1 dic. 2018

La Xunta diseñará las nuevas líneas de autobús tras consultar al conjunto de los ayuntamientos y realizar 25.000 encuestas a ciudadanos

La Xunta de Galicia renovará el próximo año el conjunto de las líneas de autobús regular de pasajeros, elaborando un nuevo mapa de servicios basado en la información aportada por un intenso trabajo de campo desarrollado en los últimos meses. En esa labor fueron consultados todos los ayuntamientos gallegos, los centros educativos y sanitarios del país y fueron realizadas, además, 25.000 encuestas a ciudadanos.
La conselleira de Infraestruturas e Mobilidade, Ethel Vázquez Mourelle, y el director xeral de Mobilidade, Ignacio Maestro, presentaron en rueda de prensa las líneas básicas del Plan de transporte público de Galicia, que fue aprobado por el Consello de la Xunta el pasado jueves y que comenzará a implantarse en el año 2019.
Ethel María Vázquez Mourelle
Ethel Vázquez enfatizó la voluntad del Gobierno gallego de acometer esta renovación del sistema de la mano del sector y teniendo muy en cuenta un tejido empresarial con gran presencia de pequeñas y medianas empresas.
En su intervención, la conselleira explicó que la Xunta de Galicia quiere aprovechar la próxima caducidad de las concesiones de transporte público para diseñar un modelo de movilidad más útil para los ciudadanos, sostenible desde el punto de vista ambiental y eficiente desde la perspectiva empresarial. Recordó que los actuales contratos proceden en gran parte de mediados del siglo pasado, por lo que hace falta adaptar los servicios a la realidad gallega de hoy en día.

Con la experiencia de la primera fase
Ethel Vázquez apuntó que ya en 2017 fue necesario iniciar esa renovación en parte del territorio gallego, para evitar que, especialmente, las provincias de Lugo y Ourense quedasen sin transporte público ante la renuncia de las empresas a mantener sus concesiones.
En ese marco y para “evitar que Galicia quedara ni un solo día sin transporte público”, se articuló el diseño de la renovación de las líneas afectadas, garantizando el empleo en el sector gracias a un acuerdo de referencia firmado con los sindicatos, e introduciendo modalidades novedosas para la prestación de los servicios: de una parte, el transporte bajo demanda, que hace que algunos autobuses salgan o paren en determinados puntos solo cuando se sepa que va a haber usuarios; y el autobús compartido, que permite aprovechar las plazas vacías del transporte escolar, evitando que vehículos medio vacíos circulen por las carreteras y mejorando las posibilidades de movilidad de la población del rural. Y eso con plenas garantías para los estudiantes, cuya atención se blindó cómo prioritaria.
La conselleira puso en valor las importantes mejoras introducidas en el sistema de transporte público por esta primera fase implantada en agosto de 2017. Así, detalló que incrementó en un 37% el número de kilómetros recorridos por los autobuses y el número de líneas se elevó hasta 800, atendiendo a zonas por las que antes no pasaba el autobús.
Toda vez que los contratos fueron adjudicados primando los criterios de calidad, mejoraron los servicios a los usuarios y se modernizaron los vehículos, ganando en seguridad y accesibilidad para personas con movilidad reducida.
Además, se dieron garantías de continuidad a los trabajadores y se incrementó en un 33% el número de acompañantes escolares, asegurando su presencia en cada ruta de transporte compartido.
Asimismo, se puso en marcha a plataforma informativa “bus.gal” y se activó una central de llamadas para el transporte bajo demanda.
A modo de balance, Ethel Vázquez subrayó que esa primera fase del Plan propició un incremento de viajeros del 2,5%, pese al contexto general de descenso de usuarios y desde entonces, se pudieron aprovechar más de 200.000 plazas vacías de los autobuses escolares y se atendieron 3.000 solicitudes de transporte bajo demanda.

Trabajo de campo
La conselleira de Infraestruturas relató que el ingente trabajo de campo realizado para el desarrollo del Plan de transporte público sirvió también para testar el funcionamiento de la primera fase. La conclusión es que 3 de cada 4 ciudadanos consultados valoran positivamente los servicios de autobús compartido y bajo demanda, y que la consideración del transporte público es más favorable en las zonas en las que más impacto tuvo el inicio de la renovación del sistema desde agosto de 2017.
Ese trabajo será empleado para diseñar un nuevo mapa de líneas de autobús adaptado a las necesidades de la Galicia del siglo XXI. Se consultaron todos los ayuntamientos –excepto uno, que no quiso participar-, se analizaron los centros de atracción de personas y se hicieron encuestas a colectivos diversos: usuarios, personal sanitario que organiza citas médicas, profesores, alcaldes, etc.
Con la información aportada por ese trabajo, la Xunta está actualmente a elaborar los nuevos mapas de servicios, que abarcarán 30.000 paradas con sus correspondientes horarios y que se someterán a información pública en los primeros meses de 2019 con el fin de que los servicios comiencen a funcionar antes de que finalice el año.
La conselleira avanzó que las futuras líneas se organizarán en cuatro niveles para facilitar la coordinación: autonómicas, comarcales, intermunicipales y municipales.
Está previsto, además, convertir en bus compartido cerca de la mitad del transporte escolar de la Comunidad lo que permitirá multiplicar la cobertura territorial de los servicios de autobús, especialmente en el rural.
Asimismo, se implantará un sistema de tarifas homogéneo y coherente para toda Galicia, calculando los precios en función de la distancia más corta entre el origen y el destino, sin tener en cuenta el recorrido del autobús ni los trasbordos. Y se extenderá a todas las líneas a gratuidad de los viajes para los menores de 19 años gracias a la Tarxeta Xente Nova.
Finalmente, la conselleira destacó que se integrarán en el sistema las nuevas tecnologías de la información para facilitar el uso del transporte público y se adaptará a las necesidades ambientales derivadas del cambio climático.

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