Pontevedra y Seixo, Angel Peláez consiguió cumplir el sueño de toda la vida del marinense que era conocer América. Durante semana y media se rodaron secuencias en Nueva York en la Quinta Avenida, Broadway, Central Park, el mítico, por entonces local de country Lone Star, donde John se atrevió a subir al escenario, un increíble y surrealista paseo en helicóptero sobre Manhattan y la Estatua de la Libertad etc.

En Washington nuestro cowboy, después de visitar el Capitolio y el cementerio de Arlington intento sin éxito ser recibido en la Casablanca por Ronald Reagan. El viaje para Balan, según contó al volver Angel Peláez, fue agridulce: "disfruto enormemente durante todo el rodaje pero cuando se acercaba el momento de regresar a Pontevedra me dijo que él se quedaba allí, que se estaba dado cuenta de que había desperdiciado su vida como artista en Galicia y que Nueva York “era la autentica patria de John Balan”. Tuve que poner en marcha todas mis dotes de persuasión para convencerlo de que tenía volverse con nosotros. Creo que a la vuelta de América John ya no fue nunca el mismo y siempre me quedará la duda de si realmente fue una buena idea el haberlo llevado a América porque, sabido es que la mayoría de las veces los sueños cuando se hacen realidad dejan de ser sueños".
Sus últimos años los pasó por culpa de una enfermedad en el Asilo de Ancianos de Pontevedra y en 2008, desgraciadamente, nos dejó este "gran comedor de fanecas". Gracias a Manolito Yáñez, como siempre, por cedernos esta obra maestra.
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El 19 de marzo de 2008, 
la agencia EFE distribuia la siguiente información :
Manuel Outeda, de 73 años, popularmente conocido por «John Balan» y falleció esta madrugada en el asilo de ancianos de Pontevedra donde residía desde hace algunos años.Balán, que tenía 73 años, fue en su vida artística un fenómeno popular en Galicia y su fama se incremento con la llegada de la televisión.
Protagonizó un buen numero de programas en las décadas de los ochenta y noventa dirigidos por José María Iñigo en la TVE, en los que hacía gala de su capacidad para imitar todo tipo de sonidos y, en especial, los instrumentos musicales por lo que era conocido como el «Hombre Orquesta».
Fue además protagonista de un programa dedicado a su vida artística, «Vivir cada día», en el que además de explicar las vicisitudes nada fáciles de su trayectoria, cumplió su deseo de viajar a Estados Unidos sobrevolando los principales monumentos de New York y la Casa Blanca.
Manuel Balán era natural de la parroquia de Seixo-Marín en donde el ayuntamiento le puso su nombre a la calle donde está su casa natal.Empezó muy joven a mostrar la singularidad de su dominio fonético y la imitación de todo tipo de sonidos lo que le permitía interpretar piezas musicales con la boca acompañándose rítmicamente con sus manos sobre una puerta hueca que le acompañó en cada una de las actuaciones que realizó en las televisiones. Era capaz de aprender y pronunciar un discurso en perfecto sonido inglés aunque aseguraba que desconocía el significado de lo que decía.
En su juventud, allá por los años cincuenta, «John Balan» recorría a pie la distancia de siete kilómetros entre Seixo y Marín y, para ayudarse en el camino reproducía el sonido del autobús de línea entre Marín y Cangas y gustaba de travesuras como la de hacer «sonar el claxon» asustando a las personas que se encontraban en las, por entonces, tranquilas calles marinenses.
Otra de sus facetas singularidades era la de crear guiones de películas que él mismo interpretaba en cualquier lugar donde se concentraba la gente. El popular y desaparecido «trolebús» de Marín a Pontevedra fue muchas veces el escenario de sus interpretaciones que eran muy celebradas por los viajeros.
Fue uno de los más populares cantantes-animadores de las principales orquestas de Galicia en la recta final de su vida artística, que alternaba con las apariciones en la TVG individualmente o junto a otro personaje singular, Rafael Pintos Méndez, «Wladimir», el «conde Drácula» pontevedrés.
«John Balan» acabó su vida en el asilo de ancianos de Pontevedra a donde acudían muchos amigos a visitarle con frecuencia.
Aquejado de una hemiplejia desde hace unos años fue decayendo en su ánimo al no poder seguir siendo el «hombre orquesta» de siempre. Hace unos meses sus amigos promovieron un homenaje popular en el Teatro Principal de Pontevedra que resultó insuficiente para acoger a tantas personas que quisieron estar a su lado.
Aquel día que Manuel Balán calificó como uno de los más felices de su vida, se reencontró con artistas, presentadores de televisión y amigos de su Marín natal que le hicieron vivir una muy emotiva jornada.
El cadáver de «John Balan» será trasladado al tanatorio de Marín y mañana recibirá sepultura a las 17.00 de la tarde en el cementerio de San Tomé de Piñeiro.






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