7 dic. 2018

Pontevedra & Vigo : los ilustrísimos señores alcaldes con los retratitos que llevan en la cartera

Caballero, con Sánchez, al que primero
dejó de lado para después apuntarse
al ¡viva quien venza!...
Es muy curioso lo de Vigo y Pontevedra, lo de los alcaldes de ambas ciudades, cada regidor con su tema recurrente. Vayamos por partes...
El ilustre señor alcalde de Vigo, don Abel Caballero, anda estos días exultante desde que le dio al interruptor para dar a luz en la urbe que rige a docenas de miles de bombillas, en lo que el dice que es la mejor iluminación navideña del mundo. Y que los alcaldes de medio mundo le envidian... en fin, qué le vamos a hacer, delirios navideños, pagados con el dinero público. Una exageración, por bonitas que sean las bombillitas que monta don Abel con el dinero de los contribuyentes. Sigue habiendo en la sociedad viguesa necesidades más urgentes que llenar de luz las calles en Navidad. Un poco, vale. Una exageración como la que nos ocupa, nos parece inapropiada. Pero da votos, eso parece. Y mucha gente no piensa más allá del qué bonito está...
En Pontevedra, el viajero ilustre señor alcalde, don Miguel Ángel Fernández Lores, dice que ha logrado poner a la ciudad en el mapa y que Pontevedra compite en la máxima división urbana. Viene ello a cuento de sus múltiples viajes por medio mundo predicando el evangelio cómo joder -con perdón- a los coches, invitar a los ciudadanos a que vayan a pie por las aceras más anchas, peatonalizar todo lo que se ponga por delante, humanizar -así le llaman- calles y avenidas gastando lo menos posible en árboles y elementos verdes, etc. etc. etc. Eso sí, en esas predicaciones, en las que de vez en cuando le dan algún premio quienes le aplauden pero -en muchos casos- luego no aplican el "modelo Pontevedra", a Lores se le olvida siempre contar que tiene sometidos a los ciudadanos de una capital de provincia, a la vergüenza de año tras año seguir sin transporte público, sin transporte urbano, en una ciudad donde llueve una barbaridad y en la que andar a pie bajo un paraguas es un peñazo para niños, medio-pensionistas y mayores. Pero eso sí, Pontevedra está en el mapa, gracias a estos fenómenos del "modelo de ciudad", que siguen aplaudiendo, al igual que al otro con las bombillas, no poca gente que no piensa más allá del qué bonito está...
Todo parece indicar que, cuando llegue junio, las elecciones, el ilustre de Vigo y el de Pontevedra, van a poder seguir jugando a las bombillitas y al "modelo de ciudad". Ellos dirán que los ciudadanos así lo quieren. Y claro que deberá respetarse la decisión de la ciudadanía, a través de las urnas, faltaría más. Aunque luego, los elegidos no sean capaces de lograr algo tan elemental como un digno servicio de autobús, o de solo gastar lo necesario, en vez de lo superfluo en una iluminación de Navidad. - SUSANA V. FEITO

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