13 nov. 2018

Ocio. Luisa Sobral, "genio y figura hasta la sepultura"

9 noviembre 2018
Casa da Criatividade. Sâo Joâo da Madeira.
Auditorio principal : lleno, 500 espectadores.
Luisa Sobral en el escenario.

Dia 9 de Novembro de 2018. Apesar da tempestade que se abatia sobre o Norte de Portugal, os espectadores encheram o auditório da "Casa da Criatividade" em S. João da Madeira, para assistir ao concerto de Luísa Sobral.
A artista brindou os espectadores com um concerto intimista, onde apresentou o seu novíssimo CD "Rosa", com temas como "Querida Rosa", "Benjamim", "O melhor presente", entre outros  e relembrou vários êxitos de sucesso de álbuns anteriores, tais como "Paspalhão", "Cúpido" "Xico" ou "Inês".
O público presente rendeu-se ao encanto do repertório, participando activamente em diversos temas, nomeadamente em "Amar pelos dois".
Parabéns à "Casa da Criatividade" pelo seu contributo na dinamização cultural de S. João da Madeira.

A la cantautora portuguesa Luisa Sobral lo que le sobran (para bien) son tablas. No sabemos si tantas como a su señora madre Luisa Villar, grande de la cocina que está de moda, en su restaurante lisboeta llamado "MesaLuisa", en el Páteo da Ribeira, en la avenida 24 de julio. Pero no toca hoy hablar de la señora madre, sino de la señora hija, la que canta en los escenarios y de la que decíamos que le sobran tablas. Por sobrar, hasta le sobraba el guitarrista que la acompañó en el escenario -tan íntimo en decoración como en luminotecnia- de esa maravilla resultante de convertir un viejo y ruinoso teatro en una gran casa de espectáculos y cultura, como es lo que en S. Joâo da Madeira llaman "la Casa de la Creatividad".
Puesta en escena Luisa con su guitarra, desgranó lo que en párrafo primero de esta crónica, en português se indica. Y lo hizo con complicidad de la parroquia asistente, en buen grado fieles adeptos y adeptas de la aún joven cantante. Y lo hizo fácil, con la voz agradable y resultona que Luisa tiene; con la rotundidad de su directo que por momentos se convierte en un prohibido bostezar si quiera, merced a su encanto en cuanto a letras y entonaciones. La Sobral es espontánea, natural, amena, resolutiva en algunos de los finales de sus canciones, explicativa entre tema y tema, capaz de sostener en alza y en todo momento el interés de los presentes en la sala... hasta hacer sentir a quienes han ido a verla y oírla, que aquellos 80 minutos de recital saben a poco.
Hasta en la propina estuvo rupturista con lo habitual : no hizo falta que el público puesto en pie la aplaudiese con ella tras el telón haciéndose de rogar... Apenas un minuto estuvo fuera del escenario, volvió y dijo algo así como... es una parvada que esté ahí, escondida, haciéndoles desgastar las manos; salgo, vuelvo y ya está, ¿para qué esa espera habitual en los conciertos...?. Y tenía razón. Y si la tiene, ¿quienes somos nosotros para cuestionar a esta mujer que hasta confesó que no componía igual cuando estaba embarazada que después de dar a luz?... que las sensaciones y las letras eran otras según el momento. Ante semejante derroche de espontaneidad, de conexión con el público, como si estuviese cantando para los amigos en la trastienda del "MesaLuisa", no cabe sino decir que esta Luisa Sobral, la del nuevo disco "Rosa", no es ni mejor, ni peor que la de los álbumes anteriores, habrá a quien le parezca algo diferente, tal vez; a nosotros, sinceramente, nos parece lo que siempre nos pareció : "genio y figura hasta la sepultura". 
Todo parece indicar que tenemos Luisa Sobral para rato. Y eso es bueno, para ella, para sus seguidores, para el mundo de la música. Y se supone que también para su hermano.
Así es si así os parece.
CACILDA MACEIRA / EUGÉNIO EIROA

Dos momentos de la actuación de Luisa Sobral en Sâo Joâo da Madeira
(Imágenes : Casa da Criatividade)

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