16 ene. 2018

El DOG publica las condiciones para la adhesión de los ayuntamientos a la nueva planta de compostaje industrial de Sogama

Rías Baixas TRIBUNA .  El Diario Oficial de Galicia (DOG) publica hoy las condiciones de adhesión de los ayuntamientos a la nueva planta de compostaje industrial de Sogama, construida en la escombrera de residuos no peligrosos de Areosa, en Cerceda, y en la que se realizó una inversión de 2,5 millones de euros. Con la orden publicada hoy, se regula la operativa, la funcionalidad y el protocolo de uso de una instalación creada para poner en valor a fracción orgánica procedente de los programas municipales de recogida selectiva de residuos, incrementando los porcentajes de recuperación en la línea de los objetivos europeos, nacionales y autonómicos de reciclaje.

Una vez esté en funcionamiento, la planta prestará servicio a los municipios más próximos, concretamente a aquellos que estén emplazados en un radio máximo de 45 kilómetros, y hasta completar su capacidad de tratamiento, dimensionada para unas 15.000 toneladas anuales. El período de adhesión se estipula en cinco años, un plazo que, en todo caso, podrá verse prorrogado por las partes de común acuerdo.
El documento, enmarcado en la disposición adicional segunda de la Ley 5/2017, de 19 de octubre, de fomento de la implantación de iniciativas empresariales en Galicia, concreta distintos aspectos administrativos y técnicos a tener en cuenta en la relación contractual a formalizar entre Sogama y los ayuntamientos adscritos.
Dado que los entes locales tendrán que organizar por sus propios medios a logística de recogida y transporte de la materia orgánica, habilitando para esto los contenedores específicos necesarios y encargándose igualmente de llevar a cabo sus campañas de información, formación y concienciación ciudadana, el canon unitario por este concepto se fijará, para este año 2018, en 45 euros por tonelada de materia orgánica, previéndose su actualización anual con el IPC correspondiente.
Con el fin de garantizar el correcto funcionamiento de la planta y su máxima eficiencia, la fracción orgánica (FORSU) entregada por los ayuntamientos no podrá contener más del 15% de impropios, entendiéndose cómo tales residuos que no correspondan la esta categoría (plásticos, papel, vidrio, textiles...). Este porcentaje representa el límite técnico para que la instalación pueda operar con garantías y para que, por lo tanto, lo compones obtenido en la misma sea de calidad y perfectamente apto para ser aplicado en la agricultura sin restricciones.
Con tal fin, Sogama podrá realizar las dichas caracterizaciones cuando detecte que las características de la materia orgánica recibida en su planta no son las idóneas, circunstancia que podría comprometer su rendimiento. De darse el caso, las partidas que incumplan este requerimiento se derivarán al proceso de tratamiento común, comunicándose este extremo al ayuntamiento de origen, facturándose las mismas conforme al canon que rige para la bolsa negra (basura convencional).

Compostaje doméstico y vermicompostaje

La planta de compostaje industrial de Cerceda viene a complementar la firme apuesta de Sogama por la economía circular. Prueba de esto es su programa de compostaje doméstico, a lo que están adscritas ya 231 entidades de distintos puntos de Galicia (141 ayuntamientos, 78 centros educativos y 12 colectivos sociales), habiendo distribuido cerca de 7.500 composteros, todos ellos fabricados con materiales reciclados y recuperables.
Asimismo, la empresa pública se encarga de impartir cursos de formación presenciales para que los usuarios dispongan del conocimiento y el bagaje necesarios para elaborar uno compones de calidad, así como de suministrar el material didáctico de apoyo (carteles y manuales explicativos fundamentalmente), sin olvidar que dispone de una página web específica www.compostaconsogama.gal a través de la cual los interesados pueden obtener toda la información.
El objetivo es que los ayuntamientos cuenten con los medios necesarios para alcanzar los beneficios ambientales, económicos y sociales que trae consigo un programa de autocompostaje, esto es, menores emisiones de CO2 al reducir la frecuencia de recogida y transporte de los contenedores convencionales, merma del importe de la factura a pagar a Sogama y recuperación de una práctica tradicional en el rural gallego, como es la segregación de la materia orgánica para alimento del ganado o elaboración de abono natural.
Además, la compañía se adentró recientemente en una experiencia piloto de vermicompostaje, protagonizada en este caso por lombrices de tierra que ingieren la materia orgánica y la excretan en forma de humus, un fertilizante natural de extraordinarias propiedades para el suelo. El programa de vermicompostaje ya se instauró en 25 viviendas de As Pontes de García Rodríguez y está a punto de implantarse en 22 de Carballo, estando presente igualmente en el centro penitenciario de Monterroso (Lugo) y en dos centros escolares.

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